Catriel: Falta de contención a víctima de violencia de género derivó en sobreseimiento

La fiscalía solicitó el sobreseimiento de un hombre acusado por un grave hecho de abuso sexual y violencia de género ocurrido en Catriel el año pasado. La jueza Sonia Martín, a instancias del pedido de la fiscal Eugenia Vallejos, dictó el sobreseimiento del imputado. La causa fue caratulada como privación de la libertad, amenazas agravadas, lesiones y abuso sexual. La resolución dejó en evidencia la desprotección de la víctima que no fue debidamente asistida por los dispositivos estatales, tal como lo consignó la magistrada.

Según el expediente resolutivo, la fiscal se reunió con la víctima quien le manifestó su deseo de que la causa no continúe, “atento que no es su interés la revictimización de estar en juicio y ventilar cuestiones íntimas porque tiene hijos y quiere la tranquilidad de ellos”.

En la resolución, Martín indicó que “existió violencia de género” y que por eso debió respetarse la convención de Belem Do Para, garantizándose la efectiva tutela judicial de la mujer. “A mi entender debió ser empoderada con intervención de la Ofavi para poder afrontar el juicio y así lograr justicia”. El Ofavi es el órgano judicial que sirve de contención y forma parte del protocolo de acción para las víctimas de violencia de género.

Además agregó: “Lamentablemente con esta decisión vuelve a ser víctima: no ha tenido respuesta judicial y, en vez de cuidar su intimidad la fiscalía la ha llevado a desistir de la continuidad del proceso”.

Finalmente la jueza dejó explícito en su resolución que “la única alternativa” que tiene con la implementación del nuevo Código Procesal Penal es aceptar la voluntad de la fiscalía y “dictar el sobreseimiento”.

Desde el Ministerio Público Fiscal aseguraron que además de respetar la voluntad de la denunciante, no habían elementos probatorios “objetivos” para superar la instancia de control de acusación, propone el nuevo Código para definir si una causa esta en condiciones de ir a juicio.

Entre las pruebas que dieron negativas se encuentra el test de ADN y el arma con la que el hombre habría amenazado a la mujer. Sí se certificaron lesiones físicas que fueron constatadas por profesionales de la salud.

El estudio de ADN se realizó sobre las prendas íntimas, a fin de determinar la existencia de rastros biológicos. Pero no se determinó identidad con el perfil del acusado. El resultado fue tomado como una “muestra parcial”.

El procesamiento que se dictó con el viejo código, y que ahora no tiene validez, (sí las pruebas) sostiene que “resulta una muestra parcial tomada de la prenda íntima ya que por la falta de cuidado de la fiscalía se han perdido los hisopos que se tomaran oportunamente en el cuerpo de la víctima”.

Por otro lado, a pesar que la carátula se inició con la figura de abuso sexual, el más grave de los delitos que enfrentaba el acusado, la causa podría haber continuado con alguno de los otros delitos.

Un testimonio importante es el del hombre que estaba con la víctima dentro del vehículo, cuando irrumpió el supuesto agresor. Según el expediente, el victimario la bajó violentamente y “a empujones” se la llevó del lugar.

El hecho

Ocurrió el 19 de marzo del 2016. La víctima estaba en el interior de un vehículo con un amigo, cerca de su casa, cuando apareció su ex pareja. Según consta en el expediente, el hombre bajó violentamente al acompañante. Luego tomó de los pelos a la mujer y la privó de su libertad ingresándola por la fuerza a su vehículo. La llevó hasta la zona del viejo aeropuerto. Durante el viaje la golpeó y le provocó lesiones, acreditadas por médicos. Ya en el descampado, la amenazó con un arma de fuego y la abusó sexualmente.
Fuente: rionegro.com.ar
Share Button

Comments

comments