Solidaridad en Catriel: regalan el pan que no venden

La movida solidaria de un mercado de nuestra ciudad llegó a los medios nacionales y se viralizó a través de diferentes plataformas. “Si no puede pagarlo, llévelo igual” reza el cartel adherido a una caja que contiene varias bolsas con pan, en la despensa y fiambrería El Sureño ubicada en la calle Buenos Aires al 200 de Catriel. La idea de los propietarios es que, el pan que no se vende, que generalmente se devuelve a quienes les proveen los productos de panificación, quede en el negocio para que aquellos que no pueden comprarlo lo retiren.

Es de destacar la acción de Liliana, la dueña del minimercado, y su familia en una época donde los comercios, de todo el país, sufren por la crisis originada por el gobierno de Macri y ven como cada dia las medidas estatales, desacertadas para la gente, pero muy acertadas para su grupo de pertenencia, impacta fuertemente en el consumo de la gente y en la provisión de alimentos.

“Preferimos que la gente se lleve el pan que no vendemos en el día, algunos no tienen ni para comprar una flauta” refirieron los propietarios del emprendimiento familiar. La idea tuvo su mayor impacto en la sociedad luego que Jeremías, el hijo de Liliana, publicara en las redes un texto que decía “Mi vieja no cambia el pan que le queda en el negocio, lo regala a la gente que necesita y no tiene como pagarlo. Agradecería si pueden difundir, quizás alguien que necesite pueda leerlo”. El escrito tuvo efecto inmediato y la viralización hizo que al otro día no quedara ni una miga en la despensa solidaria.

Pero no es el único gesto de solidaridad de los propietarios de la despensa pues también recolectan ropa entre sus amigos, vecinos y conocidos, además de publicarlo en las redes sociales. El portal de noticias nacional Crónica se hizo eco de la loable actitud de esta familia de catrielenses y realizó una importante publicación en su sitio web. La propietaria le manifestó a ese medio que “tenemos sensaciones encontradas. Por un lado, el goce de ayudar, pero también entristece que haya más necesidades. Ojalá llegue el momento en que no tengamos que hacerlo más”

En una época difícil, de turbulencias económicas, de dólar alto e inflación galopante que esquilma los bolsillos de los consumidores desde la despensa El Sureño elijen un camino difícil de recorrer que es ponerse del lado de los que menos tienen. Ojalá hechos como este tengan su correlato en otros comerciantes, pero fundamentalmente en los políticos que poco se ocupan de tomar medidas en beneficio de los que menos tienen y que por el contrario mantienen su esquema de beneficios sin preocuparse de nada.

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