El CEO de YPF destacó el oleoducto Vaca Muerta Sur como clave para la inversión en GNL en Río Negro

 “Llegamos a la conclusión con Petronas de que era más económico para el proyecto ir a Río Negro. No hay ningún tema político”, afirmó Marín, desmintiendo cualquier influencia externa en la decisión.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, subrayó la importancia del proyecto del Oleoducto Vaca Muerta Sur en la decisión de trasladar la megainversión de gas natural licuado (GNL) a la provincia de Río Negro. Este oleoducto, que convertirá a Sierra Grande en el mayor polo exportador de petróleo de Vaca Muerta, fue un factor determinante en la elección de la ubicación para la planta de producción de GNL.

“La decisión fue puramente técnica”, explicó Marín en una entrevista con radio La Red. Mencionó que la normativa previa en la provincia de Río Negro, que prohibía actividades relacionadas con hidrocarburos en el Golfo San Matías, había sido un obstáculo hasta que fue derogada por el gobierno de Alberto Weretilneck, permitiendo así el avance del proyecto Vaca Muerta Sur.

El oleoducto Vaca Muerta Sur, que Marín describió como el primer proyecto RIGI (Red de Infraestructura de Gas Industrial) de Argentina, consiste en un ducto que transportará petróleo desde Añelo, en la provincia de Neuquén, hasta Punta Colorada, en Río Negro. La obra incluye también una terminal de exportación en Sierra Grande y requerirá una inversión de 2.500 millones de dólares.

Marín señaló que YPF ya ha comenzado la construcción del primer tramo del oleoducto, que se extenderá 130 km entre Añelo y Allen, donde se conectará con el sistema de Oldelval. El proyecto se financia mediante un consorcio de compañías operadoras y está en negociaciones con la empresa norteamericana Energy Transfer para reducir la inversión necesaria por parte de las empresas involucradas.

GNL: Río Negro, la elección estratégica de YPF

En cuanto a la decisión de llevar la inversión en GNL a Río Negro en lugar de Bahía Blanca, Marín explicó que uno de los factores clave fue el ahorro de aproximadamente 1.000 millones de dólares en el tendido de gasoductos, debido a la menor distancia de Punta Colorada, que se encuentra a unos 100 km de Neuquén.

Aunque reconoció que Bahía Blanca tiene un puerto bien establecido y operante, señaló que los costos adicionales para acondicionar la infraestructura en esa ubicación inclinaron la balanza a favor de Río Negro. “Llegamos a la conclusión con Petronas de que era más económico para el proyecto ir a Río Negro. No hay ningún tema político”, afirmó Marín, desmintiendo cualquier influencia externa en la decisión.

Proyecciones económicas: 30 mil millones de dólares en exportaciones energéticas

Marín también destacó las perspectivas económicas positivas para la Argentina, proyectando que para 2031 el país podría exportar energía por un valor de 30 mil millones de dólares anuales. Este objetivo se basa en un desarrollo completo de Vaca Muerta, con YPF y otras compañías destinando la mitad de sus esfuerzos al desarrollo de petróleo y la otra mitad al proyecto de LNG para exportación de gas.

“Si logramos ese proyecto, Argentina puede convertirse en el quinto exportador mundial de LNG”, señaló Marín, subrayando la importancia de no dejar sin explotar las riquezas del subsuelo para evitar perder una oportunidad crucial para el desarrollo económico del país.

La apuesta por Río Negro y el impulso del proyecto Vaca Muerta Sur no solo destacan la relevancia de la provincia en el mapa energético nacional, sino que también posicionan a la región como un eje central en la futura expansión de las exportaciones argentinas de energía.