Semblanza de una deportista amateur

Vanesa se levanta muy temprano a la mañana, desayuna y a las seis ya está sobre su bicicleta. Le espera un largo recorrido. Todos los días de lunes a sábado, los domingos suele competir, recorre entre 50 y 100 kilómetros; lo que equivale a decir que pasa entre una y media y cuatro horas pedaleando, esforzándose para mejorar cada dia un poco más y tener una mejor proyección en esto que eligió hace solo un par de años. Ser una ciclista de alto rendimiento en el mountain bike.

Claro que como toda deportista amateur ella debe combinar las rutinas de entrenamiento con las obligaciones de la vida cotidiana: su casa, su familia y su trabajo. Hace todas las tareas del hogar, aunque algunos quehaceres le gusten menos, y a veces recibe la ayuda de su esposo en la cocina. Su ocupación de masoterapeuta tiene una demanda elástica. Algunos días tiene mucho trabajo y otros no tanto y de ello depende el horario de entrenamiento diario. Si bien prefiere salir a pedalear a la mañana temprano a veces obligatoriamente debe salir en la siesta o en el horario que le quede tras realizar sus tareas laborales.

Quizás nunca imagino este presente cuando salía a pedalear por diversión con sus amigas. Era, entonces, tan solo un hobby, un pasatiempo divertido que la hermanaba más con sus pares. Todo cambio desde que una de sus amigas la invitó a participar de un duatlón en posta donde Vanesa debía hacer la parte de ciclismo. Quedo encantada. Y desde entonces quiso más y más como si los entrenamientos y las competencias fueran un alimento necesario e imperioso para vivir.

Mas allá de su pasión por la bicicleta, esta deportista siempre realizó diferentes disciplinas y participó de toda competencia en la que pudiera intervenir. Desde muy pequeña jugó al voleibol, pero donde más se destacó fue en el basquetbol ya que, pese a haber jugado poco tiempo, integró la preselección rionegrina y además fue valorada, en su momento, como mejor basquetbolista femenina local

Vanesa ha competido con su bici en Rio Negro, Neuquén, La Pampa y Córdoba en un proceso que la ha hecho llegar desde un simple pedaleo hasta buscar el limite de la resistencia. Cada carrera la fue llevando a buscar una mayor excelencia. Cada desafío tomado la movilizó a prepararse mas y la adrenalina que le genera ponerse en la línea de salida y escuchar la cuenta regresiva es el trampolín que le hace ir cada vez mas arriba en sus intentos; por supuesto que cada carrera según el terreno y la distancia son las que marcan el tipo de preparación.

El hecho de ser una deportista de alto rendimiento también requiere una cuidada alimentación. Esto conlleva, igualmente, privarse de algunos gustos o evitar ciertas comidas, y como ella generalmente se ocupa de la cocina trata de ser creativa, preparar diferentes alimentos cada vez combinando sabores y colores sin descuidar la ingesta de carbohidratos que le permiten tener energía y sin llegar a que el tema alimenticio constituya una tortura. Simplemente la idea es disfrutar de la vida que le ha tocado y llegar bien a cada carrera.

Por supuesto que no todo es color de rosa. Los 5 mil kilómetros aproximadamente que recorre por mes suelen traer algún que otro sin sabor, sobre todo las tan temidas caídas de la bici. Esto ha hecho que, por ejemplo, haya tenido que pasar 45 días con la rodilla inmovilizada tras un fuerte golpe. En competencia ha caído unas cuantas veces, pero siempre se levanta y sigue con el objetivo de llegar, aunque cueste mucho; como ha aquella vez que se cortó el mentón y debieron ponerle tres puntos de sutura. ¿Qué si llegó? Por supuesto que llegó.

Vanesa es una persona común y corriente, un habitante más de Catriel, pero cada dia se levanta pensando en los desafíos que ella misma se propone y en los obstáculos que le oponen el deporte y la cotidianeidad y trata de vencerlos con el mayor empeño posible demostrando que cuando una persona se pone objetivos, en cualquier plano que sea, basta con la voluntad, el tesón, el amor propio y la seguridad para nunca rendirse y pelear palmo a palmo cualquier situación que se presente en la vida. Ella tiene un sueño recurrente que es cruzar la meta delante de todas en una competencia de primerísimo nivel. Pero no se queda anclada a la representación onírica sino que, desde que se levanta hasta que se acuesta, lucha por poner las dos ruedas de su bici en la senda que le permita materializar sus anhelos.

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