La mala planificación genera caos en el tránsito

Crédito Elio Carrasco - VSN

La organización del tránsito en Catriel está lejos del ideal. El problema es histórico, el caso más emblemático es la calle Mosconi. Una de las dos principales avenidas de la ciudad tiene la traza principal y una colectora con carril simple de ida y de vuelta. Por lo general, se utilizan dos carriles en cada sentido.

El problema es de antaño, pero las últimas gestiones no han favorecido a ordenarlo. Todo lo contrario, la colocación de un sinfín de semáforos de tiempos diferentes hacen muchas veces una odisea atravesarla de punta a punta. Incluso, cuando se colocó el semáforo entre Mosconi y Añatuya no se puso otro en la colectora hasta un buen tiempo después. Ese semáforo es el que más demora tiene porque es de cuatro tiempos. A 200 metros hay otro de dos tiempos. Las posibilidades de una “onda verde” son escasas.

Buscar vías alternativas para no atravesarlos se transforma en un laberinto. En la mayoría de los casos aparecen otros semáforos y te encontrás con calles sin salidas o empantanadas. El sector que comprenden los barrios Mosconi, Cuatro Esquinas, Preiss y Santa Cruz son los más complicados.

A esto se le suma la colocación constante de lomos de burro. Alguno con buen tino, otros sin ninguna logística como varios de los que se colocan en zona de ripio y que cuando llueve, como la semana pasada, se transforman en un mini dique que estanca el agua que por lógica escurre hacia la Mosconi. Sobre la escuela 281 hay un semáforo y un lomo del burro en tan solo 3 metros.

Los problemas no terminan allí. El más paradigmático de los semáforos es uno que está ubicado sobre calle Yrigoyen:  En un momento los tres carriles que tiene circulación en la esquina quedan con la luz roja por unos 20 segundos. Otro problema es el que está ubicado en la intersección de las calles Roca e Ingeniero Garro; el tiempo de exposición verde es muy corto.

Tampoco colaboran los que están ubicados sobre AV. San Martín. No hay sincronicidad y la superpoblación de autos en un centro pequeño colapsa rápidamente. Estacionar en el centro es otra tarea compleja que debería tener otra regulación teniendo en cueta lo angosta que es la avenida principal.

La situación era más compleja mientras el Ejecutivo realizaba el embellecimiento del boulevard que llevó varios meses, generó algunos accidentes por la colocación de una media sombra negra que dificultaba la visibilidad y la mejora fue menor. Mientras la cantidad de autos aumenta constantemente no se ven obras de infraestructura para mejorar y ordenar el tránsito en la ciudad. El municipio se encuentra en la construcción de una nueva ola de pavimentación que desde el año pasado frenó el buen ritmo que tuvo en la primera gestión del intendente Carlos Johnston.

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