Flor Freijó: “La mayoría de las mujeres trabajan en empleo doméstico bajo condiciones de desigualdad y precarización”

María Florencia Freijo es Licenciada en Ciencias Políticas. Especializada en Derecho Internacional Medio Ambiental ; Género; y actual estudiante de la Diplomatura en Geopolítica Latinoamericana por PLED. (Gentileza)

Durante el mes de marzo VSN realizó una serie de entrevistas a representantes locales, regionales y nacionales sobre su postura en el debate sobre la legalización del aborto en nuestro país. La politóloga y referente de Economía Feminita, María Florencia Freijo, dialogó en exclusiva con este medio para explicar su posición al respecto y abordar muchas otras serias problemáticas vinculadas al género femenino.

“Estamos en un contexto en donde el movimiento de mujeres logro posicionar en diferentes puntos la agenda que tiene que ver con cuestiones de pobreza estructural que recae sobre nuestros cuerpos, la demanda del aborto y la falta de políticas del Estado en prevención y erradicación de la violencia de género que desemboca en los femicidios”, inició su análisis Freijo.

“Esta agenda, que comenzó sobre el último mandato de Cristina Kirchner, tomó mayor relevancia en estos dos años con las políticas del gobierno de Macri sobre todo porque han sido políticas de ajuste que tuvieron como principal victima a los sectores de la sociedad con mayores necesidades y los más precarizados, principalmente, los sectores donde las mujeres desarrollan su trabajo”, continuó.

“Un ejemplo de esto es que hay dos personas que no estén formadas y con un empleo informal, entre un hombre y una mujer, si el primero termina trabajando como albañil y la segunda como empleada doméstica, esta última gana muchísimo menos que un albañil. De hecho casi el 75% de estas mujeres están en condiciones de precariedad laboral, ganan por debajo del salario estipulado y se suma a que son el mayor grueso del empleo femenino. Es decir que la mayoría de las mujeres que trabaja, se dedica al empleo doméstico bajo estas condiciones”, explicó la profesional.

“Es necesario entender que la demanda del aborto surge con fuerza desde dos aristas. Una es de clase, porque los abortos se practican haya ley o no, el punto es quienes son las perjudicadas: las más vulnerables, económica y socialmente. Esas mujeres no tienen los 2500 pesos para comprar misoprostol, no tienen la información que generaría que la ESI se respete y no tienen los 30 mil pesos que te piden en una clínica privada para hacer el aborto con un médico”, analizó.

“Que el proyecto esté hoy de nuevo en el Congreso es una batalla ganada del movimiento de mujeres. Porque si ellas no hubieran puesto en la agenda pública una cuestión que tiene que ver con el diálogo, interpelando a la sociedad, esto no hubiera sido posible. Por lo que esto no tiene que ver con un gobierno o un partido, sino con la organización de las mujeres que permanentemente va creciendo en todos los ámbitos. Se pide que el Estado sea garante de la salud de aquellas mujeres que deciden practicarse un aborto. Ahora hay que seguir de cerca el proyecto y monitorear el cumplimiento de la Educación Sexual Integral que se ha desmantelado y desfinanciado en el último tiempo”, agregó.

“Legalización significa que el Estado va a regular la práctica y despenalización que no va a castigar la práctica. Nosotros pedimos ambos. En ese sentido, no pedimos que se amplíen las causales para acceder a un aborto no punible, si no que se amplíe un protocolo que tiene unos siete días desde que la mujer manifiesta el deseo de interrumpir el embarazo y que el Estado sea garante de esa practica a través del hospitales públicos y obras sociales”, sintetizó.

“Para fin de año espero que tengamos un proceso en el proyecto de la ley de legalización del aborto ejecutado. En Senadores es donde va a estar la batalla más complicada y espero que el Presidente no lo someta a veto (si se aprueba finalmente). Desde Economía Feminita hicimos un conteo que fue una plataforma colaborativa y plural de acuerdo a las afirmaciones que habían dado sobre este tema diputados y senadores en los medios. En los interbloques no hay acuerdos, hay estrategias de cada persona. Hay bloques que tiene mujeres muy representativas del movimiento de mujeres y aún así, el resto del bloque quiere votar en contra. Esto ha generado una disputa de poder muy interesante de observar. En Senadores está mas blindada la posibilidad de debatir esta cuestión por lo que considero que va a ser crucial el factor de la presión social y también lo que resuelva cada uno de los bloques en Diputados”, concluyó.

Share Button

Comments

comments