La Escuela N°281 atraviesa una serie de dificultades que desde el invierno afectan su normal funcionamiento. Vecinas, familias y docentes habían advertido sobre un persistente olor a gas en el edificio, situación que llevó a la suspensión de algunas clases la semana pasada por precaución.
Según relataron integrantes de la comunidad educativa, las alertas se venían repitiendo desde hace meses sin que se concretaran soluciones. “Desde el invierno se venía diciendo del olor a gas que había”, señaló una madre, preocupada por los riesgos que implican las fallas en las instalaciones.
Según madres de la escuela, en aquel momento, desde Educación se había asegurado que el problema no respondía a una fuga, sino al movimiento natural del terreno sobre el que se asienta la escuela, un argumento que generó malestar entre las familias. “Si hubiera pasado una tragedia, ¿quién se hace cargo?”, cuestionaron en redes sociales.
Este lunes 3 de noviembre, la institución volvió a comunicar una nueva suspensión de clases, esta vez por falta de agua. “Familias, se les comunica que mañana martes 4 de noviembre no tiene clases el turno mañana, ya que aún no se ha podido solucionar el problema de la bomba de agua”, informaron desde el colegio a través de un comunicado vía WhatsApp que generó respuestas en las redes sociales.
Las y los trabajadores del establecimiento manifestaron que las condiciones edilicias requieren una revisión integral, mientras las familias reclaman respuestas concretas para garantizar la seguridad y continuidad de las clases. Hasta el momento, no hubo nuevas comunicaciones oficiales, ni declaraciones del Consejo Provincial de Educación respecto a los arreglos pendientes.