Lanzaron en Catriel un club creativo para chicos y hay un detalle que llamó la atención de todos

La propuesta apunta a niños desde los 4 años y combina juego, arte y exploración. Pero hay un punto que sorprendió a las familias y podría marcar la diferencia.

Una nueva propuesta educativa y recreativa empezó a circular en Catriel y rápidamente despertó interés entre familias de la ciudad. No es un taller más: es una invitación a mirar el mundo desde otro lugar.

Se trata de “Click! Club de Fotografía Creativa”, un espacio pensado para chicos y chicas que propone algo poco habitual: aprender a través de la imagen, el juego y la exploración artística.

La iniciativa está dirigida a niños de entre 4 y 13 años, organizados por grupos según edades, y busca estimular la creatividad sin exigir conocimientos previos. “No necesitan experiencia”, remarcan desde la propuesta.

Pero lo que más llamó la atención no es solo el enfoque, sino una condición que no suele verse en este tipo de actividades: cada alumno contará con su propia cámara durante las clases.

La dinámica incluye juegos, misiones fotográficas, salidas y desafíos reales, en una propuesta que combina lo lúdico con lo expresivo. A eso se suma un elemento clave para las familias: el acompañamiento personalizado, ya que los grupos serán reducidos.

El espacio también incorpora momentos de recreación, como un snack creativo, buscando sostener la atención y el disfrute durante toda la experiencia.

La propuesta surge desde el estudio de fotografía de Indira Ferreyra, y apunta a algo más que enseñar técnica. La idea es que los chicos puedan desarrollar una mirada propia, explorar su entorno y expresarse a través de imágenes.

En un contexto donde las pantallas dominan gran parte del tiempo libre, este tipo de iniciativas buscan generar una alternativa diferente: menos consumo pasivo y más creación.

Los cupos son limitados y la inscripción ya está abierta. Quienes quieran participar pueden comunicarse directamente por mensaje o al 299-5561242.

Porque a veces, todo empieza con una simple pregunta: ¿y si los chicos pudieran ver el mundo como artistas?