La inflación del 2018 terminó en el 47,6% y fue la más alta desde 1991

Al igual que el resto de los indicadores económicos, los índices inflacionarios del 2018 se ubicaron como los peores de toda la era Macri.  Frente a una meta pautada en el 15% a principios de año, finalmente terminó 32,6 puntos porcentuales por encima al cerrar en 47,6%.

De esta manera, representa el mayor avance generalizado de precios de los últimos 27 años, cuando había llegado al 84% en 1991.

A lo largo de todo 2018 lo que más subieron fueron los precios regulados, que treparon 53,5%; mientras que los estacionales fueron los que amortiguaron la inflación con un 35,2% de evolución interanual. Por su parte, la canasta núcleo -que contiene al 70% de los precios que releva el Indec- subieron 47,7%, es decir un décimo por encima del nivel general de la inflación. Esto marca una diferencia notoria con lo que sucedió en 2016 y 2017, cuando la inflación núcleo había quedado sensiblemente por debajo de la inflación total.

Así, la gestión Cambiemos acumula alza del 158,4% en sus tres años de gobierno en la problemática que había catalogado como “la más fácil de solucionar”, más que duplicando las metas anunciadas.

Desde el Banco Central, justificaron este histórico incremento que triplicó lo que esperaba, en “la inestabilidad cambiaria que vivió nuestro país”, que en rigor, también es una responsabilidad de la máxima autoridad monetaria que por sus malos resultados cambió tres veces de presidente este año.

Como contraparte, desde la institución que preside Sandleris prefirieron destacar que la suba del 2,6% de diciembre representa el tercer descenso consecutivo desde el pico de 6,5% de septiembre.

Sin embargo, el dato del último mes del pasado año fue  ligeramente mayor a lo esperado por el mercado -con el agravante que registró una inflación núcleo del 2,7%-, que ya estima que no se podrá ver un índice sustancialmente menor por lo menos hasta mayo. De acuerdo a las expectativas publicadas en el último REM (Relevamiento de Expectativas de Inflación), para el primer trimestre del 2019 se espera una variación del 2,6%, 2,4% y 2,4%, respectivamente.

“Aún en condiciones monetarias bastante restrictivas como las actuales, durante los meses siguientes esperamos que la inflación oscile entre 2,5% y 3% debido a aumentos puntuales en servicios públicos, transportes y prepagas y sus efectos de segunda ronda. “, coincidió Javier Alvaredo, director de la consultora ACM.

En el mes, los incrementos más relevantes se observaron en comunicación (7,7%), salud (5,2%), vivienda, agua, electricidad y gas (3%); y restaurantes y hoteles (2,7%).

Ya en cuanto al discriminado de los aumentos anuales, se destaca la suba del 66,8% en transporte, del 55,3% en comunicación, del 51,2% en alimentos y bebidas -el componente más importante de la medición-; y del 50,2% en salud.

Da cara a 2019, Alvaredo consideró que: “Si bien los próximos meses mostrarían una desaceleración de la inflación, derivada de la relativa estabilidad del tipo de cambio, aún resulta demasiado optimista esperar que la inflación se estabilice en un nivel similar al 23% que se aprobó en la Ley de Presupuesto Nacional 2019, y más aún respecto del 20% estimado por el FMI en el último WEO. En este escenario la inflación en 2019 mostraría una desaceleración en torno al 30% a/a en diciembre de 2019, con un costo en términos de actividad que puede llegar al 2% según nuestras proyecciones”.

Fuente: LPO
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