We Tripantu – Año Nuevo Mapuche

a;o nuevo mapu

Cuando la noche haya llegado a su tope final, la naturaleza dará paso a un nuevo ciclo de vida en el mundo mapuche, permitiendo renovar los sueños, esperanzas y compromisos hacia un futuro mejor para todos.

Deuma afpule pun, mapuche mapu meu wengetuai itrovill monguen. Ka femngechi peumangen, wengetuai rakiduam, newen, ka kiñegün itrokom puche, Ka antü ñi mülerpuam doi küme monguen.

Armando Mario Lefío

 Los kimche (‘sabios’) observaban que cuando se acaba el otoño y comienza el invierno, hay un cambio de ciclo natural. Ellos creían que ese cambio era regido por la Luna, donde se provoca cambio en los brotes de vegetales, animales, en la tierra, el sol, etc, en este nuevo periodo la tierra comienza a limpiarse con el agua que envía Ngünechen(El creador del mundo). Las divinidades gobiernan el mundo sobrenatural y natural, poseen una estrecha relación con la gente a quienes entregan favores o dones. Ellas habitan en la Wenu mapu (‘tierra de arriba’). Ngünechen, la divinidad mayor, es el gran espíritu del bien, creador y sostenedor de la gente y de la naturaleza. La familia divina, que se refleja en la familia mapuche, está compuesta por Kuse (‘Anciana’), Fücha (‘Anciano’), Ülcha(‘mujer joven’) y Weche (‘hombre joven’). Como reproducen la forma de vida de la familia mapuche, poseen kümeke mapu (tierras buenas) cultivables, üñüm (‘pájaros’) y kulliñ (‘animales’), habitan en ruka (‘casas’) y viven a la manera de los seres humanos.

 Otros de los factores determinantes del we-tripantu son las trece lunas del año, todas las cuales tienen sus propios nombres y cada una representan la época en que le corresponde hacerse presentes. La luna que marca el inicio del nuevo año se les conoce como trufken-küyen, luna gris o luna de las cenizas, correspondiente al pukem. Por tanto ya asomado o nacido el trufken küyen comienzan los preparativos para la ceremonia de inicio de renovación de la vida o we-tripantu.

Se habla también de un conjunto de estrellas llamadas Ngaupoñi las que al acercarse el we-tripantu desaparecerán por el poniente, lafkenmapu o ngülumapu, asomándose en la madrugada hacia el oriente, unos días antes de producirse el nacimiento de la nueva vida en la naturaleza. La salida heliaca de las Ngaupoñi, es decir Aparición de las Pléyades (Los Siete Cabritos)  por el horizonte más una hora antes que el Sol anunciaba 12 días antes el Solsticio de invierno y el We tripantú.

Los kimche  (sabios) vieron una relación entre el tiempo en que las Pléyades son visibles y el ciclo agrícola anual; Estas están ausentes del cielo nocturno entre el 3 de mayo y 9 de junio, durante un período de 37 días, período que coincide con el que media entre la cosecha y la próxima época de siembra.

La observación de la primera aparición de las Pléyades no sólo definía el inicio del año Inca y Mapuche, sino también les permitía pronosticar las precipitaciones en la siguiente temporada y según esto adelantar o atrasar las siembras.

A orillas del fogón (en su memoria)
los abuelos mueven los tristes labios
del invierno
y nos recuerdan a nuestros muertos y
desaparecidos
y nos enseñan a entender el lenguaje
de los pájaros
Nos dicen: Todos somos hijos de la misma

Tierra, de la misma agua …

 

Sentado en las rodillas de mi abuela oi
las primeras historias de árboles
y piedras que dialogan entre sí,con los
animales y con la gente
Nada más me decía, hay que aprender
a interpretar sus signos
y a percibir sus sonidos que suelen esconderse
en el viento.
Elicura Chihuailaf (Poeta Mapuche Chileno)

Después de las 22.00 horas del 23 de junio (en esos días atardece antes de las 18:00) se reúnen las familias en una casa que sea cómoda en espacio y calefacción ya sea de carbón, braseros, cocina de leña, o fogón. Se van juntando alimentos: carnes de ave, cerdo, vacuno o caballo; muday (bebida de maíz fermentado), catuto, harina tostada, sopaipillas, tortillas al rescoldo y otros.

Todos comen mültrün (catuto), mote, tortillas al rescoldo, müllokiñ y beben muday. Es el momento de contar epew (‘cuentos’). Otros prefieren escuchar a un kimche (sabio) y entonces comienza conversación, en la que se comparte la sabiduría del pueblo, donde los ancianos dan consejos a los niños para que sientan orgullo de su cultura. Los niños juegan awar kuden, que es un juego que se practica con habas y cantan esta melodía:

Mari mari peñi, mari mari lamngen, lamngen anay, yelai trutruka, yelay pifüllka kultrung yenai, lamngen anay. (Canción infantil mapuche)

Cuando empiezan a trinar los primeros pájaros, los mapuches levantan a los niños primero, les lavan prolijamente el cuerpo, sacando lo negativo del año que pasó. En el agua se va todo lo viejo, los malos espíritus, las enfermedades y los malos pensamientos. Antes de que salga el sol, el lof (‘comunidad’) se reúne para realizar el nguillan mawún (‘ceremonia del amanecer’), donde se comunican con las fuerzas del cosmos y que dirige la machi o el ñidol.Cuando el sol aparece por el Puel mapu (‘tierra del Este’), los mapuche gritan: «¡Akuy we tripantu!» (‘¡llegó el año nuevo!’) y «Wiñoi tripantu» (‘regresa el amanecer’). Durante todo el día se juega palín, se hacen carreras de caballos, competencias de atletismo (nekul) y se hace el guillatún (‘ceremonia de agradecimiento’).

Además se bautiza a los niños con los nombres de antepasados y abuelos, mediante la ceremonia del ḻakutun. La comunidad recibe a la niña adolescente como mujer adulta, a través del rito de katalüwün, ceremonia en donde se perfora la oreja de la niña que entra en la pubertad, simbolizadose mediante la entrega de sus primeros chaguay (Chahuay Upul, Chawai Upul, Upul/ Uples o aros). Existen de variadas formas y dimensiones. Dependiendo de la forma reciben diferentes nombres; también se le entrega un ketru metawe que es un jarro pato especial.

Los niños tienen una exclusiva misión que es azotar a los árboles que no estén dando frutos, con el objeto que en el año que comienza estos árboles den fruta en abundancia, bajo la advertencia de que si esto no lo hacen, serán cortados y convertidos en leña.

En la noche el sol se esconderá por la tierra del Lafkenche (el mundo de los hombres del bordemar, del litoral o las vertientes de la cordillera de la Costa), bajo la protección de Sumpal (divinidad generosa o castigadora según sea el comportamiento de los habitantes del Lafken mapu).

 

Es importante resaltar que cada Lof tiene su manera particular de realizar las ceremonias.  Hay muchas variaciones de las ceremonias según el entorno en que este la comunidad.

Desde Viento Sur Noticias quisimos mostrar con mucho respeto a la comunidad de Catriel el sentido de este nuevo año mapuche, resaltando esto de la oportunidad de renovación de pensamiento, dejar todos lo malos espíritus  atrás para recomenzar limpios y en unidad con nuestro entorno.

We Tripantu!

 

Fuentes: Wikipedia, http://lamemoriayelsol.wordpress.comwww.atinachile.cl.

Agradecemos  a Stella Maris Ñanculeo por la imagen y la corrección de los textos.

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