El «Superpozo» que no fue y la retirada de Chevron de Río Negro

221
Foto Archivo - Crédito Worldreview.com
Foto Archivo - Crédito Worldreview.com
Foto Archivo – Crédito Worldreview.com

Río Negro.- La petrolera estadounidense Chevron le puso el cartel de venta a sus activos en Río Negro y aspira a dejar los yacimientos antes de fin de año. Se trata de tres viejos bloques petroleros que producen cada vez menos crudo y quedaron fuera de escala para el negocio de la gigante multinacional.

Según publicó El Inversor Online, se trata Estancia Vieja-Puesto Flores, La Yesera y Loma Negra. En esta última área, Chevron había descubierto un «superpozo» que fue anunciado por el gobierno de Alberto Weretilneck en 2013 como el mejor en años. Inclusive hubo un acto oficial para festejar el hallazgo que iba a empujar el desarrollo petrolero de la provincia.

Pero, como suele decirse en el sector, el pozo fue una «papa». De producir 110 metros cúbicos de crudo en sus primeros días de vida –un número muy alto para el promedio de la cuenca–, pasó a los actuales siete metros.

Por estos días, el Ela 1001, ubicado en una zona que se conoce como El Látigo, devuelve 20 veces más agua que petróleo.

«Río Negro» consultó a Chevron por la decisión de vender los tres bloques pero la firma no hizo declaraciones al respecto. De todos modos, no negó sus intenciones, que en el sector todos dan como un hecho concreto.

La decisión cayó por sorpresa en el gobierno rionegrino. Una fuente oficial aseguró desde Viedma que la operación deberá ser aprobada por el gobernador. Indicó que al Ejecutivo «no le agradan los negocios inmobiliarios», y recordó que uno de los bloques, Estancia Vieja-Puesto Flores, está en proceso de renegociación, con expediente abierto.

De todos modos, también se negaron a hacer declaraciones hasta que Chevron no confirme la operación y presente los papeles pertinentes a la autoridad de aplicación.

La decisión de dejar estos activos forma parte de un plan de desprenderse de sus bloques secundarios. Se enmarca en un proceso mayor de optimización de costos en el que incluyó a El Trapial, su nave insignia en Neuquén, donde también comenzaron con un plan de retiro voluntarios en medio de denuncias del gremio de despidos ocultos.

Según «El Inversor», los activos costarían entre 60 y 90 millones de dólares. Pero Río Negro podría hacer uso de una cláusula para equiparar la oferta mayor ofrecida en caso de no estar de acuerdo con el comprador. O bien podría, directamente, rechazar la operación.

Habría tres empresas interesadas en estos activos, aunque no trascendió el nombre de ninguna de ellas.

Fuente: rionegro.com.ar