*Crónica por Barbara Soria, psicóloga y activista de la Campaña Nacional por la Emergencia en violencia contra las mujeres
Durante el fin de semana del 1, 2 y 3 de junio, Catriel se unió al «Ni Una Menos» con diversas actividades que honraron la memoria de las víctimas de femicidios y subrayaron el compromiso comunitario en la lucha contra la violencia de género. El día lunes 3 de junio, la concentración se realizó en la Plaza de las Mujeres Trabajadoras, ubicada en Cacique Catriel e Ingeniero Garro, congregando a familiares de víctimas, funcionarias municipales, organizaciones sociales y vecinas de nuestra ciudad.
Las actividades en la plaza comenzaron con las organizaciones sociales que colocaron un cerámico con el “Pañuelo Madres Plaza de mayo”, del Proyecto: “30 mil pañuelos por la memoria”: @30milpañueloscatriel, luego realizó una intervención de danza/teatro cargada de emocionalidad y fuerza, la gran artista local Luciana Méndez, seguida por unas palabras de la intendenta Daniela Salzotto, quien agradeció a su equipo por la predisposición y organización del evento y a las personas presentes. Posteriormente se realizó la marcha, que se dirigió hacia el Juzgado de Paz, donde se colgaron carteles con los nombres de las víctimas de femicidio en toda la provincia de Río Negro desde el primer triple femicidio de Cipolletti en 1997, hasta el femicidio de Nicole Posada el pasado febrero de este año.
Al llegar al juzgado, Lucía Galván, subsecretaria de la Mujer, Igualdad y Diversidad, y militante feminista, reforzó el compromiso con la familia de Cintia Vergara de apoyar la lucha para evitar que Fievet, el femicida de Cintia, vuelva a Catriel. «Es imperativo que la justicia nos escuche», enfatizó Galván, reflejando el sentir de muchas presentes.
Fievet, condenado a prisión perpetua en 2015 por el femicidio de Cintia Vergara en Catriel, podría haber sido la primera condena por femicidio de Río Negro, después de la reforma del Código Penal que admitió esa figura. Sin embargo la Cámara Criminal consideró el agravante de la relación de pareja. En los hechos el fallo se firmó con la calificación legal de homicidio agravado, que igual prevé la pena de prisión perpetua. Si bien una reforma posterior le recortó los beneficios a todos los homicidios agravados, Fievet no se vio alcanzado porque su caso se juzgó con anterioridad a esa ley.
Tiempo atrás, se le concedió un beneficio extraordinario por el cual fue autorizado a una salida bimestral para visitar a su abuela, con custodia penitenciaria y por dos horas efectivas en el lugar. Hoy hay versiones que indican que próximamente podría salir en libertad y tendría intenciones de volver a radicarse en Catriel. Esto despertó el rechazo tanto de la familia de Cintia Vergara, como de muchos sectores de la comunidad catrielense.
La marcha continuó por la Avenida San Martín, finalizando en la Plaza de la Familia. Ahí se realizó una ronda de testimonios y palabras de diversas organizaciones. Miguel Vergara, padre de Cintia, compartió la dolorosa situación de su familia, mientras Mariela Reyes, representante de SOYEM, y María Elena Parma Sosa, de Mujeres Evita, ofrecieron palabras de apoyo, resistencia y llamado a la acción. María Elena enfatizó que las mujeres seguimos con problemas para acceder a las interrupciones voluntarias de embarazo a pesar de la ley 27.610. La ronda culminó con Daniela Salomé Álvarez, quien dirigió un taller literario el día anterior, invitando a la comunidad a reorganizarse y valorizar las luchas populares.
También se leyó un comunicado de parte de las organizaciones sociales presentes, que reflejó la urgencia de la situación: «Como hace 9 años, gritamos ¡Ni Una Menos! Desde el observatorio ‘Ahora Que Sí Nos Ven’, se dio a conocer que en lo que va de 2024 hubo un femicidio cada 30 horas en Argentina. El 60% de estos crímenes fueron cometidos por parejas o ex parejas de las víctimas, y el 72% por personas del círculo íntimo».
Además, el texto destacó la importancia de reconocer otras formas de violencia, como el hambre y la precariedad que afectan a muchas mujeres, también mencionando nombres de víctimas del Lesbicidio de Barracas y denunciando la violencia presente en diversos ámbitos de la vida.
La jornada culminó con uno de los momentos más fuertes, una hoguera donde se quemaron fotos y carteles con nombres de abusadores, violentos y femicidas de nuestra ciudad.