Operativos antidroga en Cipolletti y Catriel: uno desarticuló dos puntos de venta, el otro terminó en un fracaso absoluto

Mientras en Cipolletti la Policía rionegrina logró incautar droga y detener a dos personas, en Catriel un operativo de la Federal no encontró estupefacientes y generó daños a una vivienda y acusaciones infundadas.

Dos procedimientos antidroga realizados esta semana en el Alto Valle expusieron diferencias notorias en la planificación, ejecución y resultados de las investigaciones. En Cipolletti, un operativo de la Policía de Río Negro permitió desarticular dos puntos de venta de estupefacientes, con incautación de cocaína fraccionada, dinero en efectivo y la detención de dos personas. En contraste, en Catriel, una intervención de la Policía Federal terminó sin hallazgos ni detenidos, y con una denuncia pública por daño a la propiedad y falsa acusación.

En Cipolletti, la Delegación de Toxicomanías y Leyes Especiales actuó tras cuatro meses de investigación respaldada por denuncias al 0800-DROGAS de la Secretaría de Narcocriminalidad (SENAC). Los allanamientos, autorizados por el juez federal Gustavo Zapata, se realizaron en simultáneo en dos viviendas del barrio 1200 Viviendas. Allí se encontraron 15 envoltorios de cocaína, una sustancia sospechada de ser utilizada para aumentar el pesaje de la droga, celulares y más de 200 mil pesos. Un hombre fue detenido tras intentar escapar por los techos y una mujer fue imputada.

En cambio, en Catriel, el procedimiento ejecutado por la Policía Federal en una vivienda del barrio Preiss (se desconoce por el momento que juez autorizó el operativo), y también iniciado por una denuncia anónima, terminó sin secuestros ni evidencia. El operativo se dirigió al domicilio de Damián Carrasco, quien denunció públicamente haber sido víctima de una acusación infundada. La policía ingresó forzadamente al lugar, según denunció, y solo encontró una huerta con flores y verduras. Carrasco sostuvo que las plantas eran utilizadas para homenajes en el cementerio y difundió imágenes de los daños sufridos en su casa.

El contraste entre ambos casos radica en la forma de abordaje: mientras en Cipolletti se desplegó un trabajo de seguimiento que incluyó informes técnicos y validaciones judiciales, en Catriel el procedimiento se basó exclusivamente en una denuncia anónima y fue cuestionado por vecinos por la falta de resultados y el impacto en la vida privada del denunciante.

“No tengo nada que esconder”, expresó Carrasco en redes sociales, y aseguró que buscará acciones legales. “Esto le puede pasar a cualquiera. Me violentaron la vida”, agregó.

En tanto, desde la Policía de Río Negro destacaron la importancia de las denuncias ciudadanas y el trabajo articulado con el Ministerio Público Fiscal para avanzar en investigaciones que efectivamente apunten a redes de comercialización de droga, evitando intervenciones fallidas que deriven en denuncias de abuso de autoridad o vulneración de derechos.