¿Ignorancia o malicia?

No es nuestra función, como periodistas, la de criticar sin mayores argumentos la tarea que realiza un funcionario público, cualquiera sea el estamento en el que revista; pero llama la atención  que el fiscal de Estado de la Provincia, Julián Fernández Eguía se haya anoticiado recién de ciertos artículos de la Carta Orgánica que se contraponen a ”la expresa normativa incluida en la Constitución Nacional, Constitución Provincial, Leyes Nacionales y Provinciales y numerosos precedentes” según lo presentado por el Fiscal, porque los artículos mencionados ya estaban en la anterior carta magna local que data de 1990. Claro está uno piensa y discurre sobre si Fernández Eguía debe o no leer cada una de las constituciones municipales o revisar cada digesto local en busca de contraposiciones; debería hacerlo, pero uno a esta altura no sabe casi nada, o muy poco, de las funciones de quienes forman el aparato burocrático estatal. En tal caso aquí podemos asegurar que el Fiscal de Estado ignoraba que el artículo 74 y el 76 de la Carta Orgánica de 1990 afectaban los intereses provinciales, aún antes de que el abogado y escribano asumiera en 2014. Pareciera, entonces, que alguien de estos lares le avisó sobre la anomalía y continuamos con la posibilidad cierta de que haya ignorancia sobre el tema. Ese alguien tomó la Carta Orgánica y se dio de bruces con el artículo 98 y el 100 y se espantó porque no concordaban con la estructura piramidal de las leyes. En tren de ser buenos imaginamos que quien le contó a Fernández Eguía no había leído la carta orgánica anterior, la de 1990, porque si no mucho tiempo antes debería haber avisado de la irregularidad a este fiscal o al anterior.

Sin embargo, el curso de los acontecimientos nos hace suponer cierta malicia en el tema pues uno de los principales alfiles del gobierno municipal y quien fuera designado (o ¿autodesignado?) para ser el negociador del Movic en la Convención Constituyente, el actual super secretario Nicolás Sgalla ha salido por cuanto medio ha podido a fustigar a la Carta Orgánica que entró en vigencia el 1° de enero de este 2018 por, y perdón por la reiteración, dos artículos del texto anterior, manifestando que no se equivocan cuando pretenden judicializar ciertos otros artículos. ¿Es que no se dio cuenta antes de los artículos 74 y 76? Si se hubiera dado cuenta antes, uno supone, que hubiera emprendido su raid mediático durante las sesiones de la constituyente, informando que íbamos a tener problemas por dos puntos de la antigua Carta Orgánica que pervivían en la actual ¿Le informaron mal o le informaron bien y él se hizo el disimulado? Si le informaron mal y el sale a repetirlo debería ser muy cuidadoso y chequear cada cosa que va a decir porque no lo hace a nombre propio, sino que es referente de un partido y un Gobierno.

Mucho peor sería si le informaron bien y trastrueca aquello que es verdad por dichos mendaces que lo colocan en una buena posición frente a cierta, supuesta, ineptitud.

Finalmente, el hecho de no hacer periodismo de periodistas nos inhibe de hablar de quienes mal informan tendenciosamente sobre ciertos puntos y se valen de su auditorio para anoticiar privilegiando el negocio por sobre la verdad.

Ante todo esto, uno supone que si una norma que se contrapone a otra de un orden superior pasó 28 años sin ser revisada hay una gran dosis de ignorancia en el tema. Pero si se pretende hacerle creer a la opinión publica que la responsabilidad reside en quienes confeccionaron la actual Carta Orgánica la ignorancia se convierte en malicia.
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