La ruta del desastre: qué pasó con la RN 151 y por qué nunca terminaron la obra

El intendente de Algarrobo del Águila expuso más de una década de demoras, contratos frenados y obras inconclusas en uno de los tramos más peligrosos del país.

La Ruta Nacional 151 volvió a quedar en el centro de la polémica después de que el intendente de Algarrobo del Águila, Oscar Gatica, expusiera una cronología que muestra cómo una obra anunciada hace más de diez años terminó atrapada entre licitaciones fallidas, cambios de gobierno y falta de fondos, mientras miles de conductores siguen transitando un corredor destruido.

El punto más crítico está en el sector del kilómetro 270 y la intersección con la Ruta Provincial 20, un tramo que hoy muchos vecinos y transportistas describen directamente como “intransitable”. La situación se agravó todavía más en los últimos meses: según detalló Gatica, en agosto de 2025 hubo siete siniestros en apenas tres días.

La historia comenzó en 2012, cuando el Gobierno de La Pampa pidió a Vialidad Nacional los estudios necesarios para avanzar con la recuperación de la RN 151, especialmente castigada por el tránsito pesado vinculado a la actividad petrolera. El deterioro ya era evidente y el objetivo era intervenir el tramo entre 25 de Mayo y el límite con Río Negro.

Tres años después, en 2015, la obra fue adjudicada a la UTE Maquivial-Nehuén, una empresa de Buenos Aires. El contrato se firmó durante los últimos meses del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, pero el escenario económico rápidamente dejó atrasados tanto el presupuesto como los plazos previstos.

Con la llegada del gobierno de Mauricio Macri, entre 2016 y 2019, la situación entró en un limbo. La empresa presentó varias veces el plan de trabajo, pero Vialidad Nacional lo rechazó por problemas técnicos y financieros. En la práctica, la obra nunca arrancó realmente. Solo hubo tareas menores y algunos movimientos aislados. Sin embargo, el contrato tampoco fue rescindido.

Ahí aparece uno de los datos más sensibles del conflicto: según explicó Gatica, rescindir el vínculo implicaba pagar indemnizaciones millonarias y volver a lanzar una licitación nacional que podía demorar entre cuatro y cinco años más. Por eso, Vialidad optó por mantener el contrato vigente aunque el avance fuera mínimo.

Durante la gestión de Alberto Fernández, entre 2019 y 2023, el proyecto se retomó mediante el sistema C.Re.Ma. Malla 137. Hubo algunos avances parciales: en La Pampa lograron pavimentarse 33 kilómetros, mientras que en Río Negro se trabajó sobre sectores entre Cipolletti, Cinco Saltos, Catriel y 25 de Mayo, aunque muchos tramos quedaron apenas fresados y con bacheos provisorios, sin la carpeta asfáltica definitiva.

Pero el escenario volvió a frenarse tras el cambio de gobierno nacional. Desde diciembre de 2023, ya bajo la gestión de Javier Milei, se paralizó el pago de certificados y la obra quedó nuevamente detenida. Sin mantenimiento, las zonas fresadas comenzaron a destruirse todavía más rápido.

En paralelo, crecieron las advertencias. Desde UOCRA denunciaron el riesgo permanente para quienes circulan por la ruta e incluso mencionaron la posibilidad de cortes y protestas si la situación continúa sin respuestas.

Aunque en septiembre de 2025 se anunció la supuesta reactivación de 41 kilómetros en Río Negro, todavía no existe una fecha concreta de inicio ni garantías sobre los fondos necesarios para terminar la obra.

Mientras tanto, vecinos, camioneros y familias que recorren diariamente la RN 151 siguen enfrentando pozos, banquinas deterioradas y sectores donde manejar de noche se volvió una verdadera lotería. Y cada nuevo accidente vuelve a abrir la misma pregunta: cómo una obra anunciada hace más de una década terminó convertida en uno de los símbolos más visibles del abandono vial en la Patagonia.