278 muertes por violencia de género en 2018

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Foto de la movilización por el Día de la Mujer, 8 de marzo, 2018 (Archivo VSN).

La Corte Suprema publicó el pasado viernes (31-05) una actualización de su Informe de Femicidios en Argentina, en el que indicó que los crímenes por violencia de género que llegaron al sistema judicial aumentaron en más de un 10% con respecto a 2017.

El informe, elaborado por la Oficina de la Mujer con datos aportados por los Poderes Judiciales de las distintas jurisdicciones del país, reveló que el año pasado se identificaron 278 víctimas letales de crímenes de violencia de género.

El estudio usa el término porque la cifra hace una distinción entre 255 víctimas directas de femicidios -de las cuales cuatro fueron transfemicidios- y 23 «femicidios vinculados».

La asociación civil «La Casa del Encuentro», dedicada a la defensa de los derechos humanos de las mujeres, explica que este término se usa para definir dos tipos de crímenes que sin embargo tienen un mismo objetivo: «matar, castigar o destruir psíquicamente a la mujer sobre la cual el femicida ejerce la dominación».

Las víctimas pueden ser tanto personas que «fueron asesinadas por el femicida al intentar impedir el femicidio o que quedaron ‘atrapadas en la línea de fuego‘, o personas con vínculo familiar o afectivo con la mujer, que fueron asesinadas con el objetivo de castigar y destruir psíquicamente a la mujer a quien consideran su propiedad».

El estudio indicó también que 202 niñas, niños y adolescentes, aún sin perder la vida, se vieron afectados de manera directa al quedar desamparados ya que estaban al cuidado de las mujeres asesinadas.

La tasa de víctimas cada, en tanto, fue idéntica a la del año 2017, cuando la cifra registrada fue 251: 1,1 cada 100,000 mujeres.

En total, se iniciaron 245 causas judiciales ese año. En algunas de ellas se investiga más de un caso fatal de violencia de género.

El informe reportó a su vez otras conclusiones respecto de la naturaleza de este tipo de crímenes. El 83% de las víctimas tenía un vínculo previo con el hombre señalado en las causas judiciales como el autor material del hecho, mientras que más de la mitad (56%)  eran sus parejas o ex parejas.

En tanto, 15% corresponde a familiares y 12% a personas con otro tipo de vínculo. Únicamente en el 6% de los casos no había una relación preexistente entre la víctima y el femicida.

En lo que respecta a los distintos grupos demográficos, la mayor cantidad de víctimas (el 25%) tenía entre 25 y 34 años. Le sigue el grupo de entre 35 y 44 años (19%) y mientras que en tercer lugar se encuentran las mujeres de entre 45 y 59 años. 19 de las 278 víctimas fueron niñas: no habían cumplido los 12 años al momento del asesinato.

En 31 casos fatales, las mujeres habían obtenido medidas judiciales de protección contra la persona que terminó asesinándolas. 24 de esas medidas se encontraban vigentes, el resto vencidas.  También se contabilizaron 41 denuncias previas.

Las provincias registraron cifras disímiles: aquellas con tasas más elevadas fueron Neuquén, Tucumán, San Luis, Entre Ríos, La Rioja y Chaco, donde la tasa fue de más de 1,5 mujeres cada 100,000 mujeres, mientras que en Santa Cruz y Tierra del Fuego no se contabilizaron femicidios.

Asimismo, la investigación permitió determinar que el principal escenario del delito se produjo en el hogar (66%), seguido de espacios públicos (19%), otras viviendas (9%) y el resto en «otros espacios» (6%).

Además, la Oficina de Violencia Doméstica informó que en el primer trimestre de 2019 aumentó en un 19% la cantidad de denuncias de mujeres mayores de 14 años afectadas por hechos de violencia de este tipo. En total, 2,518 mujeres requirieron asistencia.

«El 89% de las personas denunciadas fueron de sexo masculino. Asimismo, en el 72% de los casos existía un vínculo de pareja entre la persona afectada y la denunciada; y, esta última, tenía antecedentes de violencia con parejas anteriores (53%)», indicó el informe.

«Las situaciones definidas como de riesgo alto o altísimo se dieron en 914 casos. En este grupo, el principal agresor fue un varón (94%). Los casos fueron derivados a la Justicia civil y a la penal», finalizó.

Fuente: cij.gov.ar