El clima político invadió los pasillos del hospital

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El personal del Hospital Catriel en el 45° aniversario de la institución.

Pocas voces se animan al “on” cuando se les consulta sobre la situación del hospital puertas adentro. Puertas afuera tampoco. El “off” surge más cómodo y en ese contexto trabajadores y muchos funcionarios del centro de salud local reconocen el clima de división, fractura, y un malestar cada vez más generalizado entre los empleados del nosocomio. Las denuncias son varias, pero nadie se anima hacerlas públicas porque aseguran que el tema político está muy instalado puertas adentro.

El principal déficit es la falta de continuidad en la provisión de insumos, que se ve afectado por la cuestión presupuestaria. El dato no suena sorpresivo tomando en cuenta que desde hace cuatro años se está manejando el mismo presupuesto en el Hospital, según pudo averiguar este medio.

El ingreso por trámite «exprés» de personal en algunos servicios, la «falta de comunicación» de la dirección con el resto del personal y de los ingresos de nuevos agentes ha generado malestar en el resto de los empleados sanitarios que de un día para otro se vieron sorprendidos por caras nuevas en los pasillos del Hospital. El hecho de que algunos de estos nuevos empleados ingresaran en condición de «full-time» pese a trabajar escasas horas, ha incrementado el nivel de conflictividad puertas adentro.

La cuestión del manejo de recursos y personal hospitalario es tan paradójica que mientras en algunas áreas sobra personal sanitario, en otras puntuales como Ginecología, se evidencia el impacto de la falta de profesionales médicos que ayuden a cubrir la gran demanda de atención del sector.

El servicio, luego de la renuncia de una profesional por motivos de salud hace dos meses, hoy cuenta con un único ginecólogo que debe hacer frente a una gran demanda. No solo debe ocuparse de la atención de pacientes por consulta, también de realizar las cesáreas programadas y aquellas que ingresan por guardia, además de otro tipo de cirugías que corresponden al servicio. Pese a que esta situación se da desde la partida de la ginecóloga, Salud Pública no ha aportado aún ninguna estrategia que sirva de solución a la sobrecarga laboral a la que es expuesto el profesional.

La directora del hospital, Laura Leiva, tiene afinidad con el intendente Carlos Johnston y el gobernador Alberto Weretilneck, incluso fue a la presentación de la lista del Movic y JSRN de cara a las elecciones municipales del 28 de julio. Esta cercanía, los criterios laborales adoptados y las mencionadas cuestiones de funcionamiento interno del nosocomio han generado una profunda división puertas adentro. VSN intentó comunicarse con la profesional para consultarle sobre la situación, pero no obtuvo respuesta.

Fuentes del oficialismo minimizaron la cuestión señalando que «los problemas del Hospital, son muy pocos y manejables» y aseguraron que en realidad las denuncias en off corresponden «a intereses de sectores políticos que como de cara a las elecciones no tienen propuestas, piensan en cómo atacar al partido gobernante desde las instituciones públicas». «El municipio colabora con fondos, con personal, con gestión. El nuevo Hospital traerá soluciones a todas las cuestiones menores que hoy se presentan», cerraron.