El gobierno de Río Negro finalizó este 17 de marzo de 2026 la ronda de mesas de trabajo con intendentes para actualizar el sistema de coparticipación, un esquema clave que define cómo se distribuyen los fondos provinciales entre las ciudades.
En ese contexto, Catriel aparece entre los municipios que podrían aumentar su participación, con una proyección cercana al 6% según los cálculos preliminares presentados por la Provincia. El dato la posiciona en un escenario distinto al de otras localidades del Alto Valle que anticipan pérdidas.
El debate se centra en un sistema que hoy reparte los recursos en base a indicadores antiguos. Actualmente, el esquema contempla un 40% según población, otro 40% por recaudación provincial y un 20% en partes iguales. La propuesta oficial busca actualizar esos criterios, que se sostienen con datos de hace más de tres décadas.
Sin embargo, la posible mejora para algunas ciudades abre tensiones. Municipios como Cinco Saltos, Allen o Campo Grande proyectan caídas en sus ingresos, lo que llevó a varios intendentes a exigir mecanismos de compensación para evitar desequilibrios financieros.
En este escenario, la intendenta de Catriel, Daniela Salzotto, valoró el inicio del debate, aunque planteó reparos sobre la velocidad del proceso. Señaló que, si bien su ciudad podría verse beneficiada, el impacto negativo en otras localidades obliga a avanzar con mayor gradualidad y sostener instancias de discusión.
Desde el Gobierno provincial reconocieron que existe consenso en la necesidad de actualizar el sistema, pero también admitieron que los cambios generan efectos desiguales. En ese marco, se analiza la creación de un fondo compensador que podría alcanzar los $1.000 millones mensuales para asistir a municipios que pierdan recursos.
La discusión entra ahora en una etapa técnica y política, donde se definirá el nuevo esquema antes de ser enviado a la Legislatura. Para Catriel, el posible aumento en la coparticipación abre una expectativa concreta, aunque atada a un proceso más amplio que todavía debe resolver cómo equilibrar intereses en toda la provincia.
Dos cajas, dos lógicas: Catriel gana en coparticipación pero pierde en regalías
Mientras avanza el debate por la actualización de la coparticipación, donde Catriel podría mejorar su participación, en paralelo se discute otro esquema clave: el reparto de regalías petroleras, donde el impacto para la ciudad va en sentido contrario.
La diferencia entre ambos sistemas es central para entender el escenario. La coparticipación distribuye recursos provinciales entre todos los municipios en base a criterios generales como población y recaudación. En cambio, las regalías hidrocarburíferas se reparten según la actividad petrolera y su impacto en cada localidad.
En este segundo esquema, el gobierno de Río Negro propuso una modificación que amplía de 9 a 14 municipios los beneficiados por la actividad hidrocarburífera, incorporando localidades cercanas a los yacimientos dentro de un radio de influencia.
Ese cambio redefine el reparto y reduce el peso histórico de Catriel dentro del sistema. Según los datos presentados, la ciudad pasaría a recibir alrededor del 29,18% de los fondos a distribuir entre los municipios productores, lo que implica una caída de más de 30 puntos porcentuales respecto del esquema actual.
El nuevo cálculo no solo contempla la producción de petróleo y gas, sino también la cercanía a los pozos y la cantidad de explotaciones dentro de cada ejido. Esto amplía la base de distribución y diluye la participación de las localidades que históricamente concentraban la actividad.
En términos concretos, mientras la discusión por la coparticipación abre una expectativa de mejora para Catriel, el rediseño de las regalías plantea un escenario de reducción de ingresos en uno de los recursos más sensibles para la economía local.
Ambos debates avanzan en paralelo, pero responden a lógicas distintas: uno vinculado a la distribución general de fondos provinciales y otro directamente atado al mapa productivo del petróleo en la región.