Un nene pasó tres días solo vendiendo cosas en el centro de la ciudad

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Archivo VSN.

Catriel.- Un menor de edad, de entre 8 y 10 años, estuvo tres días solo vendiendo medias y agujas en el centro de la localidad hasta que una policía local se percató de la situación y dio aviso a la Comisaría de la Familia y al SENAF. El pequeño llegó recientemente a la ciudad en compañía de sus padres y por la delicada situación económica que atraviesa la familia, sus padres habrían avalado que realice venta ambulante para colaborar.

El hecho ocurrió el pasado viernes, cerca del mediodía, cuando una joven policía de la localidad encontró al menor sentado en la entrada del banco Patagonia vendiendo distintos elementos de escaso valor para recaudar fondos. Viendo que estaba sin compañía de ningún adulto procedió a dar aviso a la Comisaría de la Familia y al SENAF para intentar ubicar a sus progenitores. Si bien la situación también fue advertida por varios ciudadanos, ninguno dio aviso a las autoridades pertinentes.

La titular de la Comisaría de la Familia, Mónica Cañuleo, confirmó el caso y brindó algunos detalles. «Esta compañera nos llamó y nos dio aviso de la situación de este menor, que habría estado desde hace tres días vendiendo estos elementos en la vía pública. Finalmente se ubicó a sus papás. Por lo que explicó su mama, están atravesando muchas necesidades y por eso el nene colabora con la economía familiar. Nosotros dimos intervención de forma automática al SENAF que se ocupa de estos casos», señaló la subcomisaria que también indicó que el organismo estatal iba a llevar adelante una entrevista con la familia durante el trascurso de esta semana.

En este caso la intervención debe dar cuenta de una solución integral. Definitivamente el niño en cuestión no debería estar en esta situación, sino que su lugar es la escuela o jugando con amigos, pero desde la órbita que compete a las autoridades estatales deberían dar algún tipo de solución al núcleo familiar para que no se vuelva a verificar este hecho. La crisis económica por la que atraviesa nuestro país requiere de intervenciones multidisciplinarias y de un Estado más presente que nunca. Con la restitución del niño a su hogar solamente no alcanza; eso sería patear el problema para adelante. Por otra parte ante este caso, la sociedad contemporánea vuelve a mostrar un lado flaco y se evidencia, nuevamente, la dimensión del desequilibrio social que plantea una falta de conciencia social frente a numerosas familias sumidas en la pobreza que pasan desapercibidas.