Buscaban drogas y armas pero allanaron los domicilios equivocados

Catriel.- El pasado sábado (02-12), alrededor de las 19:00, personal de Toxicomanía de Cipolletti junto con efectivos de la Unidad Novena realizaron tres allanamientos en busca de estupefacientes por orden del juzgado Federal de General Roca, pero increíblemente confundieron la dirección de las viviendas y terminaron ingresando por la fuerza a dos domicilios equivocados. Uno de los perjudicados aseguró que iniciará acciones judiciales.

De los tres operativos, uno fue realizado en calle Nicaragua del barrio Cuatro Esquinas y los otros dos fueron en la zona de las 150 Viviendas y barrio Carod. En el primero fueron secuestrados una pistola y 45 proyectiles, mientras que en el que se realizó en calle República Alemana fueron incautados varios celulares. En el procedimiento hecho en la vivienda sita en calle Pedro Giachino, los integrantes de las fuerzas de seguridad se percataron -casi finalizando- de que no era el domicilio correcto y no se secuestró nada.

Aparentemente, una confusión fue el motivo por el cual se allanó las direcciones equivocadas. Esto no solo propició inconvenientes, daños materiales y un gran susto a las familias víctimas del error, sino que además causó que se perdiera la oportunidad de concretar el operativo en los domicilios correctos que la Policía buscaba allanar ese día, afectando toda la investigación judicial. La increíble pifia puso de manifiesto la ligereza con que la Justicia y las fuerzas de seguridad realizan algunas investigaciones que debieran ser cabalmente hechas antes de poner en marcha y ejecutar las diligencias.

“En mi casa hicieron un desastre, dieron vuelta todo buscando algo que nunca iban a encontrar. Preguntaban por droga, revisaron todo y no encontraron nada, porque ni yo ni mi familia tenemos nada que ver. Ellos buscaban a una persona que antes vivía enfrente nuestro. Aunque se lo dijimos, igual se llevaron todos los celulares y nos dejaron incomunicados. No es solo el mal momento, es la impunidad con que se manejan. Que nos maltraten y nos traten como criminales, el desprestigio que generan con una equivocación tan grande. Estamos muy molestos. Ya nos pusimos en contacto con un abogado y vamos a iniciar acciones judiciales”, señaló un integrante de la familia que fue allanada en calle República Alemana.

“Fue horrible. Estaba yo sola, mi marido y mi hija habían salido. Estaba durmiendo y me desperté por un estruendo tremendo. Eran ellos (la Policía) que tiraron la puerta abajo y entraron todos encapuchados a mi casa, a los gritos y revolvieron todo. Eran, mínimo, unos ocho. Quizá más, no lo sé. Estaba muy nerviosa, no entendía nada. Me leyeron un papel y mencionaron una ley que ni se cuál es. Les pregunté por qué no golpearon la puerta y pidieron pasar, no tengo nada que ocultar. Pero no me respondieron. No me dejaban moverme de dónde estaba, habían dos mujeres (policías) que trataban de tranquilizarme y me traían agua. Destrozaron la puerta, dieron vuelta la casa entera y no encontraron nada. Por lo que alcancé a entender buscaban armas y drogas. Yo temblaba de nervios. Como a la media hora, escuché que llego mi marido y apenas entró lo redujeron tirándolo al piso. Pude oír el ruido que hizo cuando golpéo contra el suelo. Les explicó que no tenía nada que ver. Nos preguntaron por un apellido, nos dijeron que buscaban a esa persona y les explicamos que en realidad esa persona vive al lado. Se habían equivocado de domicilio”, relató la vecina de calle Pedro Giachino que sufrió en carne propia el mal momento.

“Lo más increíble fue que nos preguntaron si sabíamos si (los vecinos) estaban en su casa en ese momento. Después de que pasó todo quisimos denunciar en la Comisaría lo que pasó y nos dijeron que no se podía hacer nada porque era una orden del juzgado Federal de Roca. Igual nos pusimos en contacto con un abogado para ver que se puede hacer. Yo no creo que sea legal lo que pasó. Para mí es inadmisible. Yo vivo acá de toda la vida, con mi marido y mi hija. Nunca estuvimos en nada raro. Quiero saber por qué hicieron lo que hicieron y quién se va a responsabilizar por esto”, concluyó la mujer.

El comisario Erik Henríquez desligó a la U9 pero justificó los allanamientos

La máxima autoridad policial de la ciudad desligó a la Unidad Novena de los hechos señalados por los vecinos, pero defendió los operativos que se realizaron en el marco de una investigación federal impulsada desde General Roca. “Es una investigación que no realizamos nosotros. La lleva adelante el juzgado Federal de Roca junto con Toxicomanía de la Policía de Río Negro. Ellos vienen con una autorización precisa, así que no es que vayan a venir a realizar algún tipo de diligencia que no corresponda. En el caso nuestro, al ser nuestra jurisdicción, nos solicitaron apoyo y lo dimos. Por eso participamos de esos allanamientos”, sentenció Henríquez.

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El vecino de calle Giachino tuvo que arreglar por sus propios medios la puerta que fue dañada por las fuerzas de seguridad.

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