Opinión: ¿Qué más falta para que ANSES se instale en Catriel?

0
395
crédito: Andrés Flores

Sucede, a veces, que una acción concreta realizada en pos de una mejoría de determinada situación termina otorgando el resultado contrario al deseado. Es lo que pareciera ocurrir con las esporádicas, aleatorias y tan necesarias visitas del servicio de ANSES a Catriel.

Tras muchos años de espera, en septiembre de 2016, luego de varias reuniones entre el Intendente Carlos Johnston y autoridades regionales de ANSES se anunció la llegada del organismo a Catriel a partir de octubre del mismo año. El «punto de contacto» comenzó atendiendo una vez por semana los días jueves de 9 a 13:30 en la oficina ubicada en la Terminal de Ómnibus. Esto supuso un avance. Por el alivio que significaría para los catrielenses el hecho de contar con el servicio en la ciudad pudiendo realizar la mayoría de los trámites sin todos los inconvenientes, riesgos y gastos que genera tener que viajar más de 150 km por la Ruta Nacional 151 para hacerlos en la ciudad de Cipolletti.

Pero este paso adelante, si bien brindó soluciones, también desencadenó nuevas complicaciones. En primer lugar porque la demanda superó (y supera) ampliamente a la oferta, los 50 o 60 turnos que se entregan para atención en un único día siempre se hacen pocos para el gran número de vecinos que se acerca a tramitarlos. En muchas oportunidades la atención fue cancelada, incluso con los turnos ya otorgados.

«El problema es la capacidad operativa, si atendemos ahí (Catriel), se resiente la atención acá». Carlos Castañeda, UDAI ANSES Cipolletti.

Las extensas y tediosas esperas a las que se ven aún sometidos los usuarios cada vez que tienen que conseguir un turno, son otra arista del problema. Y también lo expuestos que se sienten al hacerlo. No es nuevo ver madres con sus bebés, mujeres embarazadas, y ancianos sentados padeciendo durante casi doce horas frío, hambre, sueño y las inclemencias del tiempo, todo por conseguir un turno. Tampoco es un secreto que hubo un tiempo en que, por trasladarse en horas de la madrugada hasta la Terminal para realizar la vigilia, más de un catrielense fue víctima de un hecho de inseguridad.

Si bien casi todos los usuarios reconocen y entienden las ventajas de poder contar, aunque sea de forma discontinuada, con el servicio de ANSES en la localidad también les genera sensaciones encontradas por todos estos nuevos padecimientos surgidos de ello.

En diciembre de 2016, ANSES anunció que suspendería la atención en la ciudad hasta marzo de 2017. Pero, a partir de junio de ese año, el servicio se interrumpió por más de 40 días. ANSES nunca brindó una verdadera justificación del por qué de la suspensión.

«No tener una oficina de atención en Catriel, tiene que ver con el gasto público. Hay una realidad a nivel país y todos debemos remar un poquito, como para no incrementar los costos», Carlos Castañeda, ANSES Cipolletti.

Durante todo el 2017 y gran parte de 2018, hubo varios intentos catrielenses por una mejoría del servicio o -¿por qué no?- conseguir la instalación en forma definitiva de una oficina de la dependencia estatal en la comarca petrolera.

Vecinos de la localidad iniciaron, a través de la plataforma digital Change.org, una petición dirigida a las autoridades del ANSES para solicitar la creación de una oficina permanente del organismo en nuestra ciudad. Hasta el propio Intendente Johnston mantuvo una reunión con el por entonces Secretario General de ANSES Alejo Maxital, con el objetivo de gestionar la instalación de la tan demandada oficina.

El año pasado, cansados de las “promesas de campaña” y la espera interminable, un grupo de ciudadanos inició una junta de firmas para solicitarle a las autoridades de ANSES la creación de una oficina permanente en Catriel. El documento detallaba el “calvario” que significa para los catrielenses acceder a la atención, y las dificultades de viajar al Alto Valle para realizar trámites. La respuesta a la nota, que juntó más de 500 firmas, fue terminante: ANSES, por escasez de recursos, no se instalaría de forma permanente en Catriel. Además, las autoridades de la entidad consideraron que las necesidades de atención al público en la zona se encontraban «debidamente atendidas» por las UDAI de Neuquén y Cipolletti. Daniel Perfumo, el impulsor de la iniciativa para colectar las firmas, le indicó a VSN que el petitorio «no solo se presentó al ANSES Cipolletti, sino también a distintos dirigentes políticos sin llegar a resultados positivos».

El Concejo Deliberante, el Poder Ejecutivo y hasta la Legislatura de Río Negro, a través de un proyecto impulsado por la legisladora provincial que nos representa, solicitaron a lo largo de los años y en distintas oportunidades al Poder Ejecutivo Nacional que se arbitren los medios y recursos necesarios para la instalación definitiva de una UDAI (Unidad de Atención Integral) de ANSES en Catriel sin éxito.

La última negativa llegó en marzo del año pasado cuando el titular de la UDAI Cipolletti Carlos Castañeda confirmó nuevamente que no figuraba en los planes de ANSES instalarse en Catriel. Atribuyó el rechazo de la petición a la escasez de recursos y cuestiones operativas. «El problema es la capacidad operativa ante semejante área de influencia, desde Fernández Oro hasta Catriel. Si atendemos ahí, se resiente la atención acá. Y que no podamos tener una oficina de atención en esa zona, tiene que ver con el gasto público. Hay una realidad a nivel país y todos debemos remar un poquito, como para no incrementar los costos», justificó en aquel momento.

Entre la tarde del lunes y la madrugada del martes los vecinos de la ciudad vivieron otra vez una ominosa jornada en su afán de conseguir un turno pero, lo dicho, esto no es nada nuevo. El reclamo por la instalación de ANSES en la localidad tiene más de tres décadas, es decir, viene de antes de que yo naciera incluso. Ya forma parte de la idiosincrasia catrielense. El pedido está justificado por la demanda, pero aun así no es suficiente para que desde el organismo brinden una solución definitiva al problema. Han pasado muchos años, elecciones, gobernantes, autoridades de ANSES y nada cambió. O mejor dicho, lo hizo, pero para peor. Porque lo que en principio debería ser una solución, lo es a medias y termina generando nuevos problemas.

La verdadera pregunta ahora es, ¿qué más podemos hacer? ¿Volvemos a juntar firmas? ¿Insistimos en patalear por las redes sociales y en echarle la culpa a los gobiernos de turno? ¿Salimos todos juntos con pancartas y antorchas a marchar por la avenida pidiendo por una UDAI en la ciudad? ¿Qué más falta demostrar o que nivel de presión social hay que alcanzar para que los ciudadanos de Catriel puedan contar con un servicio que cubra las necesidades reales de la comunidad?

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here