En una zona históricamente marcada por la actividad petrolera, una experiencia productiva local comenzó a consolidar otra forma de generar valor en el territorio. La Cooperativa de Trabajo Quatrifinio Ltda., con base en Catriel, completó su primera temporada de cultivo de cáñamo industrial en Peñas Blancas, a unos 30 kilómetros de la ciudad.
El proceso se inició con la preparación del terreno y la siembra realizada en diciembre, y continuó con el seguimiento del cultivo durante toda la temporada. El cierre llegó con la cosecha de fibra, resultado de un ciclo productivo desarrollado íntegramente en la región.
La iniciativa forma parte de un proyecto más amplio que combina producción agroecológica, desarrollo de insumos y trabajo cooperativo. Durante el mismo período, el equipo también elaboró compost, enmiendas sólidas y fertilizantes líquidos, que fueron aplicados en sus propios cultivos como parte de un esquema integrado.
El emprendimiento está conformado por un grupo de trabajadores y trabajadoras de Catriel que impulsan un modelo basado en la autogestión, la aplicación de conocimiento técnico y el cuidado ambiental. La propuesta incluye el desarrollo de cultivos de cáñamo industrial no psicoactivo, en el marco de la normativa vigente, y la generación de insumos con valor biotecnológico.
Además de la producción primaria, el objetivo es que lo generado tenga una salida concreta. La fibra obtenida y los bioinsumos forman parte de una estrategia que apunta a consolidar una actividad con proyección económica en la zona.
El proyecto también articula con espacios de capacitación, participación en ferias y vínculos con otros actores del sector, buscando ampliar su impacto y fortalecer el desarrollo de nuevas experiencias productivas en la región.
Con la primera temporada finalizada, la experiencia marca un antecedente en Catriel. En un territorio donde la economía estuvo ligada durante décadas al petróleo, comienzan a aparecer iniciativas que exploran otras formas de producción, con base local y proyección a futuro.
