“Hubo momentos en que el cuerpo no quería seguir”: Diego Antoniuk volvió y contó cómo vivió los 160 km más duros de su vida

No fue solo una carrera. Fue algo más difícil de explicar.

Después de completar los 160 kilómetros del Patagonia Run, una de las pruebas más exigentes del país, el atleta catrielense Diego Antoniuk regresó a la ciudad y decidió poner en palabras lo que vivió durante más de un día en la montaña.

“La carrera es un conjunto de sensaciones que pueden variar minuto a minuto”, describió, intentando resumir una experiencia que —según contó— va desde el éxtasis hasta la agonía, en un recorrido donde la mente juega un papel tan importante como el cuerpo.

Antoniuk no es nuevo en este desafío. Corre el Patagonia Run desde 2012, y lo define como su competencia favorita. Pero esta edición tuvo algo distinto. Los 100 millas (160 km) lo llevaron a atravesar no solo paisajes extremos, sino también momentos límite. “De la felicidad al llanto, del dolor a la fuerza”, relató, marcando la intensidad de una prueba donde cada kilómetro exige una decisión.

Durante la carrera, atravesó el atardecer, la noche y el amanecer en la montaña. Pero más allá del entorno, hubo otro factor que —según remarcó— fue determinante.

“La clave está en la familia y en las personas que acompañan”, expresó. En su relato, el apoyo aparece como el sostén cuando el cuerpo ya no responde. Habló de quienes lo siguieron de cerca, de los que no durmieron, de los que esperaron en puntos clave del recorrido. “Ahí es donde el corazón se apoya cuando el cuerpo no quiere seguir”, escribió.

Ese acompañamiento, aseguró, fue parte central de haber llegado hasta el final. “Estos 160 km son para ustedes. Esta medalla es tanto mía como de ustedes”, agregó, en un mensaje atravesado por la emoción.

Su participación en la prueba no fue menor. Antoniuk completó la distancia con un tiempo de 29:22:12, ubicándose entre los mejores de la clasificación general en una competencia que reúne a corredores de alto nivel de todo el país y del exterior.

El Patagonia Run no es una carrera convencional. Se desarrolla en terrenos de montaña, con condiciones cambiantes y una exigencia física y mental constante. En ese contexto, simplemente completar el recorrido ya representa un logro.

Pero en este caso, el impacto va más allá del resultado deportivo. El testimonio deja ver otra dimensión del desafío: la interna, la que no se mide en tiempos ni posiciones.

Porque, como él mismo lo define, no se trata solo de correr.

Se trata de resistir cuando todo indica que hay que parar.

Catriel podría convertirse en la Capital Provincial del Boxeo y cambiar el mapa deportivo de Río Negro

No es solo un título simbólico. La propuesta que llegó a la Legislatura de Río Negro podría redefinir el lugar de Catriel dentro del deporte provincial.

Un proyecto impulsado por los legisladores Lorena Yensen y Juan Cides plantea declarar a la ciudad como la “Capital Provincial del Boxeo”, en base a un crecimiento sostenido de la actividad y a una serie de eventos que, según destacan, volvieron a posicionarla en el escenario deportivo.

El punto de inflexión, de acuerdo a los fundamentos de la iniciativa, fue la trilogía de festivales “Sangre Negra”, que combinó exhibiciones, competencia amateur y peleas profesionales. Estos encuentros no solo convocaron a una gran cantidad de público, sino que también evidenciaron una capacidad organizativa que no se veía en la región desde hace años.

Ese impulso tuvo un momento clave en noviembre de 2025, cuando Catriel fue sede de una pelea por título profesional. Según se detalla en el proyecto, ese evento rompió una racha de más de diez años sin combates por títulos en Río Negro, lo que marcó un punto de quiebre en el circuito boxístico provincial.

A partir de ese antecedente, los impulsores de la ley sostienen que la ciudad cuenta con condiciones concretas —infraestructura, organización y aval federativo— para convertirse en sede habitual de eventos de alto nivel.

Pero el alcance de la propuesta va más allá del deporte. En los fundamentos, se plantea que el boxeo cumple un rol social clave, funcionando como una herramienta de contención, disciplina y desarrollo para jóvenes, además de generar movimiento económico a nivel local.

También se destaca que consolidar a Catriel como referencia del boxeo permitiría proyectar a los atletas locales hacia competencias nacionales e internacionales, sin necesidad de emigrar para desarrollarse en el alto rendimiento.

Por ahora, el proyecto deberá atravesar el debate legislativo. Sin embargo, ya instala una discusión más amplia: si este reconocimiento puede transformar una práctica deportiva en una verdadera política de Estado.

Y en ese escenario, la pregunta empieza a tomar forma: si Catriel ya funciona como epicentro del boxeo en la región, qué podría pasar si ese rol se vuelve oficial.

Dos catrielenses completaron 160 kilómetros en una de las carreras más extremas del país

Más de 160 kilómetros. Montaña, frío, desgaste extremo y casi un día entero en movimiento. En ese escenario, dos atletas de Catriel lograron completar el Patagonia Run, una de las pruebas más duras del trail running en Argentina.

Uno de ellos fue Diego Antoniuk, quien finalizó las 100 millas con un tiempo total de 29:22:12, ubicándose en el puesto 47 de la clasificación general, 37 en su categoría por sexo y 17 en la franja de 40 a 49 años. Su rendimiento incluyó un promedio de 5.5 km/h y apenas 32 minutos de descanso en todo el recorrido, en una competencia donde cada pausa se paga caro.

Pero el impacto no termina ahí. También desde Catriel, Maira Mardones protagonizó una actuación sobresaliente en la misma distancia. Logró cruzar la meta en el noveno lugar, tras 28 horas de carrera, posicionándose entre las mejores del país en una prueba de altísima exigencia.

El Patagonia Run no es una carrera convencional. Recorre terrenos de montaña con condiciones cambiantes y reúne a corredores experimentados de todo el país y del exterior.

Cada kilómetro exige estrategia, resistencia y una fortaleza mental que va más allá del entrenamiento físico.

Detrás de estos logros hay meses de preparación, planificación y sacrificio. No hay margen para el error en una prueba de estas características, donde el objetivo principal muchas veces es simplemente llegar.

Con un fuerte impacto en la comunidad deportiva local, lo conseguido por ambos atletas vuelve a posicionar a Catriel en lo más alto de una disciplina que no deja de crecer.

Porque en desafíos como este, no se trata solo de competir. Se trata de resistir hasta el final.

Un catrielense ganó todo en Bariloche y dejó en lo más alto a la ciudad

Primero fue la victoria. Después, la historia que nadie vio arriba del tatami. Thiago Román Pérez Blázquez, un joven catrielense, no solo se subió al podio: ganó en dos modalidades y dejó a su ciudad en lo más alto de la Copa Cordillerana de Jiu Jitsu, en Bariloche.

El deportista tuvo una actuación contundente. Compitió en GI (con kimono) y NO GI (sin kimono) y en ambas categorías logró quedarse con el primer puesto, mostrando un nivel competitivo que lo posiciona como una de las promesas locales en crecimiento.

El torneo, realizado en San Carlos de Bariloche, reunió a competidores de toda la región patagónica, consolidándose como uno de los escenarios más exigentes para este deporte. En ese contexto, Thiago no solo participó: dominó.

Pero detrás del rendimiento hubo mucho más que técnica y entrenamiento. Hubo esfuerzo, organización y una comunidad empujando desde abajo. Para poder viajar y competir, su entorno tuvo que moverse.
Fue su madre quien puso en palabras lo que no se vio en la competencia:

“Feliz de su rendimiento, su esfuerzo y el nuestro para poder viajar. Gracias a todos los que colaboraron comprando números para solventar su viaje. Y gracias a quienes compraron empanadas y canelones para que yo pueda viajar a acompañarlo en este gran comienzo como atleta. Gracias, gracias, gracias”.

Ese mensaje terminó de completar la escena. Porque la doble consagración no fue solo un resultado deportivo, sino también la consecuencia de un trabajo colectivo silencioso.

Sin intervención judicial ni controversias, pero con un fuerte impacto social, el caso vuelve a poner en foco una realidad que se repite: muchos jóvenes talentos dependen del acompañamiento familiar y comunitario para poder competir.

Lo de Thiago no fue casualidad. Fue preparación, disciplina y un entorno que empujó hasta hacerlo posible. Y esta vez, el esfuerzo tuvo recompensa doble.

Debasa arrasó en la segunda etapa y nadie pudo alcanzarlo

En un fin de semana cargado de tensión, velocidad y caminos al límite, Mauro Debasa terminó de confirmar lo que había insinuado el sábado: estaba para ganar. Y lo hizo. El piloto de Catriel dominó de punta a punta y se quedó con la clasificación general del Rally de General Roca, en una competencia que no dio respiro.

El movimiento comenzó desde la primera etapa, donde Debasa fue de menor a mayor hasta quedarse con el mejor tiempo parcial.

Pero el verdadero golpe lo dio en la jornada final, donde no solo sostuvo el ritmo, sino que amplió la diferencia en un escenario complicado por el desgaste de los caminos y los retrasos acumulados.

A bordo de un Ford Ka y con la navegación de Matías Aman, marcó un tiempo total de 1h 00m 24s8, suficiente para dejar atrás por 37s7 a Ezequiel Klein, uno de los nombres fuertes de la categoría. Más atrás, a 1m14s4, completó el podio Mauro Rocca.

La carrera no fue sencilla. Durante el sábado se registraron accidentes y vuelcos, aunque sin consecuencias físicas, que obligaron a reorganizar la competencia y pusieron a prueba la concentración de los pilotos. En ese contexto,

Debasa logró sostener la regularidad y evitar errores, una clave que terminó inclinando la balanza.

En su divisional, la A6, el dominio fue aún más claro: ganó de principio a fin, incluso superando al actual campeón. Un rendimiento que no solo lo posiciona como protagonista del campeonato, sino que marca un punto de inflexión en su temporada.

El triunfo en Roca no fue casual. Fue el resultado de una estrategia firme, un manejo preciso y la capacidad de adaptarse a condiciones adversas. Cuando otros dudaron, él aceleró.

Con este resultado, Debasa se mete de lleno en la pelea grande del Rally Regional y deja un mensaje claro: no solo llegó para competir, sino para ganar.

Jose Padellaro va por todo en Hong Kong con Las Yaguaretés

No es una convocatoria más. Es un regreso con peso propio. La jugadora catrielense Josefina Padellaro fue confirmada en el plantel de Las Yaguaretés, el seleccionado argentino femenino de rugby seven, que viajará a Hong Kong para disputar el SVNS World Championship, el torneo más competitivo del circuito mundial.

La noticia llegó con un dato que cambia todo: Padellaro vuelve tras haber sufrido un esguince de tobillo que la dejó fuera de competencia en etapas anteriores. Ahora, ya recuperada, reaparece justo en el arranque de las finales del campeonato, donde Argentina buscará medirse con las potencias del mundo.

El torneo, que se jugará entre el 17 y el 19 de abril en Hong Kong, reunirá a los 12 mejores seleccionados del planeta. No es un evento más: es la instancia que define a los campeones de la temporada, en un formato de tres etapas que continuará en Valladolid y Bordeaux.

El regreso de la jugadora de Catriel no pasó desapercibido dentro del equipo. Su lugar había sido ocupado por la misionera Ruth Velázquez durante su ausencia, pero el cuerpo técnico decidió reincorporarla tras su recuperación, apostando a su experiencia y capacidad en un momento clave.

Las Yaguaretés integrarán el Grupo C junto a Estados Unidos, Francia y España, un cruce que anticipa partidos de máxima exigencia desde el arranque. El debut será ante Francia, en un fixture que no da margen de error.

Desde el cuerpo técnico ya lo dejaron claro: el objetivo es meterse entre los ocho mejores equipos del mundo, un desafío que exige rendimiento inmediato en cada partido. En ese contexto, la vuelta de Padellaro suma una pieza clave para un equipo que busca dar un salto histórico.

Para Catriel, la presencia de una jugadora local en este nivel no es menor. Es una historia que sigue creciendo, ahora en el escenario más alto del rugby internacional, con una protagonista que vuelve de una lesión y se mete de lleno en la pelea grande.

Corrieron juntos en la montaña y dejaron a Catriel en lo más alto: padre e hijo, protagonistas en El Bolsón

En medio de senderos exigentes, desniveles extremos y el rigor del clima cordillerano, una historia logró destacarse por encima de los cronómetros. En El Bolsón, durante una de las competencias más duras del trail patagónico, un padre y su hijo no solo corrieron: dejaron una huella que fue mucho más allá del resultado.

Todo ocurrió el pasado 3 de abril, en la 12ª edición del Cabeza del Indio Cross Trail, donde corredores de distintos puntos del país enfrentaron un circuito tan imponente como desafiante. Allí, representando a Catriel, Yamil y Milton Molina compartieron una experiencia atravesada por el esfuerzo, la constancia y el vínculo familiar.

Para Yamil Molina, la carrera tuvo un significado especial: fue su tercer año consecutivo compitiendo en los senderos de El Bolsón. “Hermoso fin de semana en familia en la montaña”, resumió tras la competencia, dejando ver que el logro no fue solo deportivo.

En la distancia principal de 21 kilómetros, Yamil volvió a destacarse con una actuación sólida. Marcó un tiempo de 1:56 hs, lo que le permitió alcanzar el puesto 14 en la clasificación general y el 6° lugar en su categoría (30 a 39 años). En un circuito técnico, con subidas exigentes, descensos pronunciados y tramos de bosque nativo, su rendimiento confirma un crecimiento sostenido dentro del trail regional.

Pero la escena más significativa se completó con la participación de Milton Molina, su padre, quien también se sumó al desafío en la distancia de 10 kilómetros. Con determinación, completó el recorrido en 1:40:03, ubicándose 112° en la general y logrando un 15° puesto en su categoría (50 a 60 años).

La imagen de ambos compartiendo el mismo evento, viajando y compitiendo juntos, terminó de darle sentido a la jornada. No fue solo una carrera: fue una experiencia atravesada por la historia personal, el acompañamiento y la pasión por el deporte.

El circuito, considerado uno de los más exigentes de la región, obligó a los corredores a enfrentar terrenos irregulares, zonas de bosque cerrado y vistas abiertas hacia la cordillera. Cada tramo puso a prueba la resistencia física y mental.

En ese contexto, lo conseguido por los Molina adquiere otra dimensión. Porque más allá de los tiempos y las posiciones, hay historias que se construyen paso a paso, kilómetro a kilómetro.

Y en este caso, con algo que no se entrena: correr en familia.

Una atleta de Catriel se metió entre las mejores del Patagonia Run y dominó los 10K

En medio de una de las competencias más duras y convocantes del país, un nombre de Catriel empezó a destacarse entre miles de corredores. Y no fue por casualidad.

Jimena Aliotti ganó los 10K del Patagonia Run 2026, una de las pruebas más intensas del calendario nacional, y lo hizo con un tiempo de 1:14:05, marcando una diferencia clara en su categoría.

La carrera se disputa en San Martín de los Andes, en un entorno tan imponente como exigente, donde cada kilómetro pone a prueba la resistencia física y mental de los atletas. En ese escenario, la corredora de Catriel logró imponerse con una actuación sólida de principio a fin.

Pero no fue la única presencia destacada de la ciudad. En la rama masculina, German Antoniuk también tuvo una actuación sobresaliente al finalizar 3° en su categoría y 7° en la clasificación general, consolidando una participación fuerte de atletas locales en la competencia.

Detrás de Aliotti quedaron Sofía Callejas y Silvana Vallejos, que completaron el podio femenino en una carrera que reunió a corredores de todo el país.

El logro de los representantes de Catriel cobra aún más valor en el contexto del Patagonia Run, una prueba que exige adaptación constante a terrenos complejos, cambios de ritmo y condiciones naturales que pueden variar en cuestión de minutos.

Mientras tanto, la competencia sigue su curso. En otras distancias, como los 21K, también se definieron ganadores: Gabriel Muñoz Soto en la categoría masculina y Pía Carayol Bressan en la femenina. Sin embargo, el evento todavía tiene mucho por delante.

El Patagonia Run se extenderá hasta el 12 de abril e incluye distancias extremas de hasta 100 millas, donde los corredores enfrentan uno de los mayores desafíos del trail running en Argentina.

En ese contexto, lo que lograron los atletas de Catriel no es un dato menor.

Es una señal.

Porque mientras la carrera sigue, hay algo que ya quedó claro:
Catriel no solo participa… también compite entre los mejores.

Lo vieron entrenar solo en una plaza de Catriel, lo filmaron sin que supiera y el video explotó en redes

Lo que parecía una escena más en una plaza terminó convirtiéndose en una historia que emocionó a muchos en Catriel. Un boxeador local fue filmado mientras entrenaba solo, sin saberlo, y el video rápidamente se volvió viral en redes sociales.

Todo ocurrió el 5 de abril en la plaza Eustaquia Morales (frente a Bomberos), donde Edgardo Andrés Gutiérrez, boxeador de la ciudad, realizaba su rutina habitual: movimientos de “sombra”, golpes al aire y concentración total. Nadie alrededor, solo él y su entrenamiento.

Pero alguien lo estaba mirando.

Un vecino, identificado como To Albert, lo observó desde lejos, notó su dedicación y decidió grabarlo. Luego subió el clip a redes con una potente edición: de fondo, un discurso de la película Rocky sobre la resiliencia y la lucha personal, acompañado por la música “Going the distance”. Sobre las imágenes escribió: “A veces los talentosos no saben que lo son” y remató con un simple: “Un capo”.

El efecto fue inmediato.

El video empezó a circular en Catriel y no tardó en expandirse más allá de la ciudad. La combinación de esfuerzo silencioso, mensaje motivacional y una historia real tocó una fibra sensible en muchos usuarios.

Con el correr de las horas, el clip llegó al propio protagonista.

Lejos de molestarse, Gutiérrez respondió con humor y autenticidad desde su cuenta de Facebook. “Hay gente que se va a reír y va a pensar que está loco. Y sí, estoy loco, pero por cumplir mis sueños y mis metas”, escribió. Y agregó una frase que terminó de conectar con quienes ya habían visto el video: “Mientras otros se ríen, hay quienes se motivan. Por ellos hay que seguir y no aflojar”.

La historia sumó otro capítulo en los comentarios. El propio autor del video volvió a aparecer y explicó cómo surgió todo: “Te vi entrenar y le dije a mi señora el potencial que tiene ese chico. Te filmé, espero no te moleste. A seguir entrenando que vas a llegar lejos”.

Sin buscarlo, sin escenario y sin público, un entrenamiento cotidiano terminó convertido en símbolo. En Catriel, el video no solo se viralizó: también dejó una imagen que muchos reconocieron al instante —la del esfuerzo silencioso que, tarde o temprano, alguien ve.

Perdía 0-2, parecía definido… y lo dio vuelta: el triunfo que puso a Catriel en lo más alto

Cuando todo parecía cuesta arriba, apareció la reacción. Y no fue una más. Fue de esas que marcan un antes y un después.

El catrielense Ignacio Serra logró una remontada impactante en la final del 1° Selectivo, donde caía 0-2 frente a Ignacio Galván, representante de San Carlos de Bariloche. Pero lo que siguió fue pura determinación.

Set a set, el partido cambió de historia.
Tras perder los dos primeros parciales (10-12 y 9-11), Serra ajustó su juego y dominó con autoridad los siguientes tres: 11-3, 11-7 y 11-7, sellando un triunfo 3-2 que desató el festejo.

La victoria no solo tuvo peso deportivo. También tuvo consecuencias directas.

Con este resultado, el jugador obtuvo una doble clasificación clave: por un lado, a los Juegos de Integración Patagónicos, que se disputarán del 22 al 26 de abril en Tierra del Fuego; y por otro, a los Juegos de la Araucanía, previstos para noviembre en la Región de Los Ríos, Chile.

El logro no es menor. Representa no solo una consagración personal, sino también un paso importante para el deporte local, que vuelve a posicionarse en competencias de alto nivel.
De estar contra las cuerdas a quedarse con todo.

Catriel tiene, ahora, a su primera paleta. Y una historia que recién empieza.