¿Porqué falló la paritaria entre ATE y el Municipio?

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Por Fabricio Alvarez

Catriel.- El conflicto entre el gremio ATE y el municipio de esta localidad viene de larga data y aunque algunos piensan que hay una mano política por detrás, nadie puede asegurarlo, o mejor dicho nadie se atreve a dar nombres. Lo cierto es que las fallidas paritarias del mes pasado llevaron al enfrentamiento que ya lleva 9 días ininterrumpidos, y que tiene un fuerte efecto en la vida cotidiana de los catrielenses, quienes por ejemplo, se ven privados de la recolección de basura en su domicilio y en la cuidad, entre otras.

Es cierto, también, que hay que pensar en lo colectivo e intentar entender de qué se trata esta feroz medida, en pos de un aumento salarial, de los delegados del gremio ATE, quienes se posan en la bandera de los trabajadores ¿Es legítimo el pedido o es un «despilfarremos el el 6.5»? No digo que no sea legal, está claro que el derecho al reclamo y las paritarias no tiene discusión, es un derecho, la pregunta es sobre la legitimidad, esa que el ciudadano debería dar, opinar involucrarse.

¿Está de acuerdo con la medida y con lo que se pide? Sería la pregunta. Pero la discusión, lejos de generar un enfrentamiento, tiene como finalidad  saber qué piensa el ciudadano de Catriel sobre este acontecimiento que atraviesa directa o indirectamente a toda la sociedad. Empaparse un poco del acto político. Eso sí, con altura, un debate real, con fundamentos y lejos de los enfrentamientos que algunos sectores alientan como si estuvieran en la popular.

Datos y paritarias

Vamos a los datos concretos para tener una aproximación estadística de los reclamos. El gremio pidió un aumento de 2.000 pesos al básico (de una vez), remunerativo (en blanco) y que sea retroactivo a enero. No se movieron de ahí, al menos no hubo otra contraoferta a las tres escalas salariales que propuso el poder ejecutivo, que comenzaron muy bajas pero que llegaron cerca a lo que los delegados pedían, aunque en otras condiciones.

La primera alternativa por parte de los paritarios oficialistas fue de 1.500, 1.200 y 900 pesos (el aumento depende del rango del empleado), en sumas no remunerativas (esto significa en negro) y en tres veces. Quiere decir que a lo largo del año, hasta que vuelvan a juntarse en paritarias, ese aumento se hacía trimestralmente aproximadamente. En lo único que se pusieron de acuerdo fue que sería retroactivo a enero.

Esa propuesta estaba muy lejos de lo que pretendía el gremio que no hizo contraoferta y esperó en una segunda mesa de negociación lo que el ejecutivo planteó. Ahora bien, la segunda propuesta tenía algunas mejoras. En primer lugar, el aumento sería en dos veces en lugar de tres, o sea un aumento hasta junio (estamos en mayo) y otro hasta noviembre donde volverían a juntarse para renegociar. En esta nueva escala los números eran de 1.600, 1.400 y 1.200 de acuerdo al salario. Esta oferta tampoco satisfizo las necesidades del gremio que sin proponer una alternativa se fue con la misma consigna de los 2.000 pesos al básico, en blanco y retroactivo a enero.

Esta escala salarial mejoró respecto de la primera, pero no lo hizo en cuanto al caudal monetario, al menos no en gran medida.

Sin embargo, la tercera y última propuesta, la que aceptaron los gremios UPCN y SOYEN (los otros dos sindicatos con afiliados municipales) alcanzaba los 2.000 pesos para el rango menor, 1.800 y 1.600 respectivamente. Siempre retroactivo a enero y en sumas no remunerativas. Teniendo en cuenta que estamos en mayo y el segundo aumento comienza en julio, la oferta era mucho más interesante. De enero a junio el aumento sería de 1.000, 900 y 800 respectivamente y desde julio, 2.000, 1.800 y 1.600. En noviembre  se procedería nuevamente a negociar.

Desde el gremio afirman que las propuestas siempre fueron las mismas y que no había negociación sino imposición. Desde el ejecutivo dicen lo contrario; que las reuniones duraron horas y que desde ATE nunca se bajaron del primer pedido de 2.000 en blanco y para todos. Otro dato interesante, es que las sumas salariales del año pasado se hicieron en negro por pedido del gremio, que no quería sumas en blanco por los descuentos de todos los sueldos en bruto.

La pregunta que surge es, por qué estando relativamente cerca de lo que pretendía el gremio no hizo una contraoferta. Lo cierto es que con el conflicto cada vez más incrustado entre las partes, ahora se deberá esperar  hasta que la  Secretaría de Trabajo resuelva esta situación, ya que desde el sindicato hicieron un amparo administrativo para el diálogo.

El paro de actividad avanza sobre el día nueve y parece dificil que no llegue al diez y al once.  

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