Una reunión de Concejo para el olvido

Crédito Elio Carrasco (VSN)

Históricamente se han criticado los cuerpos legislativos de cualquier orden territorial desde todo tipo de lugares; lo que generalmente se utiliza para atacar a este órgano es la supuesta inutilidad que representa, dentro de la institucionalidad democrática, y además el, supuesto, excesivo gasto que ocasionan. Desde estas letras no tenemos ningún tipo de intención de atacar a ninguna cámara honorable pues su fundamento y objeto están plenamente razonados, pero si nos adjudicamos la posibilidad y necesidad de poner bajo la lupa la actuación de los legisladores, concejales o como sea que elijan denominarse quienes deben ocuparse de hacer las leyes a nivel municipal, provincial o nacional.

Dicho esto, nos vamos a referir a la pobreza que exhibe en cuanto a contenido el orden del dia de la próxima sesión de Concejo en la ciudad de Catriel. Esa hoja poblada de declaraciones de interés nos recuerda aquellas, nuestras, pruebas de la secundaria en las materias que no nos gustaban, en mi caso biología. Aun recuerdo la cara de la profesora Patricia cuando levantaba mi hoja, le echaba un vistazo apenas y me decía ¿A Ud. le parece Guerrero que debo aprobarlo con esto poco que escribió?

Sobre la hora de diciembre siempre salvaba biología, pero a mi no me pagaban para hacer las pruebas, no directamente, o sea, ni tenia asesores, ni soñaba postularme a un puesto mayor que el de alumno. Pero cuando uno mira este orden del dia y ve de que se tratan los artículos que estarán sobre tablas piensa en si habremos hecho bien en delegarles tamaña responsabilidad a los ediles locales. Uno puede acordar o no sobre el nombre que debe llevar la bicisenda del acceso sur, puede tener idea o no sobre lo que es la inteligencia emocional, le puede parecer estrafalario convocar a una reunión para ponerle el nombre de una planta a una calle, y puede, uno, entender o no que sentido debe tener la circulación de algunas calles de la ciudad; pero una vez traspuestos esos puntos, mas dignos de un programa escolar “se concejal por un dia” que de un “corpus legum”, uno espera algo sustancioso, que quede para la posteridad, que muestre la magnificencia de un recinto al que uno imagina una clase de educación cívica en cada reunión. Pero no. Tal vez los 9 concejales se complotaron para hacer una sesión con puntos tan poco relevantes para ver si el resto de los ciudadanos nos dábamos cuenta de tal pobreza y en esas le prestábamos más atención a su labor. Sobre el toque del gong, y fuera de cartelera parece que alguien pasó por San Martín y vio que las colas en los bancos siguen igual de largas que antes de la ley “anticolas” y también parece que lo agregó fuera de programa, aunque no imaginamos que fuerza puede tener este concejo para evitar tal incumplimiento. Voy tomarme otro café y a juntar fuerza a ver si alcanzó a llegar al ardoroso debate sobre si México o Ciudad de Salta deben ir “para allá” o deben venir “para acá”. Después les cuento.

Share Button

Comments

comments