Catriel: sin candidatos serios para el 2019

Con el 2019 a la vuelta de la esquina, Cambiemos puso primera en la campaña en busca de la intendencia local y comenzó a recorrer las calles catrielenses con la estrategia que ha venido utilizando el PRO, sobre todo en la Ciudad de Buenos Aires y en algunos distritos de la provincia de Buenos Aires: el timbreo. Un sistema copiado de lo que hacen los fines de semana los Testigos de Jehová y que muchas veces produce el mismo rechazo. La estrategia de los macristas locales es sencilla, aguantar el vendaval de los primeros minutos de diatribas contra el presidente por la inflación, el aumento de tarifas y la desocupación, para tratar de anclar en lo local y despacharse contra el gobierno municipal. También siempre hay un speech contra el kirchnerismo que finaliza con “se han hecho cosas mal en estos dos años y medio pero los otros se robaron todo”. Llama la atención en este grupo la presencia de algunos comerciantes locales que se han perjudicado notablemente con las medidas del gobierno nacional; algunos cerraron sus comercios, otros echaron personal y la mayoría redujo sus ventas en un 40%.

De todas maneras, Cambiemos largó delante de cara la elección de intendente del 2019, mientras los otros partidos están NI. El Movic no puede resolver sus impericias para gobernar, con problemas judiciales e incapacidad para resolver temas relacionado con la profunda recesión laboral en la localidad, por lo que lejos está de pensar en la sucesión de Johnston que, ya se sabe, no puede ir por una nueva intendencia. Hay varios con ganas de lanzarse a por la comuna, pero entienden que si no pueden afrontar cuestiones de gobierno coyunturales mucho menos podrán esbozar candidaturas. Los 4 o 5 que quieren candidatearse saben que la lucha por el 1 en la lista será tan sangrienta como cualquier disputa por una herencia cuantiosa.

El peronismo no puede capitalizar sus buenas actuaciones en las últimas elecciones para convertirse en una opción seria a nivel local. Ni siquiera pueden ponerse de acuerdo sobre si serán PJ, Frente para la victoria o Unidad Ciudadana; y mientras algunos juegan un pleno por Soria gobernador, otros coquetean con Pichetto, y muchos confían en la mano de Cristina para aglutinar fuerzas electorales. No faltan incluso los peronistas de Perón y Evita. 4 quieren ser candidatos, pero algunos no alcanzan consenso ni siquiera puertas adentro (de su casa).

Por otra parte, el socialismo que se había erigido como una posibilidad de ser referente de muchos descontentos con la política y la forma de manejarse de los grandes partidos, o aquellos que detentan la hegemonía gubernamental, se quedó allí. Dedicados a sus cuestiones personales o a sus reclamos sectoriales no han podido ligar sus actividades a un proyecto de ciudad. Sus acciones han estado destinadas mas que nada a replicar grandes protestas a nivel nacional e internacional con una dosis homeopática local. Sin menoscabar la importancia de esos tópicos, se nota una falta importante de interés en cotidianeidades catrielenses. No se sabe si tienen candidato o si tan siquiera quieren compulsar a intendente. Incertidumbre total.

La UCR que también tuvo sus brotes verdes en tiempos de la Convención local, desapreció de la escena como por arte de magia. Hoy nadie puede dar cuenta de actividades partidarias, ni de aquellos encuentros que otrora llenaban el comité. Ni siquiera parecen dispuestos a acoplarse a Cambiemos y si el sello del partido Centenario se encuentra en algún lugar, hagan el favor de devolverlo. Por ahora naranja.

Falta un año aproximadamente y los partidos locales ya se encuentran en proceso intestino de campañas y búsqueda de candidatos. Por ahora nada serio, solo uno salió patear calles. Timbre para el restoooo.

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