La noticia del arribo de $720 millones a Catriel por el bono de prórroga de concesiones hidrocarburíferas generó una avalancha de reacciones entre vecinos y vecinas. El convenio, firmado por la intendenta Daniela Salzotto y el gobernador Alberto Weretilneck, destina los fondos a pavimentación de Av. Mosconi, cordón cuneta en barrio Cuatro Esquinas, y la compra de un camión compactador de residuos, además de dos ampliaciones de red de gas para más de 150 familias y la entrega de 13 escrituras.
Aunque desde el municipio se destacó la importancia del acuerdo como parte de una estrategia de desarrollo local y mejora de servicios, el anuncio fue rápidamente interpelado en redes sociales por quienes sienten que las prioridades no están bien distribuidas.
“Hace 20 años que vivimos en Cuatro Esquinas y no hay ni una cuadra de asfalto”, escribió una vecina. Otra apuntó: “La colectora de Mosconi solo favorece a los comerciantes. Los chicos van caminando por el barro al CET 21, asfalten por allá”.
También se sumaron reclamos por calle Rawson, Colonia Ovejero, barrio Marini y avenida Savio, donde señalan problemas de iluminación, cloacas o falta de redes de gas. Hubo quienes reclamaron por terrenos para residentes locales, pedidos de trabajo para desocupados y dudas sobre la verdadera ejecución de los fondos. “Que sea para el pueblo y no para los bolsillos de unos pocos”, expresó un vecino.
Desde sectores organizados como el de personas desocupadas, Sebastián Guzmán pidió que las inversiones incluyan mano de obra local: “Ojalá esto no sea una promesa más. Catriel tiene que crecer pensando en todos, con trabajo digno y planificación”.
En paralelo, voces vinculadas a la gestión como la funcionaria Lucía Gal o la secretaria legislativa Eliana Candia destacaron el esfuerzo de la intendenta y defendieron las decisiones tomadas: “Esto se consiguió con gestión, falta mucho, pero hay un rumbo”.
Las redes sociales reflejaron con nitidez la tensión entre expectativa y escepticismo: para muchos, el anuncio representa una oportunidad concreta de mejora urbana; para otros, es insuficiente o llega tarde frente a reclamos que llevan años. La ejecución efectiva de las obras y su impacto real marcarán el termómetro con el que será evaluada esta inversión millonaria.