Estudiantes del ITS Catriel visitaron una planta de YPF y se capacitaron en seguridad operativa

Estudiantes de tercer año de la Tecnicatura Superior en Seguridad e Higiene en el Trabajo del ITS Catriel N° 3 realizaron una visita pedagógica a la Planta de Tratamiento de Crudo Catriel Oeste, operada por YPF.

La actividad se desarrolló el sábado 30 de mayo en el marco de las cátedras Prácticas Profesionalizantes III y Seguridad IV. Fue coordinada por la Lic. Valeria Agüero, Coordinadora de Prácticas Profesionalizantes del instituto, con el objetivo de fortalecer la formación técnica a partir de la observación directa de procesos reales de la industria.

Durante la jornada, los estudiantes recibieron una inducción de seguridad y una charla introductoria sobre el proceso productivo de la planta. Luego realizaron un recorrido por distintas áreas operativas, donde pudieron conocer de cerca aspectos centrales del funcionamiento de una instalación petrolera.

Entre los contenidos abordados estuvieron el funcionamiento general del proceso productivo, las instalaciones de control de presiones, el Plan de Contingencias, la Red Contra Incendios, el uso de anillos de enfriamiento en tanques de petróleo, la seguridad en la escena y el funcionamiento operativo de autobombas y bombas de presión.

La visita tuvo un valor especial para la formación de futuros profesionales de Seguridad e Higiene, una carrera directamente vinculada con la prevención de riesgos, el cuidado de las personas y la mejora de las condiciones de trabajo en ámbitos industriales.

En una ciudad como Catriel, donde la actividad hidrocarburífera forma parte de la identidad productiva y laboral de la comunidad, este tipo de experiencias permite acercar la formación académica al territorio. No se trata solo de conocer una planta, sino de comprender cómo se aplican en la práctica los protocolos, las medidas preventivas y los criterios técnicos que luego deberán sostenerse en el mundo laboral.

Desde el instituto expresaron su agradecimiento a quienes hicieron posible la actividad y destacaron la predisposición para compartir conocimientos con los estudiantes. En particular, mencionaron a Luis Flores, Jefe de Plantas de YPF; Germán Palavecino y Juan Palavecino, de la Brigada de Emergencia de YPF; y Walter Rojas y Mariano Toro, operadores de planta de Ingeniería SIMA.

La experiencia refuerza el vínculo entre educación técnica, industria y desarrollo local. Para los estudiantes, representó una oportunidad concreta de aprendizaje en terreno. Para Catriel, vuelve a mostrar la importancia de formar profesionales preparados para intervenir en sectores donde la seguridad, la prevención y la responsabilidad técnica son claves.

Madalena: tras la audiencia judicial, negocian pagos y condiciones para reactivar Puesto Morales

La crisis de Madalena Energy Argentina SRL entró en una etapa decisiva después de la audiencia judicial convocada por el Juzgado Civil, Comercial, Minería y Sucesiones N.º 3 de Cipolletti, en el marco de la quiebra de Madalena Energy y la transición de áreas en Río Negro.

Según pudo reconstruir VientoSur a partir de distintas fuentes vinculadas al proceso, durante las últimas horas comenzaron a avanzar conversaciones orientadas a ordenar tres puntos centrales: el pago de salarios pendientes, la situación laboral de los trabajadores y las condiciones necesarias para reactivar la actividad en el yacimiento.

De acuerdo con esas reconstrucciones, trabajadores vinculados al área habrían sido requeridos para aportar documentación salarial reciente, como parte del proceso de análisis de haberes y eventuales pagos. La información fue transmitida en un contexto de negociaciones abiertas entre sectores sindicales, empresariales y actores relacionados con el expediente judicial.

Por el momento no existe una comunicación oficial definitiva sobre montos, fechas de pago ni condiciones finales del acuerdo. Por eso, VientoSur no presenta la información como un hecho cerrado, sino como una negociación en curso dentro de un escenario todavía sensible.

El dato aparece después de varios días de fuerte tensión en Catriel, luego de que la producción en Puesto Morales quedara paralizada y el yacimiento permaneciera funcionando únicamente con sistemas mínimos de seguridad y energía.

Tal como informó previamente VientoSur, la crisis dejó de discutirse solamente en expedientes, reuniones o borradores jurídicos cuando el último pozo activo del área dejó de producir. Ese hecho marcó un punto de inflexión dentro de un conflicto que ya venía atravesado por la quiebra de Madalena, la transición hacia Geopetrol, la preocupación por la cobertura ART y la incertidumbre laboral de más de 50 familias petroleras.

La audiencia judicial del 2 de junio había sido fijada justamente para abordar la continuidad de la actividad, el traspaso del área, la situación de los trabajadores y las condiciones para que la explotación hidrocarburífera pudiera continuar de manera ordenada.

Fuentes vinculadas al proceso señalaron que la discusión fue compleja porque confluyen dos planos distintos: por un lado, las reglas propias de una quiebra judicial; por otro, la necesidad de sostener empleo, operación, regalías, proveedores locales y continuidad productiva en una zona históricamente ligada al petróleo convencional.

Esa tensión atraviesa todo el caso Madalena.

Para la quiebra, el eje está en activos, pasivos, acreencias y prioridades legales de cobro. Para los trabajadores y para Catriel, el problema se traduce en algo mucho más concreto: salarios, estabilidad, seguridad laboral y posibilidad de volver al yacimiento.

En paralelo, también se esperan definiciones vinculadas al área Medianera, adjudicada a Geopetrol junto con Rinconada–Puesto Morales mediante el Decreto N.º 548/26. Fuentes vinculadas al sector señalaron que también allí se trabaja sobre condiciones de traspaso laboral y operativo, aunque cualquier avance deberá ser confirmado por las partes involucradas.

La Provincia había presentado la adjudicación de ambas áreas como una herramienta para garantizar continuidad operativa, preservar puestos de trabajo y evitar la paralización de áreas maduras. Sin embargo, en Puesto Morales la transición quedó atravesada por la quiebra, la intervención de la sindicatura y la falta de definiciones efectivas en el terreno.

Desde que se conoció la quiebra de Madalena, VientoSur viene reconstruyendo de manera cronológica el impacto laboral, judicial y operativo del caso. La cobertura incluyó las tensiones por la antigüedad laboral, la carta difundida por trabajadores, las negociaciones por el traspaso hacia Geopetrol, la intervención de la sindicatura, las medidas adoptadas por la Justicia, la preocupación por la cobertura ART y la paralización de la producción en Puesto Morales.

Ahora el conflicto parece ingresar en una nueva fase.

Ya no se trata solamente de explicar cómo cayó Madalena ni por qué se frenó la producción. La pregunta que empieza a tomar fuerza es si las partes lograrán ordenar rápidamente una salida que permita pagar salarios, preservar derechos laborales y reactivar un yacimiento que sigue siendo clave para trabajadores, proveedores y la economía petrolera de Catriel.

Todo parecer indicar que sí. Pero por ahora, las conversaciones continúan abiertas.

Y para muchas familias petroleras de la ciudad, la expectativa se resume en una pregunta simple: cuándo se normalizará la actividad y bajo qué condiciones volverán a trabajar en Puesto Morales.

Además, el expediente judicial también sumó medidas de alto impacto, entre ellas la prohibición de salida del país para los socios gerentes de Madalena, una decisión que volvió a poner el foco sobre el proceso concursal y sus consecuencias.

Se detuvo la producción en Puesto Morales: la quiebra de Madalena entró en una nueva etapa

La crisis de Madalena Energy Argentina SRL sumó este sábado un hecho que marca un antes y un después dentro del conflicto que desde hace semanas mantiene en vilo a trabajadores, empresas y autoridades vinculadas al área Rinconada–Puesto Morales.

Según pudo reconstruir VientoSur a partir de distintas fuentes vinculadas al proceso, durante la jornada se completó la detención de la producción en el yacimiento y el último pozo activo dejó de operar durante la tarde.

De acuerdo con esas reconstrucciones, dentro del área sólo permanecieron en funcionamiento los sistemas mínimos necesarios para garantizar condiciones básicas de seguridad y suministro de energía, mientras que el personal operativo dejó de prestar tareas habituales.

Al cierre de esta edición, este medio pudo confirmar además que dentro del yacimiento permanecía únicamente personal afectado a tareas de seguridad.

El dato adquiere especial relevancia porque se produce en una etapa donde la discusión ya había comenzado a desplazarse desde la continuidad laboral hacia la implementación concreta de la transición operativa abierta tras la quiebra de Madalena.

Durante las últimas semanas, gran parte de las conversaciones giraron alrededor de la antigüedad laboral de los trabajadores, el futuro de los puestos de trabajo y las condiciones del traspaso hacia el nuevo esquema operativo. Este sábado apareció un dato nuevo: la producción quedó detenida.

Por el momento, este medio no pudo confirmar oficialmente cuáles fueron todos los factores que derivaron en la paralización ni si la medida responde a una única causa específica.

En los últimos días, trabajadores vinculados al área manifestaron inquietudes relacionadas con distintos aspectos de la transición en curso, entre ellos cuestiones vinculadas a la cobertura de riesgos laborales. Sin embargo, hasta el momento no existe una comunicación oficial que vincule de manera directa la detención de la producción con alguna situación particular.

Lo que sí aparece con claridad es que la crisis dejó de sentirse únicamente en expedientes, reuniones y negociaciones.

Ahora comenzó a impactar directamente sobre la actividad del propio yacimiento.

La discusión ya no pasa solamente por antigüedad, salarios o traspasos laborales. También involucra la continuidad efectiva de la producción en una de las áreas históricas de Catriel. En una ciudad donde la actividad petrolera atraviesa empleo, economía y vida cotidiana, llama la atención que las expresiones públicas visibles del arco político local sigan siendo, hasta ahora, escasas.

La novedad adquiere una dimensión todavía mayor porque ocurre apenas un día después de que el Gobierno de Río Negro comunicara oficialmente la adjudicación de las áreas Rinconada–Puesto Morales y Medianera a Geopetrol mediante el Decreto N.º 548/26.

En esa comunicación, la Provincia presentó la medida como una herramienta destinada a garantizar continuidad operativa, preservar puestos de trabajo y permitir que el nuevo concesionario inicie actividades a partir del 1 de junio.

La secretaria de Hidrocarburos, Mariela Moya, definió la adjudicación como una decisión estratégica para evitar la paralización de áreas maduras, sostener la producción y cuidar el empleo vinculado a la actividad hidrocarburífera.

Menos de 48 horas después de la oficialización de la adjudicación provincial, la producción quedó detenida.

La adjudicación se anunció para garantizar continuidad operativa. Menos de 48 horas después, la producción quedó detenida en Puesto Morales.

La situación también se desarrolla a pocos días de una audiencia convocada por el Juzgado Civil, Comercial, Minería y Sucesiones N.º 3 de Cipolletti para analizar distintos aspectos relacionados con la continuidad de la explotación y el futuro inmediato del área.

La causa ya había sumado tensión previamente con las medidas judiciales adoptadas en el expediente de quiebra.

Distintas fuentes vinculadas al proceso coinciden en que la continuidad futura de la explotación aparece encaminada desde el punto de vista administrativo y contractual, aunque persisten definiciones pendientes dentro del expediente judicial que todavía deben resolverse.

Esa tensión entre lo que ya está definido sobre el papel y lo que todavía no termina de materializarse en el terreno atraviesa buena parte de las conversaciones que hoy rodean al conflicto.

Mientras tanto, el expediente continúa avanzando con actuaciones vinculadas al proceso de quiebra y a la preservación de bienes relacionados con la empresa.

Aunque Catriel atravesó otros momentos de conflictividad petrolera a lo largo de su historia, distintas fuentes consultadas por VientoSur coinciden en que el escenario actual presenta características poco habituales: una quiebra judicial en curso, una transición operativa abierta, negociaciones laborales todavía pendientes y una paralización efectiva de la producción.

Desde que se conoció la quiebra de Madalena, VientoSur viene siguiendo de manera cronológica el impacto laboral, judicial y operativo del caso. La cobertura incluyó la carta difundida por trabajadores y ex trabajadores del área, las tensiones por la antigüedad laboral, las negociaciones por el traspaso, la intervención de la sindicatura, las medidas judiciales adoptadas en la causa y las definiciones pendientes sobre el futuro de Rinconada–Puesto Morales.

Ahora aparece un hecho nuevo y concreto.

La crisis ya no se discute solamente en expedientes, reuniones o borradores jurídicos.

Este sábado se detuvo el último pozo activo de Puesto Morales.

Y mientras el calendario avanza hacia el 1 de junio —fecha prevista por la Provincia para el inicio de operaciones del nuevo concesionario— una parte importante de las respuestas que esperan trabajadores, empresas y la propia comunidad de Catriel sigue pendiente.

Porque para muchas familias petroleras de la ciudad, la pregunta ya no es solamente quién operará el área o cómo quedará redactado un acuerdo.

La pregunta es cuándo volverá la actividad y bajo qué condiciones continuará funcionando uno de los yacimientos históricos de la región.


Cobertura especial | Caso Madalena en Catriel

La caída de Madalena: cómo una petrolera terminó quebrada en medio de la transición de áreas en Río Negro

Antigüedad en juego: crece la tensión por el traspaso de trabajadores tras la quiebra de Madalena

Se trabó el acuerdo por Madalena: la antigüedad vuelve a tensar el traspaso petrolero en Catriel

Madalena: qué se negocia realmente detrás del traspaso petrolero en Catriel

“No sabemos qué va a pasar mañana con nuestras familias”: la carta que expone el lado más humano de la crisis

Quiebra petrolera en Catriel: la Justicia prohibió salir del país a los socios gerentes de Madalena

Madalena: trabajadores advierten falta de cobertura ART mientras la Justicia define el futuro del área

La crisis de Madalena Energy Argentina SRL sumó una nueva preocupación laboral en Catriel: trabajadores vinculados al área Rinconada–Puesto Morales advirtieron una situación relacionada con la cobertura de Aseguradora de Riesgos del Trabajo —ART— mientras continúa abierto el proceso de quiebra y transición operativa.

Según pudo reconstruir VientoSur a partir de documentación consultada y distintas fuentes vinculadas al caso, la inquietud comenzó a circular dentro del yacimiento durante los últimos días, en paralelo al avance de actuaciones judiciales, relevamientos administrativos y definiciones pendientes sobre el futuro laboral de los trabajadores.

La novedad aparece en un momento especialmente sensible. Durante las últimas semanas, la discusión estuvo centrada en la continuidad laboral, la antigüedad, los salarios y el traspaso hacia un nuevo esquema operativo. Ahora, la cobertura ART suma otra pregunta concreta: bajo qué condiciones siguen trabajando quienes todavía están afectados al área mientras la Justicia ordena el proceso.

La situación no fue presentada por este medio como una denuncia cerrada ni como una acusación contra una parte específica. Se trata de una preocupación laboral surgida en el marco de una quiebra, contrastada con documentación y fuentes vinculadas al proceso.

En paralelo, una resolución del Juzgado Civil, Comercial, Minería y Sucesiones N.º 3 de Cipolletti fijó una audiencia para el 2 de junio, con intervención de la sindicatura y la Secretaría de Energía de Río Negro, para abordar la continuidad de la actividad, el traspaso del área, la existencia de nuevos concesionarios y la situación de los trabajadores.

Ese dato judicial es clave: confirma que la continuidad operativa y laboral del área todavía requiere definiciones formales dentro del expediente.

La resolución también señala la necesidad de reunir información sobre los bienes afectados a la explotación y ordenar la continuidad de la actividad de modo compatible con los protocolos industriales y ambientales correspondientes.

En ese contexto, la situación vinculada a la cobertura ART agrega una preocupación concreta dentro del yacimiento.

«La quiebra ya dejó de existir solamente en los expedientes: ahora también empieza a sentirse sobre los trabajadores, los activos de la empresa y el futuro operativo del área.»

Porque la discusión ya no pasa solamente por antigüedad, salarios o acuerdos de traspaso. También aparece una pregunta básica: qué sucede con la cobertura de los trabajadores mientras continúan las definiciones pendientes.

Desde que se conoció la quiebra de Madalena, VientoSur viene reconstruyendo de manera cronológica el impacto laboral, judicial y operativo del caso a partir de documentación, publicaciones oficiales y fuentes vinculadas al sector.

Este medio informó previamente sobre la caída de la empresa, la tensión por la antigüedad, la carta difundida por trabajadores, las negociaciones por el traspaso, la intervención de la sindicatura y las restricciones judiciales dispuestas para socios gerentes de la firma.

La nueva preocupación por la cobertura ART se suma ahora a una cadena de incertidumbres que ya impactan sobre trabajadores, familias y la actividad petrolera de Catriel.

VientoSur envió una consulta formal al Juzgado Civil, Comercial, Minería y Sucesiones N.º 3 de Cipolletti para conocer si existe alguna actuación o medida vinculada a esta situación. Al cierre de esta edición no se había recibido respuesta.

Mientras tanto, el conflicto sigue trascendiendo los límites del yacimiento.

Durante las últimas semanas, el caso Madalena se instaló en grupos de WhatsApp, comercios, reuniones familiares y conversaciones cotidianas de Catriel. Lo que empezó como una discusión empresarial y judicial terminó convirtiéndose en una preocupación concreta para decenas de familias que siguen esperando definiciones sobre trabajo, salarios, cobertura y continuidad.

A pocos días de la audiencia fijada por la Justicia, una parte importante de esas respuestas todavía sigue pendiente.

Sei-Tu Catriel busca personal: cómo postularse para trabajar en la heladería

Sei-Tu Catriel lanzó una convocatoria laboral para incorporar personal de despacho a su equipo de trabajo. La búsqueda está orientada a personas con buena actitud, energía, responsabilidad, compromiso y predisposición para la atención al público.

La heladería informó que quienes quieran postularse deberán enviar su currículum vitae junto con un video de presentación, contando por qué desean formar parte del equipo. La recepción de postulaciones se realiza por WhatsApp al número 299 411 4201.

Según la convocatoria, el CV debe incluir DNI, edad con fecha y lugar de nacimiento, domicilio actual, experiencia, referencias, estudios realizados y disponibilidad horaria.

Desde la firma señalaron que buscan personas que disfruten el trato con el público, sean proactivas y resolutivas, tengan vocación de servicio y quieran crecer dentro del equipo.

La propuesta laboral ofrece buen ambiente de trabajo, capacitación constante, posibilidades de crecimiento y la oportunidad de formar parte de una marca local en expansión.

La convocatoria está dirigida a vecinos y vecinas de Catriel que quieran sumarse a una actividad vinculada a la atención al cliente, el trabajo en equipo y el servicio diario al público.

Las personas interesadas pueden enviar su postulación directamente por WhatsApp al 299 411 4201.

Catriel busca lugar en la nueva etapa energética mientras Vaca Muerta acelera inversiones en Río Negro

Mientras Vaca Muerta acelera inversiones y Río Negro gana peso dentro del esquema exportador energético, Catriel intenta consolidar su lugar en una etapa que ya empieza a mover proyectos, empresas y expectativas sobre el norte provincial.

En ese escenario, la intendenta Daniela Salzotto participó este miércoles de la 13° Jornada de Energía ON organizada por Diario RÍO NEGRO en Neuquén, un encuentro que reunió a operadoras, funcionarios, empresas y especialistas vinculados al desarrollo hidrocarburífero.

“Estos espacios son fundamentales para seguir fortaleciendo vínculos, generando oportunidades y posicionando a Catriel como una ciudad protagonista en el crecimiento energético de nuestra región”, expresó Salzotto tras la actividad desarrollada en el Centro de Convenciones Domuyo.

Desde el municipio informaron además que la jefa comunal participó junto al presidente del Concejo Deliberante, Nelson Díaz, y el secretario de Planificación, Milton Molina. Según la comunicación oficial, durante la jornada también avanzaron gestiones vinculadas al desarrollo del nodo universitario en Catriel y a estrategias orientadas al fortalecimiento del empleo local.

La presencia institucional se dio en un momento donde Río Negro atraviesa una fuerte reconfiguración energética. La provincia aprobó nuevas concesiones shale sobre áreas vinculadas a Vaca Muerta y comenzó a consolidarse como parte del corredor exportador que busca conectar Neuquén con Punta Colorada a través del oleoducto VMOS.

Durante el evento, referentes de YPF, Vista, Chevron, TanGo Energy, Pampa Energía y GeoPark expusieron sobre inversiones, infraestructura y expansión de la producción no convencional. El encuentro tuvo como eje central el salto exportador que proyecta la industria energética argentina para los próximos años.

Pero detrás de los anuncios y las cifras, también apareció un debate que atraviesa a ciudades petroleras como Catriel: cómo transformar el crecimiento energético en empleo, infraestructura y desarrollo concreto para las comunidades.

“El desafío es que el rionegrino sienta que estos proyectos nos sirven a todos”.
— Alberto Weretilneck

En ese sentido, el gobernador Alberto Weretilneck planteó durante su exposición que el desafío es lograr que “el rionegrino sienta que estos proyectos nos sirven a todos”, al defender un esquema que combine inversiones privadas, mano de obra local, proveedores regionales y planificación estatal.

Uno de los anuncios más relevantes de la jornada estuvo vinculado a TanGo Energy. Su CEO, Pablo Iuliano, confirmó que la compañía adelantará inversiones para iniciar en 2026 la perforación de sus primeros pozos shale en Río Negro, dentro de un plan que proyecta hasta 250 perforaciones y una inversión cercana a los US$3.000 millones.

La empresa ya obtuvo concesiones sobre áreas no convencionales y busca expandir actividad sobre bloques cercanos a Catriel, en una etapa donde distintas operadoras comienzan a mirar al norte rionegrino como parte del crecimiento de Vaca Muerta.

También Vista Energy ratificó inversiones millonarias y proyectó alcanzar una producción de 250.000 barriles diarios hacia 2030, mientras otras compañías anticiparon nuevos proyectos vinculados al petróleo y al gas.

En paralelo, el Gobierno provincial volvió a insistir en la necesidad de acelerar procesos de capacitación laboral y formación técnica para acompañar el ritmo que exige la industria. La discusión sobre empleo local, infraestructura, servicios y participación de proveedores regionales aparece cada vez con más fuerza dentro de la agenda energética.

Para Catriel, histórica capital petrolera de Río Negro, el escenario abre oportunidades pero también desafíos. La ciudad atraviesa una etapa donde conviven expansión energética, presión sobre servicios urbanos y debates sobre cómo administrar el crecimiento que viene.

Porque mientras Vaca Muerta amplía inversiones y consolida su perfil exportador, también crece una pregunta de fondo que empieza a atravesar a toda la región: si esta nueva etapa energética logrará traducirse en mejoras reales para las comunidades que conviven todos los días con esa transformación.

Quiebra de Madalena: avanzan los movimientos por el traspaso y la preocupación son los salarios

Durante semanas, en Catriel se habló de antigüedad, quiebra, traspaso, abogados y negociaciones reservadas. Pero en las últimas horas, el conflicto de Madalena Energy Argentina SRL empezó a bajar a una preocupación mucho más concreta para decenas de familias petroleras: los salarios y los tiempos reales que podría demandar el proceso de transición.

Según pudo reconstruir VientoSur a partir de distintas fuentes vinculadas al caso, durante los últimos días comenzaron a registrarse avances relacionados con el proceso administrativo y judicial abierto tras la quiebra de la empresa y la continuidad operativa del área Rinconada–Puesto Morales.

Dentro de ese escenario también comenzaron instancias vinculadas al proceso de transición laboral de trabajadores afectados por el conflicto.

De acuerdo con distintas reconstrucciones realizadas por este medio, durante esas instancias volvieron a transmitirse señales de continuidad laboral y reconocimiento de antigüedad, uno de los temas que más incertidumbre había generado desde que se conoció la quiebra de Madalena.

Sin embargo, las negociaciones continúan abiertas y todavía no existe documentación pública definitiva que permita conocer cómo quedará estructurado finalmente el nuevo esquema operativo y laboral relacionado con el área.

Y mientras esa discusión sigue desarrollándose dentro del proceso judicial y administrativo, entre trabajadores empezó a crecer otra preocupación mucho más inmediata: cuándo se cobrarán los próximos salarios y cuánto tiempo podría extenderse la transición.

La discusión dejó de girar solamente alrededor de artículos legales o interpretaciones técnicas. Ahora también pasa por algo mucho más cotidiano y urgente: cómo atravesarán las próximas semanas decenas de familias petroleras de Catriel mientras continúan las definiciones alrededor de la quiebra.

Fuentes relacionadas con el sector señalaron que las actuaciones vinculadas al proceso judicial y al relevamiento operativo del área todavía podrían extenderse durante varias semanas más.

Ese escenario mantiene cautela dentro del yacimiento.

Porque aunque comenzaron a aparecer señales más tranquilizadoras respecto a la continuidad laboral, todavía persisten dudas sobre plazos, alcances y definiciones concretas vinculadas al nuevo esquema de funcionamiento.

La discusión dejó de girar solamente alrededor de la antigüedad laboral. Ahora también pasa por algo mucho más cotidiano y urgente: cuándo se cobrará el próximo sueldo.

En paralelo, el tema empezó a aparecer cada vez más en conversaciones cotidianas de Catriel.

Durante los últimos días, la situación comenzó a instalarse en grupos de WhatsApp, comercios, reuniones familiares y charlas vinculadas al sector petrolero, donde la preocupación ya no gira solamente alrededor de una empresa o un expediente judicial, sino también sobre salarios, estabilidad y futuro económico.

Lo que hasta hace pocas semanas parecía una discusión técnica vinculada a contratos, pasivos y traspasos laborales empezó a transformarse en una preocupación concreta para más de 50 familias petroleras de la región.

En las últimas semanas, VientoSur reconstruyó la tensión alrededor del reconocimiento de antigüedad laboral, las discusiones jurídicas vinculadas al traspaso y el impacto social que la crisis comenzó a generar en Catriel, a medida que avanzaba el proceso de quiebra y transición operativa.

Mientras tanto, la causa judicial continúa avanzando.

Tal como informó previamente este medio en “Quiebra petrolera en Catriel: la Justicia prohibió salir del país a los socios gerentes de Madalena”, durante los últimos días la Justicia también dispuso restricciones de salida del país para socios gerentes de la firma.

Hasta el momento no hubo comunicaciones oficiales detallando públicamente los términos finales del eventual acuerdo vinculado a la continuidad operativa y laboral del área.

Por ahora, las negociaciones continúan abiertas y sin definiciones definitivas.

Pero detrás de expedientes, reuniones y trámites administrativos, el conflicto ya empezó a resumirse en preguntas mucho más simples para muchas familias de Catriel: cuándo llegará el próximo sueldo, cómo seguirá el trabajo y qué lugar tendrá el viejo petróleo convencional dentro del futuro económico de una ciudad históricamente atravesada por la actividad petrolera.

Madalena: qué se negocia realmente detrás del traspaso petrolero en Catriel

Durante los últimos días, el conflicto derivado de la quiebra de Madalena Energy Argentina SRL quedó atravesado por una pregunta que inquietó a decenas de familias petroleras de Catriel: qué pasará con los años de antigüedad acumulados por los trabajadores del área Rinconada–Puesto Morales.

Pero a medida que avanzaron las negociaciones, el eje del conflicto empezó a mostrar una zona más precisa y también más compleja. Según pudo reconstruir VientoSur a partir de distintas conversaciones vinculadas al proceso, la discusión principal ya no estaría centrada únicamente en la continuidad laboral, sino en cómo formalizar legalmente ese traspaso dentro de un escenario atravesado por la quiebra.

En términos simples: una cosa es que los trabajadores pasen al nuevo esquema operativo vinculado a GeoPetrol conservando antigüedad, categoría y condiciones laborales hacia adelante. Otra muy distinta es definir qué ocurre con deudas, salarios pendientes, indemnizaciones o pasivos laborales generados durante la etapa de Madalena.

Ese parece ser hoy el corazón de la negociación.

Distintas reconstrucciones coinciden en que el reconocimiento de antigüedad, categoría y continuidad laboral futura formaría parte del entendimiento general que se viene trabajando entre los actores involucrados. Sin embargo, hasta el momento no existe una comunicación oficial definitiva ni un acta pública que permita conocer los términos finales del eventual acuerdo.

El punto más delicado aparece en la forma jurídica que tendrá ese traspaso.

En las conversaciones vinculadas al proceso volvió a aparecer la referencia al artículo 229 de la Ley de Contrato de Trabajo, utilizado en casos de cesión de personal o continuidad de relaciones laborales bajo otro empleador. Esa figura aparece como una de las alternativas mencionadas para ordenar el pase de trabajadores dentro de un escenario particularmente complejo.

La dificultad es que Madalena no atraviesa una transición empresarial común. La empresa fue declarada en quiebra, y ese proceso abre una discusión distinta sobre pasivos, activos, créditos laborales y la intervención de la sindicatura.

Según la interpretación de distintas fuentes consultadas por este medio, el pliego del Concurso Público Nacional e Internacional Nº 02/2025 contemplaba la absorción bajo relación de dependencia de trabajadores afectados al área. Sin embargo, el debate actual gira alrededor del alcance jurídico concreto de esa absorción y de qué obligaciones previas quedarían dentro del proceso de quiebra.

Dicho de otro modo: el conflicto no se reduce a si los trabajadores siguen o no. La discusión pasa por cómo se reconoce esa continuidad sin trasladar automáticamente a la nueva operadora todos los pasivos anteriores de Madalena Energy.

Ese punto explica parte de la tensión de los últimos días.

Mientras algunos sectores vinculados a la negociación transmiten que la antigüedad no sería el obstáculo central, entre trabajadores continúa predominando la cautela. El temor es lógico: hasta que no exista un acta definitiva, firmada y clara, cualquier diferencia de redacción puede tener impacto directo sobre años de trabajo acumulado.

En ese contexto también apareció la preocupación por posibles interpretaciones vinculadas al artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, asociado a escenarios de fuerza mayor o disminución de trabajo. Entre trabajadores, esa posibilidad generó alarma por eventuales efectos sobre liquidaciones o indemnizaciones.

Sin embargo, distintas fuentes vinculadas al proceso señalaron que, hasta el momento, ese escenario no habría formado parte concreta de las negociaciones en curso. Tampoco existe una comunicación oficial que indique la aplicación de ese mecanismo.

La cautela, de todos modos, sigue siendo alta.

La discusión ya no pasa solamente por petróleo: pasa por qué valor tendrán años enteros de trabajo en Catriel

En las últimas horas circularon versiones sobre nuevas reuniones entre sectores sindicales, empresariales y actores vinculados al proceso de transición. También crecieron las expectativas sobre una posible firma formal del acuerdo. Pero dentro del grupo de trabajadores persiste una idea compartida: cualquier acta deberá ser leída con atención antes de ser firmada.

Esa desconfianza no aparece de la nada.

Tal como informó previamente VientoSur en “Antigüedad en juego: crece la tensión por el traspaso de trabajadores tras la quiebra de Madalena”, durante los primeros días del conflicto una de las principales preocupaciones giró alrededor del alcance real del reconocimiento de antigüedad laboral.

Luego, con el avance de las conversaciones, la discusión comenzó a desplazarse hacia otro terreno: no solo qué se reconoce, sino cómo queda escrito jurídicamente.

Ese detalle puede parecer técnico, pero para los trabajadores no lo es. En una negociación de este tipo, una palabra puede cambiar el alcance de un derecho, una deuda o una futura indemnización.

Por eso, mientras desde algunos sectores se transmite que habría avances importantes, en Catriel la expectativa sigue mezclada con prudencia.

La crisis de Madalena ya dejó de pertenecer exclusivamente al mundo petrolero. Durante los últimos días se instaló en grupos de WhatsApp, comercios, reuniones familiares y conversaciones dentro y fuera de los yacimientos. Lo que se discute en un acta laboral puede terminar impactando sobre salarios, deudas, estabilidad y futuro de más de 50 familias petroleras. Y mientras el tema crece en la conversación cotidiana de la ciudad, las expresiones públicas alrededor del conflicto siguen siendo, hasta ahora, escasas o nulas.

En paralelo, el caso también expuso una discusión más amplia sobre el futuro de las áreas maduras convencionales en Río Negro. Tal como reconstruyó este medio en “La crisis de Madalena expuso una pregunta incómoda en Catriel: qué futuro le queda al viejo petróleo convencional”, el deterioro operativo del área Rinconada–Puesto Morales venía siendo observado desde hace años por trabajadores y sectores vinculados históricamente a la actividad.

Caída de inversión, menor actividad, dificultades operativas y creciente incertidumbre comenzaron lentamente a transformar una discusión petrolera en una preocupación social mucho más amplia para Catriel.

En el plano judicial, la causa también sumó tensión luego de que la Justicia dispusiera restricciones de salida del país para socios gerentes de la firma, tal como informó VientoSur en “Quiebra petrolera en Catriel: la Justicia prohibió salir del país a los socios gerentes de Madalena”.

Durante las últimas horas también circularon versiones sobre nuevas reuniones y movimientos vinculados a las negociaciones en el Alto Valle entre representantes sindicales, sectores empresariales y actores relacionados con el proceso de transición. Hasta el momento no hubo confirmaciones oficiales sobre eventuales acuerdos ni sobre el contenido final de las conversaciones.

Por ahora, el traspaso continúa sin una comunicación pública definitiva sobre sus términos finales.

Y esa es, justamente, la clave del momento actual: la negociación parece haber dejado atrás algunas dudas iniciales, pero todavía no cerró el punto más importante para quienes esperan respuestas concretas.

Detrás de artículos legales, borradores y conversaciones reservadas, el conflicto ya no se discute solamente en términos empresariales o judiciales. Para muchas familias petroleras de Catriel, la pregunta terminó volviéndose mucho más cotidiana: qué valor tendrán finalmente los años trabajados cuando el nuevo esquema petrolero empiece a funcionar.

Catriel explotó por un puesto en Oldelval: 100 personas buscan entrar a una de las obras más millonarias de Vaca Muerta

La posibilidad de conseguir trabajo en una de las obras energéticas más importantes de la región volvió a sacudir a Catriel. En apenas días, 100 personas se postularon para cubrir un puesto de guardia de seguridad-vigilador en el proyecto Duplicar Norte de Oldelval, una obra estratégica vinculada al crecimiento de Vaca Muerta que demandará una inversión de USD 380 millones.

La convocatoria fue difundida por el Ministerio de Trabajo de Río Negro y estaba orientada específicamente a vecinos de Catriel. El impacto fue inmediato: decenas de personas comenzaron a inscribirse apenas se abrió la búsqueda y ahora se iniciará la etapa de preselección.

Según se informó oficialmente, durante esta semana los postulantes serán convocados para presentar la documentación y acreditar los requisitos exigidos para el cargo. Recién después de esa instancia la empresa definirá cuántos trabajadores serán incorporados.

Detrás de un solo puesto se esconde algo mucho más grande. El proyecto Duplicar Norte es considerado una pieza clave para resolver uno de los principales problemas logísticos de Vaca Muerta: la capacidad limitada para evacuar petróleo desde el norte de la Cuenca Neuquina hacia Río Negro.

La obra contempla la construcción de un nuevo ducto troncal de 24 pulgadas y 207 kilómetros entre la estación de bombeo Auca Mahuida y Allen. Además, incluirá la repotenciación del sistema existente y nuevas unidades automáticas de medición para aumentar el flujo de crudo.

Oldelval proyecta que, una vez finalizado, el sistema pueda transportar hasta 74 mil metros cúbicos diarios, agregando alrededor de 220 mil barriles extra por día a la capacidad de transporte de Vaca Muerta. El plan se ejecutará bajo el sistema “ship or pay” y cuenta con respaldo de empresas como Pluspetrol, Chevron, Tecpetrol y Gas y Petróleo del Neuquén.

La etapa constructiva comenzó oficialmente en marzo de 2026, aunque los primeros movimientos ya habían arrancado a fines del año pasado. La puesta en marcha inicial está prevista para fines de 2026 y la habilitación definitiva llegaría durante el primer trimestre de 2027.

Mientras avanza el proyecto, el Servicio de Empleo Rionegrino mantiene abiertas otras búsquedas para perfiles técnicos y operativos vinculados a la obra. Entre ellos aparecen vacantes para soldadores API Pipeline, operadores de maquinaria, choferes de vehículos pesados, pintores, riggers y gruistas, entre otros oficios especializados.

Desde el gobierno provincial destacaron que estas búsquedas representan “el impacto concreto de los grandes proyectos productivos” y remarcaron la intención de priorizar mano de obra local.

En Catriel, donde cada anuncio ligado a Vaca Muerta genera expectativa inmediata, la cifra de postulantes dejó algo claro: la demanda laboral sigue creciendo al mismo ritmo que las inversiones petroleras.

“No sabemos qué va a pasar mañana con nuestras familias”: la carta que expone el lado más humano de la crisis petrolera de Madalena en Catriel

“No sabemos qué va a pasar mañana con nuestras familias”.

La frase comenzó a circular en Catriel durante las últimas horas dentro de una carta abierta atribuida a trabajadores y ex trabajadores vinculados al área petrolera Rinconada–Puesto Morales, en medio de uno de los momentos más sensibles que atraviesa el sector tras la quiebra de Madalena Energy Argentina SRL.

El documento, al que accedió VientoSur, reconstruye desde la mirada de trabajadores del área años de deterioro operativo, caída de inversión e incertidumbre laboral dentro de uno de los yacimientos históricos del norte rionegrino.

Este medio no publica la carta completa para preservar identidades y evitar la difusión de afirmaciones que aún requieren contraste, pero selecciona fragmentos que reflejan el clima de preocupación que atraviesa a trabajadores vinculados al conflicto.

La carta no habla solamente de petróleo. Habla de miedo, desgaste, angustia y desamparo. Y sobre todo, deja en evidencia que el conflicto dejó de ser únicamente empresarial o judicial para transformarse en un problema humano y social que hoy atraviesa a decenas de familias de Catriel.

“Hoy hay más de 50 familias petroleras esperando respuestas concretas”, expresa uno de los fragmentos más fuertes del texto.

Según describen quienes elaboraron la carta, el deterioro del área comenzó a hacerse visible incluso antes de 2018. Allí ubican el inicio de una etapa marcada —según relatan— por reducción de gastos, caída de producción y lo que consideran una falta de inversión sostenida.

Dentro de ese contexto, sostienen que el último pozo nuevo desarrollado en el área habría sido realizado alrededor de 2013 o 2014. Después de eso, aseguran que gran parte de la actividad quedó concentrada en tareas de reparación y recuperación de pozos ya existentes mediante operaciones de Pulling y Workover.

“Eran soluciones temporales: un alivio momentáneo para volver, pocos meses después, al mismo punto crítico de siempre. Pan para hoy y hambre para mañana”, señala otro de los pasajes.

El documento también menciona años de incertidumbre interna, dificultades con empresas prestadoras de servicios, problemas económicos que habrían afectado la operación cotidiana y un deterioro progresivo de las condiciones de trabajo dentro del yacimiento.

En paralelo, el texto expone el clima de preocupación que comenzó a crecer entre los trabajadores durante los últimos meses, especialmente después de que la Provincia avanzara con el proceso de licitación del área y aparecieran dudas sobre las condiciones del futuro traspaso laboral.

Tal como informó previamente VientoSur en “La caída de Madalena: cómo una petrolera terminó quebrada en medio de la transición de áreas en Río Negro”, la crisis derivó en una compleja discusión sobre continuidad laboral, reconocimiento de antigüedad y responsabilidades económicas luego de que la Justicia decretara la quiebra de la empresa.

“Detrás de la discusión por la antigüedad y la continuidad laboral hay familias petroleras que todavía no saben en qué condiciones seguirá su futuro…”

Posteriormente, este medio reveló en “Antigüedad en juego: crece la tensión por el traspaso de trabajadores tras la quiebra de Madalena” que uno de los principales puntos de conflicto giraba alrededor del reconocimiento de la antigüedad laboral de los trabajadores afectados.

Ahora, la carta suma otra dimensión al conflicto: la emocional y social.

“Para nosotros no se trata solamente de una negociación empresarial. Se trata de poder seguir alimentando a nuestras familias. De poder pagar cuentas. De no perder años enteros de esfuerzo y sacrificio”, expresa otro de los fragmentos difundidos.

En distintos pasajes, el documento también plantea interrogantes sobre los controles vinculados a las inversiones comprometidas en el área y sobre las decisiones adoptadas durante los últimos años respecto de la continuidad operativa del yacimiento.

Las preguntas aparecen formuladas como inquietudes y percepciones de trabajadores que convivieron durante años con el deterioro progresivo del área y que hoy enfrentan incertidumbre sobre el reconocimiento de derechos laborales acumulados durante décadas de actividad petrolera.

“Detrás de cada legajo hay personas, historias de vida y familias enteras que merecen respuestas claras, humanas y responsables”, sostienen.

Hasta el momento no hubo una respuesta pública específica a los planteos incluidos en la carta.

La difusión del documento se produce en un escenario todavía abierto. Tal como informó VientoSur en “Madalena: aseguran que habría acuerdo por los trabajadores y crece la expectativa en Catriel”, durante los últimos días distintas fuentes señalaron avances para destrabar el traspaso laboral, aunque todavía persistían dudas e incertidumbre respecto de algunos aspectos jurídicos vinculados a antigüedad y continuidad laboral.

En paralelo, la causa también sumó tensión judicial luego de que la Justicia dispusiera restricciones de salida del país para socios gerentes de la firma, tal como reveló este medio en “Quiebra petrolera en Catriel: la Justicia prohibió salir del país a los socios gerentes de Madalena”.

Mientras tanto, en Catriel, el conflicto ya excede ampliamente a una empresa puntual.

Durante los últimos días, el tema se instaló en conversaciones dentro de yacimientos, grupos de WhatsApp, comercios y reuniones familiares vinculadas al sector petrolero.

Porque detrás del expediente judicial, de la discusión por la antigüedad y de la transición operativa del área, empezó a aparecer una preocupación mucho más profunda: qué pasa con una ciudad petrolera histórica cuando el viejo esquema convencional comienza a mostrar señales cada vez más visibles de desgaste, caída de inversión e incertidumbre laboral.

Y para muchas familias petroleras de Catriel, esa discusión ya dejó de ser un problema técnico. Ahora se volvió una preocupación cotidiana sobre trabajo, estabilidad y futuro.

Carta completa difundida por trabajadores vinculados al área Rinconada–Puesto Morales

A continuación, VientoSur reproduce el documento completo que comenzó a circular durante las últimas horas entre trabajadores y ex trabajadores vinculados al conflicto de Madalena Energy.

El texto refleja opiniones, percepciones y testimonios atribuidos a trabajadores relacionados con el área, y se publica por su relevancia dentro del contexto social y laboral que atraviesa actualmente el caso.

CARTA DE TRABAJADORES PUESTO MORALES