Catrielenses se manifestaron “a favor de las dos vidas”

Catriel.- El sábado 4 de agosto se realizó una jornada de actividades en rechazo al proyecto de legalización del aborto que se discutirá el próximo miércoles en el Senado Nacional. Fue convocada por diversas iglesias de la ciudad bajo la consigna “Salvemos las dos vidas” y se concentró en la plazoleta de la Familia ubicada en la intersección de San Martín y Roca. Hubo discursos cargados de críticas hacia comunicadores que no apoyan la postura y, pese a la presencia de varios funcionarios municipales avalando la iniciativa, a las autoridades políticas. “Los gobiernos pasan, las leyes se remueven, pero Dios es para siempre”, sostuvo una de las líderes religiosas que hizo uso de la palabra.

El acto en la zona céntrica comenzó pasadas las 17:45 con la apertura de Francisco Barroso, quien ofició de conductor de la velada y presentó a los disertantes. La primera en tomar el micrófono fue la docente Mariana Cofré quien leyó una carta de una madre hacia su hija que generó el aplauso de los presentes.

Luego fue el turno de Barroso nuevamente, quien se despachó contra los comunicadores sociales. “Es el deber cívico-patriotico enseñar con la verdad, más aun en un tema como el aborto, cueste lo que cueste, y evitar que las instituciones educativas sean utilizadas para imponer mentiras auto-científicas, falsedades e ideologías que cuenten con la complicidad o, peor aún, con el silencio cobarde de tantos comunicadores sociales”, dijo previo a darle paso a la oratoria de otra docente, Adriana Mateucci.

Mateucci inició su discurso diciendo “Sí a las dos vidas”, luego recurrió a un texto para explicar su postura. A continuación relató su experiencia personal para reforzar su posición en contra del aborto e hizo especial hincapié en el nombre de su hija “Milagros” de 15 años quien, sostuvo, padeció Meningocele y “no estaba pensada, pero llegó como un verdadero milagro”. Posteriormente, visiblemente conmovida, le dedicó la lectura de otro texto que tenía preparado de antemano. Al finalizar su intervención todos los concurrentes se unieron en un cántico cuyo contenido planteaba “Sí a la vida, no al aborto”.

Barroso tomó la palabra una vez más y presentó a la pastora Inés Jiménez. La mujer citó algunos pasajes de la biblia durante su  intervención y dejó algunas declaraciones estridentes. “La discusión se constituye a una pregunta ¿Cuándo realmente se inicia la vida? Por su lado, la ciencia confirmó que el corazón del feto comienza a palpitar a partir del día 24 de la fecundación. Esto quiere decir que, antes que la madre descubra que esta embarazada, hay un corazón latiendo dentro de su viente. Pero sobre toda opinión de cualquier científico o médico con respecto al aborto primero está la opinión de Dios”, afirmó. También indicó que “la vida humana se inicia en el útero” donde “Dios personalmente y sobrenaturalmente supervisa el desarrollo y la madurez del feto antes del nacimiento”.

Luego fue el turno de Cecilia Aballay, estudiante de derecho, quien intentó -de acuerdo a sus propias palabras- fundamentar “en derecho, como estudiante avanzada de la carrera de abogacía, por qué el aborto no debe ser legalizado”. La joven remarcó que “la vida comienza desde la concepción” para el Código Civil y Comercial, evocó la adhesión de Argentina a la Convención de los Derechos del Niño, leyó pasajes de la Ley de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes y citó el artículo 4 inciso 1 del pacto de San José de Costa Rica (Convención Americana de Derechos Humanos). “En su artículo plasmó el derecho a la vida y el mismo dice que toda persona a que se respete su vida a partir desde la concepción, nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente, es un derecho protegido por ley”, sostuvo.

“Estos derechos del niño comienzan desde el viente materno. Cuando su corazoncito empieza a latir ya nos esta hablando diciendo, acá estoy, por eso debemos respetarlo y principalmente protegerlo sobre todo. Gracias”, cerró la joven.

El siguiente en disertar fue el párroco Alberto Bo. Su discurso se centró en invitar a los cristianos a unirse en rechazo al proyecto de ley de legalización del aborto, pero también hizo una crítica directa hacia las mujeres que deciden abortar. “Por miedo a la libertad, confunden esta bendita palabra, prefiriendo vivir inseguras, evadiendo la realidad de sus problemas y escuchando y siguiendo a personas autoritarias dejándose proteger por ellas. Sin darse cuenta que las manipulan en sus inseguridades evitando el esfuerzo de reflexionar sobre lo que conviene y el riesgo de equivocarse sacrificando la libertad personal, llevando a las personas a tomar decisiones sin pensar las consecuencias”, declaró en un pasaje de su oratoria.

El cierre de la jornada estuvo a cargo de la pastora Mariela Escudero, presidenta del Consejo Pastoral de Catriel, quien afirmó representar a “un sector de la sociedad que confiesa a Dios como su fuente de fe, ética y moral”. “Dios es nuestro estilo de vida”, remarcó, al tiempo que sostuvo creer “en la vida como un diseño estratégicamente trazado”. También aseguró que desde su comunidad ofrecen “propuestas superadoras” para evitar el aborto. “Contención, asistencia, seguimiento y ayuda en las áreas que están a nuestro alcance a la mujer que está en necesidad y a su familia. Buscamos ayudar en la prevención, la formación y en el acompañamiento en el caso de que las medidas anteriores no hayan sido eficaces. Pero nunca, jamás, nos daremos por vencidos ante la defensa de la vida. Porque toda vida vale. No hay ciudadanos de más”, señaló. Para finalizar, aunque hubo una notoria presencia de funcionarios públicos en la manifestación, hizo una dura crítica a las autoridades políticas. “El silencio de quienes nos representan hoy y su inexistente compañía en esta lucha a favor de las dos vidas, su falta de coraje ante el pronunciamiento personal encubierto; con sus eternas candidaturas siempre aspirando a un nivel más, muchas veces incumpliendo la función actual por mirar el paso siguiente, el lugar donde sus sueños apuntan, sin dejar hoy su posición y su defensa. Se olvidan que los gobiernos pasan, las leyes son removidas, pero Dios permanece para siempre”, concluyó.

Una vez que finalizó dicha exposición, un grupo de niños y niñas entonaron “Que canten los niños” de José Luis Perales. Tras esto, Barroso agradeció la presencia de todos los concurrentes, dio por terminada la jornada y todos los manifestantes se retiraron del lugar.

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