CET 21: denuncias internas, medidas docentes y actividades suspendidas para los sextos años

Un episodio denunciado por dos estudiantes, negado por los señalados y sin denuncia penal, derivó en una seguidilla de reuniones, medidas internas y la suspensión de actividades clave para los egresados.

Lo que comenzó como el relato de dos estudiantes sobre una presunta situación ocurrida en los baños de varones de una escuela secundaria local el miércoles 6 de agosto, se transformó en pocos días en un conflicto institucional que hoy afecta de lleno la vida escolar de los sextos años.

Según familiares, los jóvenes testigos afirmaron haber visto un hecho grave entre un docente y un estudiante de otra división en uno de los baños de varones de la institución, entre las 14 y 15 horas. El jueves 7, la madre de uno de ellos pidió que el relato quedara asentado en un acta en la escuela. El viernes 8, la supervisión escolar, la dirección, el estudiante mencionado (mayor de edad) y su madre se reunieron. Tanto el alumno como el docente (consultados por separado) negaron lo dicho por los testigos.

Supervisión de Nivel Medio informó a Fiscalía, que constató la mayoría de edad del alumno señalado y aclaró que, al tratarse de un posible delito de instancia privada, solo puede investigarse con una denuncia penal, la cual hasta el momento no se presentó. El estudiante y su mamá fueron citados por Fiscalía. En sede judicial, negaron nuevamente la versión de los hechos relatada por los testigos.

En el marco de las reuniones con padres y autoridades —algunas marcadas por tensiones y diferencias de criterio— se discutió el contenido de las actas, se ampliaron relatos y se garantizó la confidencialidad de las identidades.

Quienes asistieron a las reuniones manifestaron que los testigos fueron consultados por separado y ambos reafirmaron lo relatado, con el mismo criterio.

Impacto en la vida escolar

En los últimos días trascendió que, en una reunión de personal, un grupo de docentes votó medidas internas en apoyo a su colega. Estas decisiones afectan directamente a los sextos años, que quedaron sin acceso a varias de las actividades y beneficios previstos para su último año escolar.

Entre las restricciones mencionadas se encuentran:

Cancelación de la Expo 2025 y de los emprendimientos anuales.

Suspensión del acto de colación.

Exclusión de la Fiesta del Estudiante.

Prohibición de comprar en el kiosco escolar.

Limitaciones para ir al baño durante el horario de clases.

Obligación de ir a Educación Física directamente al SUM, evitando circular por determinados sectores del establecimiento.

Para muchos estudiantes y familias, estas medidas —que no están vinculadas a una sanción disciplinaria formal contra el curso— representan un impacto emocional y simbólico importante, ya que afectan el cierre de su trayectoria escolar.

Un caso abierto en lo institucional

Mientras el conflicto no tiene avance judicial por la falta de denuncia penal, en el plano educativo sigue generando divisiones y malestar. Por un lado, docentes que respaldan a su compañero; por otro, algunas familias que piden que se investigue lo denunciado por los testigos y que se reviertan las restricciones impuestas al resto del alumnado.

El caso continúa bajo seguimiento de la Supervisión de Nivel Medio y la dirección del establecimiento. VSN intentó comunicarse con las autoridades educativas para saber cómo seguirá la situación en el colegio, sin éxito. Tanto la directora, como el supervisor de Nivel Medio, decidieron no responder las consultas. Marcelo Bustos, consejero de Educación de Catriel, confirmó estar en conocimiento de la situación pero aclaró que el seguimiento del caso recae en la órbita de la Dirección de Educación Técnica.