Bochornoso: Cinco horas y media para definir nada

Una de las varias votaciones que se realizaron en el recinto legislativo. (VSN)

Catriel.- No tiene otro calificativo la octava reunión de Convencionales Constituyentes realizada ayer. El Presidente del órgano, Mauro González, se hartó -tras cinco horas y media de debate infértil- de no poder conciliar dos posturas antagónicas en el tratamiento del artículo 24 después de que el convencional del ARI, Javier Shüs, planteara que se vote su reincorporación y levantó la sesión sin que siquiera se defina el horario de reunión para hoy. “Esto es algo que define la mitad del presupuesto, una vez que lo destrabemos iremos más rápido, pero tenemos que resolverlo primero”, expresó González.

Aunque parezca increíble, pasó. El cuerpo colegiado estuvo casi seis horas deliberando sobre el mismo tema y no sólo no llegó a ningún acuerdo común, sino que tampoco avanzó sobre otras cuestiones importantes. Dentro de dos días vence el plazo para comenzar a sesionar formalmente y todavía no existe un presupuesto aprobado, ni tampoco se votaron la totalidad de las cuestiones reglamentarias.

El Convencional del ARI Javier Shüs, como era de esperarse, puso el grito en el cielo al enterarse de que el día anterior se votó en su ausencia -y la de Deus- la polémica remoción del artículo 24 por una moción de reconsideración interpuesta por el oficialismo y secundada por Mauro González (PJ) aún en contra de la postura de su bloque. Y es entendible, al ser el ARI el único partido monobloque de la Convención, es el principal perjudicado con esta determinación. “Yo ya contraté dos colaboradores y sin ellos no podré realizar la tarea de labor parlamentaria, porque es imposible que esté en cuatro lugares al mismo tiempo”, se quejó con evidente fastidio y anticipó que presentará un amparo judicial por el tema. Rápido de reflejos, también jugó la misma carta sobre la mesa: moción de reconsideración de la votación realizada el día anterior. Y ahí comenzó el problema. El artículo 49 no establece un límite de reconsideraciones. El Movic interpretó que solo se permite una. La oposición manifestó que no es así. En ese tire y afloje surgieron otras polémicas intermedias ya que en un momento determinado se pidió votar tres mociones específicas sobre el artículo 24: La de Shüs (dejar el artículo tal cual estaba redactado), la del Movic (eliminarlo por completo) y la de Emanuel Deus del PJ (pidió un secretario pago por la Convención y dos colaboradores autorizados a participar de labor parlamentaria por fuera del presupuesto).

Apenas comenzada la votación, el bloque Movic manifestó que la misma debía hacerse tanto por la positiva como por la negativa para que quede claro quien vota a favor, quien en contra y quien se abstiene. La oposición manifestó que hasta el momento no se venía votando de esa manera, sino, simplemente por la positiva y que la moción que sacara mayor cantidad de votos a favor debería ser la aprobada. Mauro González, en su calidad de Presidente, se inclinó por la primera opción la cual entendió era la correcta (copiando el estilo de la Legislatura). Como al momento de la votación las tres mociones tuvieron más votos negativos que positivos, Movic reclamó que se anulen y que el artículo quede removido. La oposición estalló y recriminó lo contrario: que el artículo quede tal cual estaba redactado.

Ese conflicto trabó todo tipo de avance y se perdió toda la reunión tratando de desbloquear la antinomia entre ambas posturas. Elmas Zarzur (UCR) pidió que se revean los vídeos para ver qué mociones de reconsideración correspondían y cuáles no (perdió en la votación) y Deus planteó volver a votar ante la falta de claridad conceptual -según expresó- en el nuevo sistema de votación, moción que fue apoyada y replanteada por Simionato (UCR) en varias oportunidades, pero cada vez que se intentó llamar a una nueva votación chocaron con la negativa oficialista bajo el argumento de que la reconsideración solo podía hacerse una vez.

Al cumplirse seis horas de debate infructífero, cansado de esa paradójica dicotomía convencional, Mauro González -en su rol de Presidente- propuso dejar pendiente el tratamiento del artículo y avanzar sobre otras cuestiones del reglamento y el presupuesto. Al recibir la negativa tanto de la oposición como del oficialismo optó por levantar la sesión sin siquiera votar un nuevo horario para la próxima reunión (propuso de forma unilateral las 20).

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