Convencionales: con presupuesto, pero sin agua para el mate

Aunque parezca una broma, no lo es. El pasado sábado 20 de mayo, en la misma jornada en la que se aprobó por mayoría el presupuesto estimativo de funcionamiento por $5.442.000, los integrantes de la Convención Constituyente no contaban con agua mineral en la Legislatura Municipal. Y estos 15 convencionales, señalados por varios como los paladines del derroche, ni siquiera podían podían tomar mate o hacerse un té. Una perlita muy particular que da el pie inicial para analizar algunas cuestiones financieras puestas en tela de juicio.

Muchísimo se hablo, desde el comienzo de las reuniones hasta hoy, de las supuestas “exigencias” de los 15 miembros de la Convención Constituyente: sesionar en hoteles, contratar una quincena de empleados pagos por el erario público, vehículos para movilizarse, etcétera, etcétera. El tiempo echó por tierra aquellas ridículas conjeturas. Veamos por qué:

Los 15 convencionales se han reunido diez veces en sesiones preparatorias (no oficiales) en la Legislatura Municipal. En dicho lugar solo hay espacio para nueve personas, los legisladores, que habitualmente desarrollan allí su labor. Diez, si contamos el escritorio de quien lleva adelante la secretaría legislativa. En cuanto a oficinas por bloque, actualmente solo el bloque oficialista y el PJ cuentan con un espacio para debatir apartados del resto en cada cuarto intermedio. El mono-bloque ARI no tendrá espacio propio mientras que, recientemente, se ofreció al Partido Socialista y la UCR compartir un espacio común (pequeño y austero) que fue habilitado luego de presentar una nota a la Presidenta de la Legislatura Municipal Juana Cárdenas. Ningún convencional, ni oficialista ni opositor, se negó a la posibilidad de sesionar formalmente dentro del edificio legislativo. Sí pidieron conocer si se contaba con los espacios y las condiciones básicas necesarias para hacerlo. En la contestación de Cárdenas se pidió diez (10) días para poner a punto todos los espacios necesarios para poder sesionar dentro de la Legislatura. Está todo encaminado, entonces, para que la Convención Constituyente siga funcionando en el mismo edificio. Aunque, lógicamente, para el caso emergente de que no se pueda hacerlo por causas de fuerza mayor o no se cumpla con el reacondicionamiento prometido se pensó -y presupuestó- la posibilidad de alquilar un lugar con suficiente espacio para que los 15 miembros del órgano puedan desarrollar sus tareas.

En cuanto a la cantidad de empleados, la Convención arribó por mayoría a un acuerdo sobre la plataforma de trabajo. Serán en total 22 personas las que perciban remuneración por seis meses. Los 15 convencionales (cobrarán $25.000 mensuales como un legislador), más 2 secretarios del organismo constituyente (administrativo y legislativo) y solo 1 secretario por bloque (son cinco bloques), todos los cuales cobrarán $20.000 mensuales. En el caso de los colaboradores, se votó que sean dos por bloque y se los autorizó a formar parte de la labor parlamentaria. En ningún lado dice que serán remunerados. Sí es cierto que, dentro del presupuesto, se contemplan $60.000 de gastos de bloque mensuales sin obligación de rendición de cuentas y que cada fuerza podrá o no usar ese dinero para solventar honorarios de esos dos colaboradores. Pero eso todavía no está definido y no pasó, ya que ese dinero bien podría no gastarse o ir a parar a otro tipo de gastos como, por ejemplo, aquellos que demanden un asesor externo que venga de otro lado. Vale aclarar también que todos los gastos hechos serán auditados mensualmente por un contador externo al organismo y que al final de la Convención se presentará un balance público.

Un párrafo aparte merece la explicación del trabajo de la comisión protocolar para el acto oficial de asunción y toma de juramento de cargos previo al inicio formal de las sesiones convencionales programada para este lunes (22-05). La misma quedó integrada por la abogada Marianela Hanndorf (Movic), Gisela Álvarez (Partido Socialista) y Talía Bobadilla (PJ). El cómo fueron hechas las invitaciones cursadas a distintas instituciones públicas de la ciudad son un fiel reflejo de la Convención. El diseño y la impresión fueron realizados de forma particular con sus elementos personales por una integrante de la comisión y las hojas fueron pagadas de su propio bolsillo. En ese proceso hubo mayor participación de la oposición que del oficialismo, cuya representante se excusó en dos ocasiones de intervenir por cuestiones personales. Quien sí brindó un gran aporte fue la secretaria de la Legislatura Municipal, María Antonia Mongada, quien asesoró a la comisión sobre el correcto desarrollo del acto protocolar.

Otro punto a considerar es que, si bien es cierto que el presupuesto de funcionamiento por seis meses asciende a $5.442.000, no hay que perder de vista dos cuestiones muy importantes. Primero que es estimativo y que en caso de no ocuparse la totalidad del mismo lo sobrante será devuelto al erario público y los bienes adquiridos -no dinero en efectivo- será donado a instituciones de bien público. En segundo lugar que ese gasto potencial de casi cinco millones y medio sería realizado por una única vez hasta dentro de 25 largos años (en caso de que no se modifique el tiempo de reforma constitucional). Prorrateado en ese lapso, el gasto convencional anual sería de $217.680. Es decir que no llega a ser ni el 5% de los 437 millones de pesos que el Ejecutivo tiene presupuestados gastar solo durante el 2017.

El espacio para reuniones que deberán compartir los bloques de la UCR y el Socialismo.
El espacio propuesto para que los bloques de la UCR y el Socialismo realicen su labor aún no fue acondicionado apropiadamente. La Legislatura pidió 10 días para hacerlo.

Share Button

Comments

comments