Una escena insólita sacudió este jueves al Consejo de la Magistratura de la Nación: cuatro jueces se levantaron de sus asientos y, sin mediar palabra, abandonaron la sesión de la Comisión de Disciplina justo antes de que se analizara el expediente por el viaje a Lago Escondido, la lujosa propiedad del magnate británico Joe Lewis en la Patagonia. La decisión dejó sin quórum a la comisión e impidió avanzar en uno de los casos más delicados que enfrenta el Poder Judicial.
El bochornoso episodio fue transmitido en vivo, y quedó registrado el momento exacto en que los jueces Diego Barroetaveña, Agustina Díaz Cordero, Alejandra Provítola y Alberto Lugones —representantes de distintas líneas judiciales— decidieron retirarse, de forma coordinada, para evitar que se habiliten medidas de prueba contra sus colegas.
En el temario figuraba el tratamiento del expediente que investiga presuntas dádivas e incumplimiento de deberes de funcionarios públicos por parte de jueces y fiscales que participaron del ya célebre viaje a la estancia de Lewis, ubicada en cercanías de El Bolsón, un sitio con acceso restringido para la población y foco de múltiples denuncias por apropiación del lago homónimo.
«Esto es una vergüenza. No solo no dieron explicaciones, sino que dejaron al Consejo paralizado. Es un lock out judicial, inédito y extremadamente grave», expresó el presidente de la Comisión de Disciplina, César Grau, visiblemente consternado. Y agregó: «No se puede impartir justicia si quienes deben ser controlados escapan del control».
Entre los involucrados en el viaje figuran los jueces Julián Ercolini, Carlos Mahiques, Pablo Cayssials y Pablo Yadarola, además del jefe de los fiscales porteños, Juan Bautista Mahiques. La causa está a punto de prescribir si no se trata antes de septiembre.
Desde distintos sectores del Consejo se calificó la maniobra como «corporativa y escandalosa». El senador Luis Juez, que preside la Comisión de Acusación, fue contundente: “Me banco el debate. Lo que no me banco es vaciarlo. Lo ocurrido es un mensaje nefasto a la sociedad: que la justicia puede escaparle a la justicia”.
Lo sucedido no solo frenó el tratamiento del caso Lago Escondido, sino que arrastró otros 47 puntos del orden del día, algunos de los cuales contaban con consenso previo. En la Patagonia, donde la figura de Joe Lewis está rodeada de polémicas por la inaccesibilidad al Lago Escondido, este episodio vuelve a encender la alarma sobre los privilegios del poder judicial y la falta de transparencia en los mecanismos de control.
Grau anticipó que notificará lo ocurrido al presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti. Mientras tanto, crece la preocupación por el funcionamiento del Consejo y su rol frente a los abusos dentro del Poder Judicial. “Lo que pasó hoy es un escándalo institucional. Y no vamos a dejar que pase desapercibido”, concluyó.
