Caída del 20 % en el consumo navideño local

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Según datos de la Cámara de Comercio local (CCI) el consumo de los catrielenses en las compras navideñas sufrió una retracción del 20%, respecto de igual período del año 2017.En diálogo con VSN, Adrián Otero, presidente de la CCI, confirmó que los comercios locales tuvieron menos actividad que el año anterior, acentuando la pérdida en el consumo, por distintos motivos, que viene sufriendo el rubro desde que asumió la presidencia Mauricio Macri.

Los rubros donde más se sintió el impacto han sido los de bebidas colas, artículos de ferretería, marroquinería, electrodomésticos que siguieron su tendencia anual hacia la baja y que ni siquiera pudieron repuntar en una fecha donde caracterizada por el masivo consumo de todo tipo de productos.

Uno de los atenuantes que se esgrimen desde la Cámara es que los clientes han optado por sus compras en supermercados de origen gerencial chino, además de Musimundo, La Coope y La Anónima. Sin embargo, estos lugares también sufren los embates de la crisis económica y la falta de dinero circulante, pues sus ventas cayeron entre un 10 y un 17 %.

La idea del gobierno, entre otras tantas, es que no haya demasiado dinero circulante y que se utilicen las tarjetas de débito o crédito que otorgan ingentes ingresos al sistema bancario en concepto de comisiones; sin embargo, al no estar bancarizada toda la población económicamente activa, el faltante numerario se hace sentir, sobre todo en los lugares de escasos recursos.

También sintieron el impacto las casas de comidas y las ventas informales de animales de consumo típico en estas épocas, tales como corderos, chivos y lechones. Los pequeños productores, en este caso, faenaron menos cabezas que en años anteriores a pesar de no ajustar el precio a la inflación reinante. “Los pusimos casi al mismo precio del año pasado, pero igual las ventas fueron mucho menores, ojalá cambie un poco para fin de año” nos explicó un criancero.

Precisamente, debido a la inflación, las facturaciones de los comercios fueron superiores entre un 10 y un 25 % en relación al 2017 pero por supuesto que es una valoración económica engañosa pues estos aumentos no cubren ni alcanzan para paliar lo que la cuestión inflacionaria licua por otro lado, pues si los ingresos crecen debajo de la inflación, el único camino es consumir menos productos básicos.

De acuerdo a las previsiones de los especialistas, mal que nos pesen durante el período Macri han estado siempre equivocadas, recién en el segundo trimestre de 2019 se podrían ver indicadores positivos para el consumo masivo, y esto dependerá esencialmente de dos factores: que la economía vuelva a crecer -impulsada en un principio por el campo, si la cosecha es favorable- y que la inflación se desacelere y permita algo de recuperación en el salario real. Claro está que para que esto suceda, los consumidores de a pie solo podemos cruzar los dedos o aprovechar las elecciones del año entrante para romper con el eje de los dos grupos de poder que han gobernado este país desde 1990 y nos han sumido en este momento de la economía.