Armas, drogas y un millón de pesos: los hallazgos del caso Araneda tras la tragedia de la Ruta 22

La investigación reveló elementos de alto interés penal dentro de la camioneta y en un allanamiento posterior. La Policía lo metió preso en 2018, la Justicia lo liberó en 2022.

La causa por la tragedia de la Ruta 22, ocurrida el 21 de noviembre, sumó en los últimos días elementos que ampliaron el expediente y reforzaron la gravedad del cuadro que enfrenta Axel Araneda. Las pericias a la Volkswagen Amarok V6 que conducía y el allanamiento posterior en una chacra de Guerrico permitieron secuestrar armas blancas, un machete, municiones de distintos calibres, una botella de vodka a medio consumir y una botella térmica con rastros de metanfetaminas y otras sustancias sintéticas. También se encontró un millón de pesos en efectivo dentro del vehículo. En la propiedad se incautaron armas automáticas y dispositivos electrónicos vinculados a la investigación.

Araneda circulaba bajo libertad condicional, un beneficio que había sido confirmado en 2022 por el Tribunal Oral Federal de General Roca, luego de múltiples presentaciones de su defensa y de un informe carcelario con calificación máxima emitido por la unidad penitenciaria de Senillosa. Como parte del otorgamiento del beneficio, debía cumplir pautas específicas de conducta.

Su situación judicial previa se remontaba a una causa iniciada en 2018, cuando fue investigado por integrar una organización dedicada al narcotráfico con operaciones en el Alto Valle y vínculos en localidades como Cipolletti y Allen. El 1 de octubre de 2019 fue condenado a cinco años de prisión tras ser considerado uno de los líderes de la banda. Desde entonces, su defensa impulsó pedidos de revisión de la sentencia y solicitudes para acceder a una salida anticipada.

El siniestro vial que derivó en la actual causa ocurrió el 21 de noviembre de 2025, a las 7 de la mañana, en el kilómetro 1203 de la Ruta 22. La Amarok que manejaba Araneda embistió violentamente a una Ford EcoSport que estaba detenida en la banquina mientras sus ocupantes intentaban asegurar equipaje. Cuatro personas murieron en el lugar; solo sobrevivió el conductor que había descendido minutos antes.

El test de alcoholemia realizado tres horas después del impacto determinó 0,46 g/l en sangre, y las pericias señalan que la camioneta circulaba a 170 km/h, sin patente visible. Los indicios obtenidos en los elementos incautados apuntan además a un posible consumo de sustancias, lo que será precisado en análisis complementarios.

El 23 de noviembre, Araneda fue imputado por homicidio cuádruplemente agravado en una audiencia de formulación de cargos. El Ministerio Público Fiscal trabaja ahora sobre los nuevos hallazgos, mientras se evalúan medidas adicionales para reconstruir el recorrido previo al choque y determinar todas las responsabilidades penales involucradas.