Weretilneck analizaría realizar una “consulta popular” sobre la planta nuclear

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A doce días de las PASO, el primer paso en la carrera electoral que finaliza en octubre, el gobernador de Río Negro Alberto Weretilneck pareciera haber cambiado sustancialmente su estrategia respecto a la pretensión de instalar una planta nuclear en territorio patagónico. Ayer reconoció públicamente que si no se cuenta con “licencia social” es “probable que se abandone la propuesta”, en diálogo con FM La Comarca de Río Colorado.

Por lo pronto quedó descartada la posibilidad de que la instalación de la central nuclear sea en Viedma. El máximo mandatario provincial reconoció la resistencia a la instalación de la planta en cercanías a la capital provincial y afirmó que “no irá en contra de esos intereses”. En este sentido el subsecretario nacional de Energía Nuclear, Julián Gadano, amplió las posibilidades de una “región cercana a Sierra Grande” y que “es altamente probable que esté localizada en esa zona y es la hipótesis más fuerte”.

Las declaraciones surgen luego de varios días de protestas por el No a la Planta Nuclear, que tuvieron lugar principalmente en Viedma. Cabe recordar que vecinos autoconvocados de la Asamblea No Nuclear, de la ciudad de Viedma, presentaron -a principios de julio- en la Legislatura de Río Negro un documento con 5.522 firmas para rechazar la instalación de una planta nuclear generadora de energía eléctrica en cercanías de la localidad de Sierra Grande, acordada por los gobiernos nacional y de Río Negro con una empresa china.

Por su parte la diputada nacional rionegrina María Emilia Soria presentó la semana pasada en el Congreso de la Nación un proyecto de modificación de la ley de actividad nuclear y expuso junto a los diputados Alberto Ciampini (FPV Neuquén) y Elia Nelly Lagoria (Bloque Trabajo y Dignidad-Chubut) los argumentos para rechazar la instalación de la planta.

El convenio de construcción de la cuarta y quinta central nuclear en Argentina con la empresa china CNNC, fue firmado por Cristina Kirchner en 2015. Julio De Vido fue parte de la adjudicación directa de este millonario negocio a las empresas Nucleoeléctrica Argentina y Corporación Nacional Nuclear de China (CNNC). Ahora que no es gobierno todo el peronismo se “opone” a la instalación de la central nuclear, desde la discursiva interpelación de Silvia Horne a Aranguren, hasta el amparo ambiental impulsado por María Emilia Soria. El primero de los proyectos está estipulado para comenzar en 2018 en la provincia de Buenos Aires, y el segundo se pretende desarrollar a partir del 2020 en la provincia de Río Negro.

Desde diversos medios se especula con que Weretilneck analiza echar mano al recurso a la consulta popular y poner blanco sobre negro en el tema de la radicación de la usina nuclear en el litoral marítimo provincial. Algunos incluso, aseguran, podría haber “un anuncio inminente” para evitar que se profundice “la grieta” que comenzó a producir este proyecto en la sociedad rionegrina. El vicegobernador Pedro Pesatti, en una entrevista con Radio Patagonia, aseguró que “nosotros nunca tomamos decisiones en contra de los rionegrinos y sobre la planta nuclear vamos a consultar…”.

Habrá que esperar para ver si es cierto. De serlo, sin dudas marcaría un cambio de rumbo en la política que viene desarrollando Juntos Somos Río Negro respecto a proyectos controvertidos en relación al medioambiente. Sin ir más lejos, con el proyecto de la instalación de una planta de tratamiento de residuos petroleros en Catriel, se descartó de pleno la posibilidad de realizar una consulta popular siendo incluso el propio intendente Carlos Johnston el interlocutor encargado de comunicar la decisión a sus conciudadanos.

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