Manu Pereyra volvió al circuito nacional y arrasó: salió campeona invicta en Neuquén

La deportista de Catriel regresó a la competencia oficial y no dejó dudas: ganó todos sus partidos sin ceder un solo set y volvió a poner a la ciudad en lo más alto del tenis de mesa argentino.

Catriel volvió a destacarse en el deporte nacional gracias a una actuación que dejó admiración y orgullo. Después de su regreso al circuito competitivo, Manuela “Manu” Pereyra se consagró campeona invicta del Abierto Regional de Tenis de Mesa de Neuquén, torneo fiscalizado por la Federación Argentina de Tenis de Mesa y válido para el Ranking Nacional.

La representante catrielense mostró un nivel demoledor durante todo el certamen disputado los días 16 y 17 de mayo en el Gimnasio Monteros de la Universidad Nacional del Comahue. En la categoría “Damas Todo Competidor”, la multicampeona de la Selección Argentina ganó todos sus encuentros con autoridad y sin perder un solo set.

Desde el arranque dejó en claro que seguía vigente. Superó la fase de grupos con triunfos por 3 a 0 en cada presentación, repitió el dominio en semifinales y cerró un torneo perfecto en la gran final frente a la jugadora neuquina Amira Gorri, a quien derrotó también por 3 a 0, con parciales de 11-6, 11-4 y 11-3.

El regreso de Manu al circuito nacional no solo significó una nueva medalla dorada. También representó el regreso de una de las máximas referentes del tenis de mesa patagónico, una deportista que durante años llevó el nombre de Catriel y Río Negro a escenarios nacionales e internacionales.

Detrás de este nuevo logro hay una historia de entrenamiento, esfuerzo y constancia. Cada punto ganado refleja años de trabajo silencioso, viajes y pasión por el deporte, remarcaron desde la delegación rionegrina que acompañó la competencia.

La participación de Catriel en Neuquén también dejó señales muy positivas para el futuro del tenis de mesa local. Los jóvenes de la Escuela Municipal tuvieron destacadas actuaciones frente a algunos de los mejores jugadores del país.

Entre ellos se destacó Mateo Bruno, que alcanzó los cuartos de final en Sub 13. También sobresalieron Valentino Fredes y Fausto Castaño, ambos llegando a cuartos de final en Sub 15 y mostrando una importante evolución en categorías superiores. A su vez, Francisco González sumó una nueva experiencia nacional enfrentando partidos de gran exigencia.

Más allá de los resultados, el regreso triunfal de Manu Pereyra dejó algo más profundo que una copa: volvió a demostrar que desde el interior de Río Negro también se puede competir, ganar y convertirse en referencia nacional.