Una tarde en el merendero del Lote XIV

En el corazón del Lote 14, a unas 20 cuadras del centro de la ciudad de Catriel se erige el merendero del barrio. Si uno llega al lugar, como nosotros, alrededor de las 18 ve como comienzan a desperdigarse los niños de regreso a sus casas aun degustando los últimos resabios de leche chocolatada, pan dulce o incluso licuado de bananas. Hoy es día de fiesta y no solo porque empezó el verano sino porque los chicos del barrio van a formar parte del pesebre viviente de una iglesia evangélica que también forma parte de la comunidad del merendero y cuyos integrantes enseñan la biblia y realizan diferentes actividades los días sábados.

La iniciativa del merendero surgió luego que el Municipio local decidiera cerrar el comedor del barrio Carod. Allí asistían la mayoría de los chicos de este populoso barrio de trabajadores, algunos efectivos y otros simples changarines, que comenzó como un asentamiento y hoy busca regularizar su situación dominial.

Nos cuentan algunas mamás del barrio que el impacto fue muy fuerte en las alicaídas economías de muchos integrantes de Lote 14 pero que lejos de amedrentarse decidieron, al menos, conformar un merendero y en mayo ya pudieron comenzar a funcionar. Entre todos los vecinos aportaron lo poco que tenían y con pallets, nylon y cartón tuvieron su primer lugar propio para funcionar. Mediante el “boca a boca” y también a través de las redes sociales comenzaron a recibir donaciones para poder dar una taza de leche caliente y un poco de pan a mas de 30 chicos del lugar.

Con un empeño denodado pudieron hacer frente a todas las dificultades que suponía una empresa tan importante, sin ayuda estatal y con pocos medios, pero con un corazón enorme. La seriedad con que encararon el emprendimiento hizo que muchos particulares y hasta empresarios se acercaran a dar una mano: uno de ellos, José Luis Reina, donó todos los materiales para que puedan construir un lugar mas apropiado y con la mano de obra que aportaron los vecinos se construyó un salón de interesantes proporciones y funcionalidad que permite que se desarrollen todas las actividades con las que soñaba el grupo de madres allá por fines del 2016. Hoy las mamás y los niños lucen orgullosos las remeras de JOSEFER, el corralón de materiales de la familia Reina y tanto José Luis como su hermana Alicia, la reconocida y afamada piloto que nos representará nuevamente en el rally Dakar, son asiduos visitantes del lugar y allí los quieren como si fueran de la familia. Incluso, Silvana Morales, la esposa del empresario, está organizando una carrera pedestre solidaria para obtener fondos destinados al equipamiento del merendero.

En Lote 14 los sueños no se estancan, buscan materializarse inmediatamente tratando de extender la cadena solidaria y de la taza de té con leche y el pan se han ido ampliando a chocolatada, licuados, ensaladas de fruta e incluso helados. Con el aporte de Pampa Energy pudieron entregar cajas navideñas a todas las familias cuyos hijos asisten al merendero. Y no solo los niños tienen su lugar, también hay espacio para la tercera edad; es más ya cuentan con un segundo merendero: una de las mamás que colaboraron desde un principio con el emprendimiento obtuvo una vivienda municipal en el barrio Preiss y como allí también hay necesidades puso en funcionamiento una unidad en su propia casa que depende materialmente de la propuesta original. Unos 25 chicos asisten de lunes a viernes a tomar su merienda allí también.

Allí, en el merendero de lote XIV, las carencias se suplen con buena voluntad, las necesidades se enfrentan con solidaridad. Los vecinos han tomado como propio el lugar y no dudan en buscar por cielo y tierra cada una de las cosas que se necesitan, por ejemplo, los 5 o 6 litros de leche que se consumen a diario. Incluso Carlos Johnston y Viviana Germanier, a título personal han realizado y realizan donaciones. El Municipio además aporta el agua para los tanques y colabora con la carga del tubo de gas. La buena gestión y administración y la organización horizontal de tipo asamblearia han permitido incorporar muchos elementos necesarios para el funcionamiento diario. Inclusive cuentan con una caja de ahorro para guardar el dinero que obtienen: por supuesto que tienen muchas preocupaciones y una de ellas es la seguridad del local por lo que las próximas actividades estarán destinadas, entre otras cosas, a rejas para puertas y ventanas.

El sol cae de a poco en el barrio, los chicos y las madres se van yendo a sus casas para cambiarse y reencontrarse en el pesebre. Es mucho lo que falta por hacer y es muchísimo lo que han hecho. Pero sobre todo le están enseñando a una sociedad que gusta de recluirse en sus casas y relacionarse desde el egoísmo, que se puede hacer mas cosas estando juntos que cada uno por su lado. Ellos están en ese camino del bien por el otro y por el bien mismo. Algunas empresas y muchos particulares han elegido acompañarlos en este camino. Enhorabuena.

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