La situación de Puesto Morales, vinculada a la quiebra de Madalena Energy Argentina SRL, entró en una etapa de definiciones después de la audiencia judicial realizada esta semana en Cipolletti.
Según pudo reconstruir VientoSur a partir de fuentes vinculadas al proceso, las conversaciones entre Provincia, sindicatos, Geopetrol, sindicatura y actores relacionados con la quiebra seguirían encaminadas para ordenar la transición laboral y operativa del área Rinconada–Puesto Morales.
La información reunida por este medio indica que no habría, por ahora, un conflicto central que impida avanzar con el acuerdo. El punto pendiente estaría relacionado con la liquidación de salarios, proporcionales y documentación necesaria para ordenar los pagos correspondientes.
En ese contexto, también se señaló que habría disposición de trabajadores y sindicatos para comenzar a abrir pozos una vez que existan condiciones claras para el regreso al yacimiento. Esto podría a comenzar a motorizarse a la brevedad. Incluso deslizaron que ya habría una reactivación parcial encminada en algunos de ellos.
Sin embargo, dentro de algunos sectores del grupo de trabajadores todavía persiste incertidumbre.
Fuentes vinculadas al área describieron preocupación por la falta de información precisa sobre tiempos de pago, alcance de las liquidaciones, días no trabajados y condiciones bajo las cuales se retomaría la actividad. La inquietud no pasa solamente por volver a producir, sino por saber quién responde por cada tramo del proceso abierto tras la quiebra.
Uno de los puntos que también aparece en la negociación es el alcance final de la nómina que deberá incorporarse al nuevo esquema operativo, una discusión que semanas atrás estuvo atravesada por el debate sobre la antigüedad laboral de los trabajadores. La información que obtuvo VientoSur apunta a que se cerraría con la mayoría de los trabajadores dento del esquema con continuidad y antigüedad reconocida.
La concesión Rinconada–Puesto Morales está compuesta por dos sectores separados geográficamente por unos 25 km: Puesto Morales (de 126,5 km²) concentra el mayor orden de magnitud, con 110 pozos y 38 en extracción efectiva, mientras que Rinconada (de 114,7 km²) tiene menor actividad actual, con 23 pozos y 1 pozo en extracción efectiva, requiriendo trabajos de recuperación e intervenciones para frenar el declino.
El caso se mantiene especialmente delicado porque Puesto Morales quedó paralizado días atrás y el yacimiento permaneció funcionando únicamente con sistemas mínimos de seguridad y energía.
La audiencia judicial del 2 de junio había sido convocada justamente para abordar la continuidad de la actividad, el traspaso del área, la situación de los trabajadores y las condiciones necesarias para que la explotación hidrocarburífera pudiera continuar de manera ordenada.
Ahora el foco está puesto en si las partes logran cerrar una salida que permita pagar lo adeudado, derechos laborales y reactivar uno de los yacimientos históricos de Catriel. Desde varios sectores involucrados en la negociación trabajaban en una salida que permita adelantar los pagos a los trabajadores. Por ahora, las conversaciones continúan abiertas y la expectativa está puesta en los primeros días de la próxima semana.
Para muchas familias petroleras de la ciudad, la pregunta sigue siendo simple: cuándo se normalizará la actividad, cuándo cobrarán lo pendiente y bajo qué condiciones volverán a trabajar en Puesto Morales.





