La Municipalidad de Catriel convocó a una reunión abierta para discutir el tema de las regalías hidrocarburíferas, un concepto que suele aparecer en debates técnicos o políticos, pero que en una ciudad petrolera tiene consecuencias muy concretas en la vida cotidiana.
El encuentro se realizará este viernes 6 de marzo a las 20 horas en el Salón de la Terminal de Ómnibus y está abierto a vecinos, comerciantes, trabajadores, instituciones y organizaciones que quieran informarse y participar de una discusión que, aunque pueda parecer lejana, toca uno de los pilares económicos del municipio.
Las regalías petroleras son el porcentaje que las empresas pagan al Estado por la extracción de petróleo y gas. En Río Negro, una parte de esos recursos se distribuye entre los municipios vinculados a la actividad hidrocarburífera. En el caso de Catriel, estos fondos representan desde hace décadas una de las principales fuentes de financiamiento del Estado local.
De esos recursos dependen obras públicas, mantenimiento urbano, programas sociales y buena parte del funcionamiento cotidiano del municipio. Por eso, cualquier modificación en el sistema de distribución puede tener impacto directo en la capacidad financiera de la ciudad.
La discusión se abrió luego de que el gobierno provincial presentara una propuesta para actualizar el sistema de reparto de regalías entre municipios productores, un esquema que se mantiene prácticamente sin cambios desde 2004.
Según explicaron desde la provincia, la idea es incorporar nuevos criterios técnicos para reflejar la realidad actual de la actividad petrolera. Entre ellos se mencionan la producción acumulada de cada área, la cantidad de pozos dentro de los ejidos municipales y la incidencia indirecta de la actividad en localidades cercanas a los yacimientos.
El nuevo esquema también ampliaría el número de municipios que participan del reparto, pasando de nueve a catorce localidades.
Sin embargo, desde el municipio de Catriel advirtieron que, con los criterios planteados hasta ahora, la ciudad podría ver reducidos los recursos que recibe por regalías hidrocarburíferas.
Según explicó la intendenta Daniela Salzotto, el cálculo preliminar indicaría que Catriel podría pasar de concentrar cerca del 60% del reparto entre municipios productores a alrededor del 30%, lo que representaría una caída cercana al 50% en esos ingresos.
Desde el gobierno provincial, por su parte, sostienen que no existe ninguna decisión de quitar recursos a los municipios, sino de actualizar los índices de distribución utilizando datos productivos y demográficos más actuales. También remarcaron que cualquier modificación deberá debatirse y aprobarse en la Legislatura de Río Negro.
En medio de este escenario, el municipio decidió abrir el debate a la comunidad y convocar a una reunión pública para explicar la situación y escuchar opiniones.
Pero la convocatoria también se da en un contexto político particular para la ciudad.
Durante más de una década, Catriel fue gobernada por dirigentes del partido provincial Juntos Somos Río Negro, la misma fuerza que hoy conduce el gobierno provincial. En 2023 ese ciclo se interrumpió con el triunfo electoral de Daniela Salzotto, cuyo espacio político reúne principalmente sectores del peronismo local.
Desde entonces, el escenario político de la ciudad se volvió más competitivo y también más dividido. Hay vecinos que se identifican con el proyecto provincial, otros que acompañan al gobierno municipal y muchos que no se sienten representados por ninguno de los dos espacios.
En ese marco, la discusión sobre las regalías también se mueve entre lecturas distintas. Para algunos se trata de una discusión técnica sobre cómo distribuir recursos petroleros. Para otros, forma parte de una disputa política entre la provincia y el municipio.
En su discurso de apertura de sesiones ordinarias, la intendenta Salzotto adelantó que buscará convocar a todos los referentes políticos, instituciones y organizaciones de la comunidad para construir una posición común frente a este tema y planteó la necesidad de que este sea un año de “construcción y unidad” para defender los intereses de la ciudad.
La reunión convocada por el municipio no definirá por sí sola el futuro del sistema de regalías, que dependerá de decisiones provinciales y eventualmente legislativas. Pero sí puede convertirse en un espacio donde la comunidad se informe, escuche distintas miradas y participe de una discusión que está directamente ligada al presente y al futuro económico de Catriel.
También puede ser una oportunidad para que vecinos, instituciones y actores locales tomen posición frente a un debate que trasciende a la ciudad y forma parte de una discusión provincial sobre cómo se distribuyen los recursos del petróleo.
Al mismo tiempo, la convocatoria funcionará como un termómetro social. Permitirá ver si un tema tan sensible como las regalías logra movilizar a la comunidad de manera amplia.
En una ciudad profundamente atravesada por la actividad petrolera, no deja de ser una pregunta relevante. Sobre todo si se tiene en cuenta que otras problemáticas graves y persistentes —como el deterioro histórico de la Ruta Nacional 151 y los accidentes fatales que se repiten desde hace décadas— no siempre lograron generar niveles sostenidos de participación cuando fueron planteadas en convocatorias públicas.
En definitiva, la reunión no solo pondrá sobre la mesa una discusión económica. También mostrará algo más profundo: si Catriel está dispuesto a involucrarse colectivamente cuando se discute la distribución de la riqueza que surge de su propio subsuelo.