Catriel: robaron cinco corderos, volvieron por más y quedaron escrachados en las cámaras

Delincuentes encapuchados ingresaron dos veces a una chacra en Colonia Ovejero. Primero se llevaron animales y días después intentaron volver a robar, pero fueron detectados por las cámaras y ahuyentados a tiempo. La familia tiene sospechas y ya hizo la denuncia.

La inseguridad rural en Catriel sumó un nuevo episodio con ribetes cada vez más preocupantes: una banda ingresó a una chacra en Colonia Ovejero, robó seis corderos y días después volvió para intentar llevarse más, aunque esta vez no lo logró.

La víctima, Carolina Castillo, relató que el primer hecho ocurrió el miércoles pasado entre las 21:30 y las 22. Los delincuentes actuaron encapuchados y accedieron por un sector sin cámaras.

“En el primer video se ve que sacan tres corderos y se los llevan. Después vuelven a entrar y sacan tres más, aunque solo pudieron llevarse dos porque uno se escapó”, contó.

Las imágenes captadas muestran al menos a dos personas, aunque no descartan la participación de un tercero. También quedaron rastros del recorrido utilizado para ingresar y salir del predio.

Pero lo más alarmante ocurrió días después.
El domingo 29 de marzo, cerca de las 20:30, los delincuentes regresaron a la misma chacra con la intención de volver a robar. Esta vez, sin embargo, no contaban con que estaban siendo observados en tiempo real.

“Empecé a escuchar voces desde las cámaras y no sabía si era nuestro cuidador. Hasta que los vi. En ese momento una de las cámaras se desconecta y cae al piso. Ahí entendí que habían entrado de nuevo”, relató la mujer.

Según explicó, los intrusos comenzaron a golpear las cámaras para evitar ser filmados, lo que refuerza la hipótesis de que se trataba de las mismas personas que ya habían cometido el robo días antes.

La rápida reacción fue clave. Carolina alertó de inmediato a su marido, que se dirigió a la chacra junto a un familiar. En paralelo, el cuidador —que se encontraba en el lugar— logró advertir la situación desde otra chacra y salió a enfrentarlos.

Al verse descubiertos, los delincuentes escaparon sin poder concretar un nuevo robo.
“Tenemos rastros de zapatillas, sabemos por dónde ingresaron y también tenemos datos de personas que estarían ofreciendo corderos”, aseguró.

La denuncia ya fue radicada y el caso está en manos de la Policía que está investigando y ya está tras la pista de los posibles responsables.

El hecho no solo expone la modalidad delictiva —con robos planificados y reiterados— sino también un dato que inquieta: los delincuentes vuelven a los mismos lugares, confiados en la impunidad.

Esta vez no lo lograron. Pero el mensaje es claro: la zona rural sigue siendo un blanco fácil.