Allanamientos: El deficiente accionar de las fuerzas de seguridad y la Justicia Federal

VSN

Catriel.- En el caso de los realizados en esta localidad, el sábado 2 de diciembre, personal de Toxicomanía de Cipolletti junto con efectivos de la Unidad Novena realizaron tres allanamientos en busca de estupefacientes por orden del juzgado Federal de General Roca, pero increíblemente confundieron la dirección de las viviendas y terminaron ingresando por la fuerza a dos domicilios equivocados. Uno de los perjudicados aseguró que iniciará acciones judiciales. De los tres operativos, uno fue realizado en calle Nicaragua del barrio Cuatro Esquinas y los otros dos fueron en la zona de las 150 Viviendas y barrio Carod. En el primero -el único productivo- secuestraron una pistola y 45 proyectiles, mientras que en el que se realizó en calle República Alemana  incautaron varios celulares pertenecientes a los integrantes de la familia propietaria del lugar. Por otra parte, en el procedimiento en la vivienda sita en calle Pedro Giachino, los integrantes de las fuerzas de seguridad se percataron -casi finalizando- de que no era el domicilio correcto (la casa que buscaban estaba al lado) y no se secuestró nada.

Una confusión fue el motivo (y excusa) que generó allanamientos equivocados. Esto no solo propició inconvenientes, daños materiales y un gran susto a las familias víctimas del error, sino que además causó que se perdiera la oportunidad de concretar el operativo en los domicilios correctos que la Policía buscaba allanar, afectando toda la investigación judicial. La increíble pifia puso de manifiesto la ligereza con que la Justicia y las fuerzas de seguridad realizan algunas investigaciones que debieran ser cabalmente hechas antes de poner en marcha y ejecutar las diligencias. No deja de sorprender también que ni el Comisario Erik Henríquez, ni el Subcomisario Christian Vega o sus subordinados -varios de los cuáles tienen muchos años de servicio en la ciudad y conocen quién es quién- no hayan alertado a las fuerzas federales de que lo que buscaban no estaba en los domicilios marcados por el juez Greca.

Testimonios

“En mi casa hicieron un desastre, dieron vuelta todo buscando algo que nunca iban a encontrar. Preguntaban por droga, revisaron todo y no encontraron nada, porque ni yo ni mi familia tenemos nada que ver. Ellos buscaban a una persona que antes vivía enfrente nuestro. Aunque se lo dijimos, igual se llevaron todos los celulares y nos dejaron incomunicados. No es solo el mal momento, es la impunidad con que se manejan. A mi hermano le bajaron un diente de un golpe. Te maltratan y te tratan como criminal porque se les da la gana, ni saben el desprestigio que generan con una equivocación tan grande. Estamos muy molestos. Ya nos pusimos en contacto con un abogado y vamos a iniciar acciones judiciales”, señaló un integrante de la familia que fue allanada en calle República Alemana. Su padre es un trabajador que brinda servicios de arenado y que muchas veces colaboró ad-honorem con la Policía y los Bomberos de Catriel.

“Fue horrible. Yo estaba  sola, mi marido y mi hija habían salido. Estaba durmiendo y me desperté por un estruendo tremendo. Eran ellos (la Policía) que tiraron la puerta abajo y entraron todos encapuchados a mi casa, a los gritos y revolvieron todo. Eran, mínimo, unos ocho. Quizá más, no lo sé. Estaba muy nerviosa, no entendía nada. Me leyeron un papel y mencionaron una ley que ni se cuál es. Les pregunté por qué no golpearon la puerta y pidieron pasar, no tengo nada que ocultar. Pero no me respondieron. No me dejaban moverme de dónde estaba, había dos mujeres (policías) que trataban de tranquilizarme y me traían agua. Destrozaron la puerta, dieron vuelta la casa entera y no encontraron nada. Por lo que alcancé a entender buscaban armas y drogas. Yo temblaba de nervios. Como a la media hora, escuché que llegó mi marido y apenas entró lo redujeron tirándolo al piso. Pude oír el ruido que hizo cuando golpeó contra el suelo. Les explicó que no tenía nada que ver. Nos preguntaron por un apellido, nos dijeron que buscaban a esa persona y les explicamos que vivía al lado. Se habían equivocado de domicilio”, relató la vecina de calle Pedro Giachino. Su pareja es un hombre mayor, que realiza changas en el barrio para poder subsistir junto a su mujer y su hija en una humilde casa de familia a la que, a causa de que la Policía Federal la daño en el operativo, tuvo que arreglarle él mismo la puerta de forma improvisada afectando la seguridad de la vivienda.

El excesivo y violento operativo ocurrido en General Roca

El caso de los allanamientos realizados en residencias estudiantiles de la Fadecs en General Roca, también por orden del mismo magistrado del fuero Federal, Resulta igualmente llamativo. Los operativos fueron hechos durante la noche, sin pedir permiso a la Universidad Nacional del Comahue, exhibiendo una orden firmada por el secretario del juez y por si fuera poco con una violencia inusitada y absolutamente innecesaria. Para hacerlo, Greca se amparó en un vacío jurídico. “El Código no establece cómo son las actuaciones. En algunos casos se hace una investigación previa y en otros casos se ordena el allanamiento. En este caso consideré que lo más conveniente era hacer el allanamiento previo”, sostuvo.

El juez federal confirmó que se secuestraron tres plantines y unos cigarrillos de marihuana, aunque informó que todavía no hay imputados. Sin investigación previa, ¿De dónde surge la motivación para el operativo? De una denuncia de un estudiante hacia otros jóvenes que viven apenas a unos metros de distancia. Una acusación originada en la mala relación que tienen entre ellos desde hace tiempo. Muy lejos de la tenencia o venta de drogas. Muy lejos de un potencial inminente peligro que obligara a “reventar” las puertas de los departamentos para entrar y dar vuelta todo.

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