El triunfo de Manuel Adorni en la Ciudad de Buenos Aires, con el 30,19% de los votos, marcó un quiebre en la política porteña y amplificó la proyección nacional de Javier Milei. La elección, con apenas un 52,30% de participación —la más baja desde la autonomía de CABA—, dejó al PRO en tercer lugar con Silvia Lospennato (15,71%) y al radical devenido en peronista Leandro Santoro en segundo (27,49%).
El resultado no fue solo porteño. Detrás de los números se juega el liderazgo de la derecha argentina. Milei, con apoyo explícito de su gabinete y medidas económicas como señuelo electoral, se posicionó como principal figura opositora al kirchnerismo, desplazando a Mauricio Macri y su partido.
En el PRO reconocen el golpe. “Macri se borra, se va de viaje y el acuerdo con Milei lo vamos a hacer”, deslizó un dirigente del macrismo bonaerense, en referencia a sectores que impulsan una alianza con La Libertad Avanza. La tensión ya genera movimientos en las provincias.
Río Negro: reacomodamientos en marcha
En Río Negro, el impacto se siente. El oficialismo provincial, Juntos Somos Río Negro (JSRN), liderado por Alberto Weretilneck, mantiene una posición sólida tras imponerse en cinco de los nueve municipios que renovaron concejales recientemente. Estos resultados consolidan su liderazgo territorial de cara al nuevo ciclo electoral.
La oposición, en cambio, atraviesa una fase de redefinición. La Libertad Avanza fue reconocida como partido de distrito, con la diputada Lorena Villaverde como principal figura, pero enfrenta tensiones internas. El diputado Aníbal Tortoriello (PRO) suspendió una reunión clave con libertarios, exigiendo “claridad” en las alianzas, lo que refleja las dificultades para consolidar un frente opositor único.
En el peronismo, el foco está en octubre. Río Negro renovará sus tres bancas en el Senado y dos en la Cámara de Diputados. Los senadores Martín Doñate y Silvina García Larraburu, ambos del kirchnerismo, buscarían renovar sus mandatos en un contexto de fragmentación y necesidad de relanzar el espacio.
El PRO rionegrino, debilitado tras la derrota de Tortoriello en 2023, intenta rearmarse, aunque la posibilidad de una alianza con Milei podría terminar licuando su identidad política provincial.
Lo que viene: elecciones nacionales clave
El próximo 26 de octubre, los rionegrinos volverán a las urnas para renovar su representación en el Congreso. Se elegirán tres senadores y dos diputados nacionales, en una elección que marcará el rumbo legislativo de la provincia y también el perfil político que Río Negro tendrá en el nuevo equilibrio nacional.
Será la primera vez que se utilice la Boleta Única de Papel (BUP) en todo el país, sin elecciones primarias previas (PASO), lo que acorta los tiempos para definir candidaturas y estrategias. La campaña comenzará oficialmente el 27 de agosto.
Con un electorado cambiante y menos dispuesto a participar —como reflejó la baja concurrencia en CABA—, el resultado en la Ciudad fue mucho más que una elección local: es una señal de alerta para todos los espacios políticos.
En Río Negro, mientras el oficialismo se mantiene firme, libertarios, peronistas y macristas se ven obligados a reaccionar. La reconfiguración política ya está en marcha. El escenario de octubre promete ser tan decisivo como disputado.
