El sector convencional volvió a quedar bajo presión en la cuenca neuquina.
El Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa se declaró este martes en estado de alerta y movilización tras una asamblea realizada en Desfiladero Bayo, Rincón de los Sauces, que reunió a alrededor de 4.000 trabajadores.
La convocatoria, una de las más numerosas del último tiempo en la actividad, resolvió por unanimidad facultar a la comisión directiva para adoptar medidas en caso de concretarse despidos en yacimientos convencionales.
La conducción encabezada por Marcelo Rucci expuso ante los afiliados la preocupación por una eventual reducción de entre el 50% y el 60% del personal afectado a campos maduros. Desde el sindicato señalaron que no objetan esquemas de retiros voluntarios para trabajadores próximos a jubilarse, pero advirtieron que resistirán cesantías compulsivas.
Hasta el momento, no hubo confirmaciones oficiales sobre despidos.
Representatividad y capacidad de respuesta
El gremio petrolero nuclea a más de 30.000 trabajadores en la región y ha tenido un rol central en los procesos de transición productiva de la última década.
En esta ocasión, la declaración de alerta no implica aún medidas de fuerza, pero establece un marco preventivo ante decisiones empresarias que puedan afectar el empleo en áreas convencionales.
La magnitud de la asamblea y el respaldo unánime otorgan a la conducción sindical un mandato claro para intervenir en la negociación que pueda abrirse en los próximos días.
Convencional en redefinición
La tensión se produce en un contexto de transformación estructural del sector.
La concentración de inversiones en desarrollos no convencionales y la revisión de costos en campos maduros modifican el equilibrio histórico de la actividad.
Rincón de los Sauces, con fuerte dependencia del convencional, aparece hoy como el epicentro de esa transición.
El antecedente de Catriel
En el norte rionegrino, el proceso tuvo un punto de inflexión en 2025 con la salida de YPF del bloque Señal Picada–Punta Barda.
Ese cambio marcó para Catriel el inicio de una etapa distinta, con reacomodamiento de operadores y discusión sobre el futuro del convencional.
La ciudad avanzó desde entonces en una agenda de diversificación productiva, entendiendo que la estabilidad ya no depende exclusivamente de los campos maduros.
Lo que hoy ocurre en Neuquén refuerza un escenario regional en el que la transición energética no es una proyección a largo plazo, sino una realidad en desarrollo.
Escenario abierto
La declaración de alerta sindical abre una etapa de negociación cuyo alcance dependerá de las decisiones empresarias y del marco de diálogo que se establezca.
En una cuenca donde el empleo petrolero estructura economías locales, cualquier redefinición de planteles tiene impacto más allá del ámbito laboral.
Por ahora, el gremio activó su estructura preventiva.
El convencional, una vez más, vuelve a ser tema central en la agenda regional.