Ex vecina de Catriel denunció abandono de médicos en Mendoza

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Lucila Oses es ex vecina de la localidad que vivió durante tres años en Catriel. En noviembre de 2018 su suegro, Ramón Rodríguez (58), tuvo un grave accidente en San Rafael (Mendoza) tras caerse de un techo de cuatro metros de altura. Como consecuencia del golpe el hombre se fracturó varias costillas, la novena vértebra y estallido de médula espinal.

Tenía que operarse en la ciudad de Mendoza pero, según el relato de la joven, luego de permanecer casi dos meses internado en en el hospital Schestakow sin que lo operen ni lo deriven a otro centro médico de mayor complejidad, lo trasladaron a su vivienda y le comunicaron que «ya no había nada que hacer».

Rodríguez, de 58 años, es electricista y vive en Real del Padre junto a su hija y sus tres nietos menores de edad en vivienda muy precaria, hecha de adobe y con suelo de tierra. En noviembre de 2018 estaba elaborando un presupuesto en la casa de un cliente en la ciudad de San Rafael cuando sufrió el terrible accidente que le cambió la vida para siempre.

«Cuando lo recibieron (en el Hospital Schestakow) nos dijeron que él iba a volver a caminar. Tenía que recuperarse y lo iban a trasladar al Hospital Central que si cuenta con los recursos técnicos y humanos como para operarlo de la columna. Se realizó una junta médica donde algunos doctores querían derivarlo al Central y otros se negaron. Finalmente prevaleció la postura de quienes querían tratarlo en Schestakow. Esto, además de empeorar su condición, hizo que se postergue la operación. Se dejaron estar, pasó un mes y le surgieron otras complicaciones. Primero fue el pulmón que se le llenó de líquido, pudieron controlarlo. Luego se dieron cuenta que tenía perforado un intestino y de tantos medicamentos que le dieron para tratarlo, le generaron una úlcera. Cuando se dieron cuenta del error que habían cometido, lo enviaron a su casa sin siquiera darle el alta médica y mandaron a avisarnos con una portera por teléfono. Fuimos al hospital a buscar una respuesta junto con su historia clínica y no apareció ningún médico, el director Luis Vergani tampoco, mandaron a un enfermero a hablar con nosotros que nos comunicó que no lo iban a operar porque «ya no había nada que hacer» y que lo mandaban a su casa porque «el Hospital no era un hotel», relató Oses.

«Esto es un abandono de persona. Lista y llanamente. Lo dejaron tirado como un animal en su casa. Llamaron a una ambulancia de otro hospital para que lo lleve y se lavaron las manos. Nunca fue a verlo ningún médico ni enfermero del Hospital Schestakow. A él lo deberían haber trasladado el mismo día que ingresó para que lo vea un médico en el Hospital Central y lo operaran en cuanto pudieran. Ahora está internado en el hospital Enfermeros Argentinos de Alvear por un virus hospitalario. En unos días más le tienen que dar el alta y lo quieren enviar de nuevo a su casa, pero ahí no puede vivir. El lugar es muy precario y está expuesto a contraer cualquier infección», señaló la joven.

La mujer denunció también que «no podemos hacer la denuncia legal» porque desde el Hospital Schestakow se niegan a darles la carpeta médica. «Fuimos varias veces a pedir la historia clínica y hablar con algún médico. Ahora todos se esconden. Desde el director para abajo, nadie da la cara, excepto algún enfermero para maltratarnos y decirnos que nos vayamos. No sabemos qué hacer, ni a quien recurrir. Las autoridades políticas y los medios nacionales masivos nos ignoran, pedimos ayuda en la Municipalidad de San Rafael, a Telefe, a otros canales de televisión y no pasó nada», explicó.

Además, sostuvo que «la gente de real del padre nos está ayudando, ellos son muy solidarios y recibimos donaciones para mi suegro como pañales, elementos de higiene personal y mercadería. Estamos muy agradecidos con ellos y decepcionados del abandono que sufre por parte del Estado».

La nuera del hombre accidentado dijo que “en Real del Padre lo conocen todos porque era muy recomendado como electricista y en Catriel también, tiene cuatro hermanas allá. Hoy lamentablemente no tenemos respuesta ni solución por parte de nadie. Desde el hospital Schestakow lo mandaron sin un alta firmado. Nuestro pedido de auxilio es para que alguien nos escuche y nos ayude. Queremos que lo vea otro médico en el Hospital Central de Mendoza y que nos digan si realmente ya no hay nada que hacer. Es durísimo para nosotros vivir esto, pero no perdemos la esperanza y no nos vamos a quedar de brazos cruzados», cerró.