La Patagonia atraviesa una de las peores crisis ambientales de las últimas tres décadas. Los incendios forestales en Río Negro, Neuquén y Chubut ya consumieron más de 37.000 hectáreas de bosques andino-patagónicos, afectando gravemente a dos Parques Nacionales y a comunidades enteras. En este contexto devastador, El Bolsón fue escenario este martes de una emotiva despedida a los bomberos y brigadistas que llegaron desde distintas provincias para combatir el fuego.
Entre sirenas, bocinazos y aplausos, vecinos de todas las edades acompañaron la caravana de autobombas y camionetas que recorrieron las calles del centro. Las imágenes de la conmovedora despedida rápidamente se viralizaron en redes sociales, reflejando el agradecimiento y la unión de la comunidad frente a la tragedia. «Nos vamos capacitando en el terreno, al lado de los que más saben», contó Shanti, un brigadista voluntario de El Bolsón, destacando el trabajo conjunto de locales y expertos de todo el país.
Un desastre ambiental sin precedentes
Los incendios, que comenzaron a fines de enero, han afectado gravemente a El Bolsón, Mallín Ahogado y El Manso, además de otros focos en los Parques Nacionales Lanín y Nahuel Huapi. Según datos de Greenpeace, el fuego ya arrasó con 37.601 hectáreas, incluyendo 15.200 en el Parque Nacional Lanín (Neuquén), 10.233 en Nahuel Huapi (Río Negro) y 3.637 en El Bolsón.
“La superficie arrasada por el fuego es enorme y tardará cerca de 200 años en recuperarse. Estamos ante un ecocidio”, advirtió Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace. La organización ambientalista reclama mayor inversión en prevención, brigadistas e infraestructura, además de penalizar tanto incendios como desmontes ilegales.
El impacto social: 140 familias lo perdieron todo
El drama no es solo ambiental. 140 familias en El Bolsón perdieron todas sus pertenencias y otras 37 sufrieron daños parciales en sus viviendas. La situación obligó a la provincia, el municipio y el Gobierno Nacional a coordinar acciones urgentes. El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, confirmó que ya comenzó la asistencia y que Nación destinará $5.000 millones para la reconstrucción de viviendas.
“La ayuda ya está en marcha, pero esto va a llevar tiempo. Los vecinos deben saber que no están solos”, afirmó Weretilneck. Las tareas incluyen la limpieza de terrenos, la reconstrucción de tendidos eléctricos y la facilitación de trámites de DNI para los damnificados. Sin embargo, 70 familias aún siguen sin suministro eléctrico y la empresa EdERSA anunció un plan para restaurar la red en las próximas semanas.
Investigación en marcha y nuevas detenciones
El avance del fuego no solo moviliza recursos para su contención, sino también para investigar su origen. La versión oficial sostiene que los incendios fueron intencionales, y la Justicia ya detuvo a varias personas sospechadas de iniciar focos ígneos. En El Bolsón, un acusado oriundo de Neuquén seguirá en prisión preventiva tras ser imputado por intentar iniciar un incendio.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, visitó El Bolsón este martes y anunció la creación de la Agencia Federal de Emergencias, mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia. “Vamos a ser implacables con quienes incendian. La respuesta del Estado ya está en marcha y vamos a ir con toda la fuerza de la ley”, aseguró Bullrich, quien indicó que hubo nuevos detenidos sin brindar más detalles.
El fuego que sigue activo y la urgencia de más recursos
Aunque las lluvias del fin de semana ayudaron a contener algunos focos cerca de zonas pobladas, el incendio en Mallín Ahogado sigue activo y las condiciones climáticas podrían empeorar la situación en los próximos días. En El Manso, la situación es crítica y los vecinos piden con desesperación más aviones hidrantes y helicópteros para enfrentar las llamas que amenazan con desbordarse.
“El fuego comenzó en diciembre con una tormenta eléctrica y no se ha detenido desde entonces. Necesitamos más recursos aéreos, porque la ayuda que tenemos no alcanza”, explicó Daia Giorlando, vecina de El Manso.
La emergencia en la Patagonia continúa, y mientras las comunidades luchan por reconstruir sus vidas, el fuego y sus consecuencias siguen dejando cicatrices profundas en la región. La recuperación será larga, tanto para las personas afectadas como para los ecosistemas devastados.






