El estado de la Ruta Nacional 151 volvió a encender las alarmas en Catriel. Vecinos, transportistas y autoridades locales expresaron su indignación por el deterioro de esta vía clave para el desarrollo de la ciudad y su conexión con el resto del país. A través de redes sociales, la vecina Camila Carna compartió un mensaje que rápidamente se viralizó: “¿Hasta cuándo los catrielenses debemos soportar el estado de la Ruta? Familias destruidas, vidas perdidas, y nadie se hace cargo”.
Las críticas no son nuevas, pero el malestar social se intensifica cada vez que ocurre un nuevo siniestro vial. El mal estado del asfalto, los baches profundos, la falta de banquinas seguras y la escasa señalización convierten al trayecto en un riesgo permanente. “Es una trampa mortal. Viajás con miedo, sobre todo de noche o con lluvia. Los pozos no se ven, y si te salís del asfalto, directamente no hay banquina”, relató un camionero que circula habitualmente entre Catriel y Neuquén.
En medio de este escenario, el municipio de Catriel, encabezado por la intendenta Daniela Salzotto, decidió nuevamente intervenir con trabajos de bacheo en un tramo cercano a la ciudad. Según comunicó oficialmente la Secretaría de Obras Públicas local, las tareas buscan mejorar la transitabilidad ante la falta de respuestas de Vialidad Nacional. “Avanzamos con el plan de bacheo”, expresó Salzotto, quien reiteró que la Ruta 151 es fundamental no solo para la comunidad catrielense, sino también para la producción regional y la conexión con el Alto Valle y la Patagonia.
La mandataria apuntó contra el gobierno nacional por la falta de mantenimiento sostenida en el tiempo y recordó que es la quinta vez que su gestión asume tareas que corresponden al Estado nacional. La situación, explicó, se agravó en los últimos meses a raíz del recorte de fondos en áreas clave como Vialidad Nacional, profundizando un problema de larga data.
Vecinos de Catriel y otras localidades como Cinco Saltos, Barda del Medio y Sargento Vidal exigen una solución de fondo: la repavimentación integral de la traza. “No alcanza con parches”, insisten desde las cámaras de transporte, mientras crecen las muestras de hartazgo en redes sociales. Algunos señalan que “la Ruta 151 es una vía por la que transitan millones de dólares en producción petrolera, pero hace décadas que no se invierte en ella”.
Mientras tanto, los riesgos persisten. Las velocidades deben reducirse drásticamente en varios tramos, generando embotellamientos y situaciones peligrosas. Y cada nuevo accidente refuerza la misma pregunta que recorre Catriel: ¿hasta cuándo?