La intendenta Daniela Salzotto confirmó gestiones ante la Provincia y la Legislatura de Río Negro para revisar los límites del ejido municipal de Catriel, en un contexto de redefiniciones territoriales que comienza a impactar en el norte del Alto Valle.
El reclamo no es nuevo para la ciudad, pero tomó renovada relevancia a partir de avances territoriales impulsados por otros municipios de la región. Desde el Ejecutivo local señalaron que existen sectores donde Catriel mantiene desde hace años una presencia efectiva, tanto en la prestación de servicios como en la relación administrativa con vecinos que se identifican con la ciudad.
Según explicó Salzotto, el ejido establecido en la Carta Orgánica municipal, respaldado por documentación histórica, es más amplio que el que actualmente se reconoce en la práctica. En esas áreas, detalló, hay superficiarios, provisión de agua, gestiones vinculadas a salud y vecinos con domicilio en Catriel, lo que refuerza el planteo de revisar el esquema vigente.
El Concejo Deliberante de Catriel ya comenzó a trabajar sobre el tema y, en paralelo, el municipio solicitó la convocatoria de la Comisión Provincial de Ejidos, con el objetivo de avanzar en un relevamiento territorial que refleje la situación real sobre el terreno.
En ese marco, el Concejo Deliberante local envió un pedido de informes al cuerpo legislativo de Cinco Saltos para conocer el estado de acuerdos con otros municipios. Desde el Ejecutivo catrielense indicaron que no hubo respuesta formal y que aún no se logró concretar una reunión con el intendente de esa localidad (Enrique Rossi, Avancemos Cinco Saltos).
Desde el municipio aclararon que la postura no apunta a decisiones unilaterales. Salzotto remarcó la necesidad de abrir instancias de diálogo con los intendentes de Cinco Saltos y Fernández Oro (Gustavo Amati, UCR-Todos Somos Oro), con el objetivo de construir acuerdos consensuados que contemplen las realidades de cada localidad.
La discusión adquiere una dimensión estratégica debido a que las áreas en debate concentran intereses productivos relevantes, vinculados al desarrollo no convencional, la minería y otras actividades que inciden directamente en los ingresos municipales y en la capacidad de planificación de obras y servicios.
En ese sentido, la intendenta anticipó que 2026 será un año atravesado por el debate territorial y pidió que el replanteo contemple la situación particular de Catriel, marcada por pasivos ambientales históricos. “Es un tema delicado y hay que abordarlo con responsabilidad”, expresó, al señalar que el objetivo es avanzar hacia una redefinición que reconozca el rol que la ciudad cumple desde hace décadas en la región.