Marcha federal contra discursos de odio y reformas regresivas

La movilización es en repudio a las declaraciones de Javier Milei en Davos, donde vinculó a la comunidad LGBTQ+ con la pedofilia, y en rechazo un megaproyecto oficial que elimina derechos conquistados.

Diversas organizaciones sociales y colectivos LGBTQ+ han convocado a una marcha federal que se realizará el próximo 1 de febrero en respuesta a las recientes declaraciones del presidente Javier Milei en el Foro Económico Mundial de Davos y a un megaproyecto de reformas presentado por el Gobierno nacional. La movilización partirá desde el Congreso de la Nación y culminará en Plaza de Mayo, y se espera que sea una de las manifestaciones más significativas en defensa de los derechos humanos en lo que va del año.

Según lo acordado en una asamblea realizada el sábado pasado en el Parque Lezama de la Ciudad de Buenos Aires, la marcha será encabezada por personas trans y travestis, quienes ocuparán un lugar central como gesto de visibilidad y resistencia ante lo que describen como «un ataque a los derechos conquistados». En un comunicado difundido por las organizaciones convocantes, expresaron su preocupación por las declaraciones del mandatario en Davos, señalando que estas «incitan al odio y representan un antecedente peligroso en la radicalidad de su violencia simbólica».

Durante su intervención en Davos, Milei afirmó que “se promueve la agenda LGBT, queriendo imponernos que las mujeres son hombres y los hombres son mujeres solo si así se autoperciben”. También realizó comentarios en los que vinculó a la comunidad LGBTQ+ con casos de violencia y abuso, lo que generó un amplio rechazo en sectores políticos, sociales y de derechos humanos. Estas declaraciones fueron calificadas como estigmatizantes y carentes de sustento por organizaciones como la Agencia Presentes, que enfatizó que no existe evidencia estadística que relacione a la diversidad sexual con los delitos mencionados por el presidente.

El contexto político se tornó aún más tenso el jueves pasado, cuando el Gobierno presentó un megaproyecto de reformas que incluye la derogación de los cupos laborales para personas trans y con discapacidad, la eliminación del cupo femenino para candidaturas políticas, la descontinuación del DNI no binario y la eliminación de la figura del femicidio del Código Penal. Organizaciones feministas y de derechos humanos calificaron estas propuestas como un «retroceso histórico» y alertaron sobre sus posibles implicancias en la desigualdad estructural que afecta a los sectores más vulnerables de la sociedad.

La marcha federal busca, además, articular una respuesta colectiva ante lo que se describe como «violencia institucional y simbólica». Las organizaciones han convocado a una nueva reunión preparatoria el próximo 29 de enero en la plazoleta Néstor Perlongher, en Avellaneda, para ultimar detalles y reforzar la convocatoria. “La movilización es crucial para defender los derechos conquistados y construir un mensaje de unidad frente a la radicalización del discurso político”, señalaron en un comunicado.

Se espera una amplia participación en la marcha, que contará con la presencia de referentes sociales, políticos y culturales. Los organizadores hicieron hincapié en la importancia de construir un diálogo inclusivo y democrático que garantice la defensa de los derechos humanos en un contexto de creciente polarización social.

Es fundamental aclarar que la pedofilia es una parafilia que implica una atracción sexual hacia niños y está categorizada como un trastorno psiquiátrico. No existe evidencia científica que relacione la orientación sexual de una persona—ya sea heterosexual, homosexual o bisexual—con tendencias pedofílicas. De hecho, la mayoría de los abusos sexuales infantiles son perpetrados por individuos que, en su vida adulta, mantienen relaciones heterosexuales. Asociar la orientación sexual con la pedofilia no solo es incorrecto, sino que también perpetúa estigmas dañinos hacia las comunidades LGBTQ+, fomentando prejuicios y discriminación sin fundamento.