Paritarias en Río Negro: el Gobierno ofrece IPC hasta septiembre, pero los gremios denuncian pérdida salarial y persecución sindical

La Provincia propuso sostener la actualización por IPC híbrido y pagar recategorizaciones adeudadas. Los sindicatos advierten que el salario sigue por debajo del costo de vida patagónico y unifican una agenda de reclamos que tendrá un nuevo plenario el 22 de mayo.

La negociación salarial en Río Negro volvió a escalar. Mientras el Gobierno provincial propone extender hasta septiembre el esquema de actualización por inflación, gremios estatales, docentes, judiciales y de salud advierten que el salario sigue perdiendo frente al costo de vida y comenzaron a coordinar una agenda común de reclamos.

El conflicto ya no pasa solamente por porcentajes. A la discusión paritaria se sumó este 15 de mayo una conferencia de prensa unificada en Viedma, encabezada por ASSPUR en el Hospital Artemides Zatti, donde el sindicato de salud denunció persecución sindical, quita de licencias gremiales, restricciones al uso de franquicias y falta de convocatoria a una paritaria sectorial.
La propuesta del Gobierno: IPC híbrido hasta septiembre.

El Ejecutivo rionegrino presentó en la Mesa de la Función Pública una propuesta basada en la continuidad del IPC híbrido, un mecanismo que toma como referencia el promedio entre la inflación nacional y el índice de Viedma-Patagones.

Según la posición oficial, el esquema se extendería hasta septiembre de 2026, con liquidaciones previstas por bimestre. Desde el Gobierno sostienen que la medida busca dar previsibilidad salarial y evitar que los ingresos queden desfasados frente a la inflación.
La oferta también incluye incrementos específicos para sectores de la administración pública, entre ellos operadores de SENAF y personal de servicio de apoyo de Educación. Además, la Provincia planteó un cronograma para cancelar recategorizaciones adeudadas a miles de trabajadores, especialmente del área de Salud.

Ese pago se realizaría de manera escalonada: los montos menores serían abonados en una cuota, mientras que las sumas más altas se cancelarían en cuotas hasta diciembre.

La respuesta sindical: “actualizar por inflación pasada no alcanza”

La lectura gremial es diferente. Desde la Coordinación de Sindicatos de Río Negro —con participación de ATE, UnTER, SITRAJUR, ASSPUR, CTA Autónoma, CTA de los Trabajadores, SUPREN, ADUNC, SIDURN, ADIUPA, SITRAIUPA y otros espacios— plantean que los trabajadores estatales no deben ser “la variable de ajuste”.

El principal cuestionamiento apunta al esquema bimestral. Para los gremios, actualizar salarios con inflación pasada no garantiza recuperación real, porque durante uno de los dos meses el sueldo queda retrasado frente a los precios.

UnTER fue uno de los sindicatos que expresó con mayor claridad esa posición. El gremio docente sostuvo que el salario continúa por debajo del costo de vida y reclamó salario digno, blanqueo de sumas no remunerativas y actualización mensual.

En sus materiales de difusión, el sindicato graficó el problema con una idea simple: el Gobierno afirma que los salarios se actualizan por inflación, pero la realidad cotidiana muestra que los precios llegan antes que la recomposición.

ASSPUR denunció persecución sindical en Viedma

La conferencia de prensa de este 15 de mayo sumó otro eje al conflicto. ASSPUR denunció públicamente una “campaña de persecución y discriminación sindical” por parte del Gobierno provincial.

La secretaria general del sindicato, Cesira Mullaly, afirmó que la quita de licencias gremiales y la imposibilidad de utilizar franquicias sindicales no deben leerse como un conflicto personal ni sectorial, sino como un ataque a la organización de los trabajadores.

Según planteó, las licencias habían sido utilizadas hasta el 31 de diciembre pasado y luego fueron anuladas por decisión del Gobierno. Para ASSPUR, esa medida vulnera derechos de sindicalización, representación y negociación colectiva.

Mullaly también vinculó el conflicto sindical con la situación del sistema sanitario provincial. Señaló que la falta de paritaria sectorial de salud, los salarios por debajo de la canasta familiar y la precarización laboral forman parte de un escenario de desfinanciamiento y deterioro de la salud pública.

Una foto de unidad gremial

La conferencia mostró una fuerte presencia sindical. Participaron representantes de UnTER, SITRAJUR, ATE, CTA Autónoma, CTA de los Trabajadores, sindicatos de salud de Neuquén y La Pampa, y FESPROSA, entre otros espacios.

UnTER había anticipado su acompañamiento a ASSPUR y expresó solidaridad frente a los hechos denunciados. El sindicato docente sostuvo que los ataques a organizaciones gremiales afectan la libertad sindical, la organización colectiva y la democracia.

Desde SITRAJUR también advirtieron que el conflicto no debe leerse solo como un problema interno de los gremios. Plantearon que la herramienta sindical permite discutir salarios, condiciones laborales, infraestructura y calidad de los servicios públicos que recibe la comunidad.

FESPROSA, por su parte, convocó a una jornada nacional por la libertad sindical con acto central en Viedma. La federación ubicó el caso de ASSPUR dentro de una problemática más amplia que, según denunció, se repite en distintas provincias: gremios de salud excluidos de paritarias, restricciones al reconocimiento sindical y obstáculos para el ejercicio gremial.

La agenda unificada de los gremios

La coordinación sindical ya tuvo tres momentos clave durante mayo. El 12 de mayo se realizó un paro de CTA con marchas en Viedma, Bariloche y General Roca. El 14 de mayo se desarrolló la Mesa de Función Pública, donde los gremios defendieron el piso salarial y cuestionaron la propuesta oficial. El 15 de mayo se concretó la conferencia de prensa en Viedma encabezada por ASSPUR.

El próximo paso será el 22 de mayo, cuando se realice un plenario de la Coordinación de Sindicatos de Río Negro. Allí los gremios buscarán definir cómo continúa el reclamo y si avanzan con nuevas medidas.

Docentes, estatales y salud pública bajo presión

El conflicto docente mantiene un capítulo propio. UnTER cuestionó la propuesta provincial y sostuvo que el cargo testigo de maestra o maestro sin antigüedad continúa lejos de cubrir una canasta básica.

El reclamo se resume en tres puntos: salario digno, blanqueo de sumas no remunerativas y actualización mensual. Para el sindicato, el aumento bimestral genera una pérdida concreta porque el salario se recompone tarde, mientras los precios se actualizan todos los meses.

En paralelo, el reclamo de ASSPUR puso el foco sobre la salud pública. El sindicato sostiene que no hay una discusión sectorial que atienda las particularidades del sistema sanitario, donde conviven guardias, sobrecarga laboral, falta de personal, salarios bajos y dificultades para sostener servicios.

Una negociación que excede los porcentajes

En Río Negro, la negociación continuará en los próximos días. Mientras ATE mantiene abierta la instancia de diálogo, otros sectores endurecieron sus críticas. UPCN cuestionó el funcionamiento de la Mesa de la Función Pública, rechazó el IPC híbrido y se opuso al pago en cuotas de recategorizaciones.

El Gobierno apuesta a sostener un esquema que combine actualización automática, previsibilidad y regularización de deudas pendientes. Los gremios, en cambio, advierten que el problema de fondo sigue siendo el mismo: salarios que no alcanzan frente al costo de vida patagónico, derechos sindicales en disputa y servicios públicos sostenidos por trabajadores cada vez más tensionados.

La pregunta que queda abierta es si la Provincia logrará contener el conflicto con una propuesta salarial extendida hasta septiembre o si la unidad gremial que empezó a tomar forma en mayo empujará una nueva etapa de medidas y presión en la calle.